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todo comienza en un chat de Bogotá donde conozco un cabello de aspecto gordito y muy agradable. Con el cual decido Sali un par de ocasiones y si bien este hombre no era mucho de mi agrado termino | loca sabía que esa noche apagaría mi sed de sexo.
Me quite el sostén delante de él y mi 36B me ayudaron al estar libres, luego de esto decido quitarme la ropa y él sentado en el borde de la cama. Me inclino para soltar el broche de mi bota y en eso le dejo ver mi vagina, a lo que escucho
-estas sin ropa interior-
-si, no me gusta usar-
Él me mira con una pequeña sonrisa y noto un poco de morbo en su mirada.
-quiero verte en la cama, y que hablas las piernas-
Yo que soy un poco rebelde hice caso, me acosté en la cama abrí las piernas y deje ver hasta el alma y el solo estaba de pie mientras yo le mostraba todo, en este momento este hombre se acercó a mí de una manera salvaje termino comiéndose mi vagina por completo, me lamia de una manera que termine en su boca.
Despertando mas en mi esta arrechera salvaje con la que vivía, bajo su cremallera del pantalón y me metió su pene una y otra y otra vez los fluidos corrían por su pantalón, un pantalón de color como café claro al que se le veía la mancha de los líquidos y que esto no le importo.
-quiero que te la comas, con todo y leche-
Obedecí con todo y leche me la comí, al principio un sabor particular pero no estaba desagradable, lo malo es que yo aun tenia ganas de seguir, traté de descansar, pero no pude solo quería sexo y más sexo y este momento me coge un seno con fuerza y me dice que si le doy tética para descansar mejor, y quien soy yo para negarme.
Y este hombre comienza como a morder suave el pezón mmmmmm grave nuevamente me active y el ya sin fuerzas, me monte encima de su pierna y frote mi vagina con su pierna al punto de generarme orgasmos y él solo miraba y más me mordía los senos y yo en esa amada pierna dándome lo mejor de esta vida, ya sin fuerzas, pero muy feliz escucho.
-va mi turno-
Este hombre me coloca boca abajo y me culea de tal manera que ya no podía más, me convertí en su muñeca, mi cuerpo no reaccionaba de lo cansada que estaba y el solo me daba y me daba. Recuerdo que me mordía y me abría las nalgas y me daba nalgadas, me besaba en el oído y solo sentía su respiración, como la de un toro así sentía yo ese calor imparable, de repente ese suspiro suave que anuncia que esta faena termino. Y nuevamente escucho……
-me das tética para descansar-
Y yo que me prendo con ayuda de ellos………. Amado 36B






