Hace un par de años una universidad de Medellín me contrató para dictar un curso de los últimos semestres, debía dictar clase los martes y jueves a las 7 a.m. Todo inició normal un grupo con el cual hubo muy buena empatía, al fin y al cabo yo terminé la universidad no hace muchos años y sé perfectamente los ires y venires de la vida de un universitario.
El aula en la que me tocaba tenía la puerta en la parte de atrás y justo al frente había una banca. Como en la tercera sesión una media hora antes de finalizar la clase (8:30 a.m.) llegó un man muy simpático de unos 25 años y se sentó en la banca y yo sentía que me miraba y prestaba atención a lo que yo explicaba, era como uno más de la clase pero desde afuera. Al salir de clase lo saludé, todo normal.
En las clases siguientes ocurrió lo mismo, yo simplemente al salir lo saludaba y ya, no puedo negar que me sentía nervioso, había un cruce de miradas, el se veía muy masculino, tenía pinta de ser un man de pueblo, se vestía bien pero para su edad era muy serio, parecía mayor, jean ajustado lo necesario, camisa a cuadros por dentro del jean, botas y la camisa sin abotonar en la parte superior, lobque dejaba ve su pecho lleno de vello con unos días de rasurado. Lo de los nervios se podía solucionar cerrando la puerta pero la verdad además de ser un gesto grosero tampoco quería dejar de verlo, me generaba morbo y ganas.
Al salir de una clase decidí preguntarle algo más, por curiosidad le pregunté si tenía clase y me dijo que sí, que comenzaba en unos minutos, a lo que le pregunté que si era del mismo programa y me dijo que no, entonces le dije que lo veía como interesado en el tema y me respondió "es que está interesante y la forma suya de explicar y de hablar lo hace más interesante" a lo que yo le respondí que bienvenido si quería entrar.
Había pasado casi un mes y el grupo debía presentar el primer examen parcial, era mi primera vez como docente y creo que lo hice muy corto y fácil entonces terminaron en un poco más de una hora. Decidí quedarme en el salon calificando los examenes y como siempre a las 8:30 llegó Sergio como se llamaba. Al verme sólo me dijo profe y eso? Por qué tan sólo? A lo que respodí que ya habían finalizado el examen. Entonces Sergio entró al salón y se sentó en frente mío, muy cerca, demasiado diría yo, me puse un poco nervioso pues en parte se me hacía un poco atrevido porque los saludos y conversaciones habían sido cortos y puntuales.
Él sabía a lo que iba. Me dijo profe es que yo llego temprano porque vivo fuera de la ciudad y prefiero llegar temprano que tarde pero desde que usted da este curso yo no me siento afuera por el tema, yo me hago ahí sólo con la intención de verlo porque usted está bueno. WTF? Yo quedé frío, sin saber que decir y en cuestión de segundos pasaron por mi cabeza mil cosas entre ellas todo lo rico que me imaginaba con ese man y los problemas en que tal vez me podría meter en la universidad.
Me dijo profe pero diga algo, que así me va a hacer dar pena por lo que acabo de decir. Entonces yo con mi verga ya full como cada vez que se hacía afuera del salon y sin pensar mucho con la cabeza caliente le respondí: pensé que en vez de hacerle dar pena le iba a hacer dar pene, a lo que sonrió y me dijo: entonces ya que no tenemos pena nos damos pene? Yo le dije pues... sí pero aquí no, usted como que quiere que nos metamos en problemas, sobretodo yo. Y me dijo no, no quiero eso pero si quiero hacer algo con usted, con un profesor así no sea mi profesor y quiero hacerlo aquí en la universidad. Situación que me dio mucho morbo y le dije pues yo siempre llego a las 6:30 a.m. porque llego del gimnasio y debo ducharme antes de iniciar, pero puedo llegar a las 6:15 a.m. el jueves, ahí le dejo el dato. Salí del salón y lo dejé ahí con su entrepierna full, se le notaba sobre el jean que tenía puesto.
