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Ya no me acuerdo del olvido, ni de tu ausencia, lastimando.
Sólo recuerdo tu silueta, resurrección del cuerpo tuyo, entre mis manos y la almohada.
Desde el amor, todo regresa, como los pájaros y el alba.
Basta con decir tu nombre, y lleno el aire de campanas.
Porque el que nace a la ternura, vence a la muerte cotidiana, abre las puertas de la vida
y lleva un niño en la mirada.
Amor que espera, amor que crece, amor que llega.
Tu volverás, y cuando tu regreses amor, te perdono.