
Compartir en:
A Francisco un trailero de 49 años, lo conocí en una cafetería en la que yo trabajé, sobre la carretera federal de Puebla, siempre platicabamos y lo esperaba todo el tiempo a decir verdad era como mi crush, era alto, barbudo y con unos brazos enormes, para ese entonces tenía 19 años, siempre le coqueteaba hay veces que le tocaba los dedos, él también me seguía pero hasta ahí no dejaba nada en claro.
Un viernes entonces durante la charla me empezó a tocarme los muslos yo traía un pantalón de mezclilla, lo que hice fue desabrocharmelo para que metiera su mano, sentí como sus dedos callosos en mi vagina, yo le agarre el mentón para verle sus ojos y le dije que nos vayamos en un lugar más intimó, entonces así fue el me espero hasta las 4 de la mañana, yo salí super contenta y me subí al trailer con el, mientras manejaba lo empecé a abrazar y besar, estaba super mojada, entonces baje y le empecé a mamar la pija.
Le daba todo como una verdadera maestra, hasta que se vino en mi boca, obvio me lo trague estaba super dulce, el estaba sudando de pasión mientras conducía, paramos en medio de la carretera, nos pasamos hacia atrás y sin pensarlo me quito la blusa y me empezó a chupar las tetas yo era solo de él en ese momento le entregué cuerpo y alma, mientras le rascuñaba la espalda de placer, entonces me cargo y me puso encima de él me dijo que le pusiera el condón y lo hice, le di una buena mamada para después meterme esos 19 cm de pasión, pude sentirlo dentro de mi ser yo solo gemia y cabalgaba como loca.
después me baje y me puse en cuatro, le dije que yo era de el, me empezó a follar suave me jalo de mi cabello y empezó rápido yo gritaba hasta el cielo no me importaba quien me escuchaba ni quién era, estaba en el paraíso podía sentir todo su cuerpo robusto y tosco encima de mi espalda blanca, pequeña y frágil, le pedía que me nalgueara y así lo hacia, me pegaba mientras me follaba, me agarraba mis hombros suaves y débiles con sus enormes manos callosas, los dos estábamos mojados de sudor, su pene y mi vagina habían mezclado un olor a sexo.
hasta el día de hoy frecuento con él ocasionalmente, no como antes, pero si me come todavía, uno de lo hombres que más me hace sentir mujer.