El jueves madrugué muy juicioso al gimnasio y llegué puntual, al entrar wl guarda me dijo uy profe hoy no fue el primero ya entró un muchacho que madrugó a estudiar que porque tiene examenes, yo sólo respondí: seguro le irá bien. Entré a las duchas de la unidad deportiva y ahí estaba el sentado esperando en una pantaloneta corta que me dejo aprecuar ese cuerpo que tenía, sus piernas y su torso velludos que me generaron una erección inmediata. Debo confesar que las piernas son mi debilidad, me ponen a mil y me gusta cuando son gruesas y velludas ufff!
Me desnudé y me metí a la ducha y el me siguió se quitó la pantaloneta y dejó al descubierto su verga, cerró la puerta y me cogió fuerte, me besó y y abrió la llave de la ducha. Me puso contra la pared y se arrodilló a chuparme la verga, lo hacía delicioso, parecía quererlo con muchas ganas. Sentía el agua fría bajar por el cuerpo y esa sensación de contraste entre el frío del agua y el calor de su boca me tenían con la respiración agitada. Pasó de mi verga a mi culo en cuestión de segundos, comenzó a darme lengua con una intensidad desenfrenada, además que lo hacía muy bien. Se puso de pie y me dijo quiere que sigamos? Y le respondí que sí. De inmediato me arrodillé para hacerle un oral delicioso mientras el jugaba con el agua y me empujaba la cabeza hacia él, tragándome su verga por completo mientras le agarraba sus piernotas, que morbo y que arrechara tan fuerte la que sentía. Veía como el agua bajaba por su pecho y su abdomen velludo y mojaba el vello púbico con un par de semanas de haberlo rasurado, su verga lubricaba un montón y sentía como sus líquidos se mezclaban con la saliva en mi boca, veía como se retorcía cuanto mi boca pasaba un poco más fuerte por la cabeza de su verga y por su entrepierna cuando le chupaba sus testículos.
Me puse de pie y le dije que quería que me metiera su verga, tenía la mía a reventar pero este man me tenía demasiado exitado. Se puso un condón y me puso lubricante, se acomodó detrás mío y poco a poco lo metió, ayudé en lo que pude. Comenzó a moverse despacio y fue subiendo la intensidad, que chimba se sentía esa verga en mi culo y sus bolas pegando contra mí. Me besaba el cuello y yo para frenar un poco porque me tenía a punto de venirme me eché hacia atrás y lo puse contra la pared, me dijo así te quería tener, en su clase me lo imaginaba así, quería comérmelo aquí en la universidad y que usted también me diera su verga y sentirla dentro de mí.
Yo me retiré y le dije eso no es problema, saqué de mi toalla el condón y me lo puse, lo giré y apliqué un poco de lubricante. Me dijo déjame a mí y en la misma posición anterior el solito se acomodó y se metió mi verga. Esas nalgadas velludas y su espalda amplia hacianque mi verga creciera, el mismo se empezó a mover apoyado sobre la pared del otro lado de la ducha para empujarse hacia atrás yo le pasé mis manos por su pecho y su cuello, lo cogí por el poco cabello que tenía y le ayudaba a hindírsela hasta el fondo, ya estábamos a punto de venirnos y me dijo que paráramos, me quitó el condón y mientras nos besábamos nos pajeamos mutuamente, nos vinimos y que reguero de leche el uno en el otro.
Nos duchamos rápidamente, nos vestimos y salimos. Ya faltaban sólo 10 minutos para la primera clase y empezaba a llegar más gente a la universidad. Como de costumbre, Sergio se siguió sentando en la banca del frente del salón a las 8:30 sólo que ya había más que curiosidad un deseo fuerte por hacerlo otra vez. Mis erecciones en clase y el calor que me producían se volvieron difíciles de manejar, fue por eso que los encuentros con él se repitieron, Sergio sabía que a mi no era el único que me generaba arrechera y su fantasía se convirtió en satisfacción por lo menos una vez por semana hasta el final de semestre.