Guía Cereza
Publicado hace 8 horas Categoría: Lésbicos 58 Vistas
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Hace ya bastante tiempo, llegó a mi trabajo una chica latina. Yo vivo en España. Ella, era una mujer que jugaba a dos bandas. Ella me confesó que yo le gustaba. Al principio, cuando la conocí quise hacerme la dura, pero con el tiempo, las ganas de hacérselo me pudieron. Yo por entonces, no tenia mucha experiencia, pero sé que ella me podía guiar por decirlo de alguna manera. Todo empezó una noche que hablábamos por whatsapp. "Hola, que haces?", me preguntó. "Pues nada, aquí en la cama acostada, ¿y tu?", no sabia que decirle en ese momento. "Pues yo igual... aburrida...". "Jajaja pues vaya, ya somos dos", le dije. Pasaron unos minutos y recibí una foto y un mensaje suyo. Cuando abrí el chat, me encontré una foto suya en ropa interior, y en el mensaje ponía que se había equivocado y que por favor la borrase, yo le dije que vale, pero no lo hice, esa foto iba a darme placer esa noches. Al día siguiente, a la hora del desayuno, tenia el móvil en la mano, y me pidió que le enseñara una foto que le había hecho, con la mala suerte que vio que no había borrado la foto. Me miró con una mirada intensa y las pupilas dilatadas. Después borró la foto y dejó de hablarme. Yo pensaba que había llegado tarde y ya no quería nada. A la salida del trabajo, vino por detrás mía y me abrazó y me ofreció quedarme en su casa a comer. Yo no podía pero le dije que si quería podía ir a la noche, y me dijo que vale. A la noche me arregle, y puse rumbo a su casa, a la dirección que ella me había mandado. Cuando llegué a su casa, lo primero que hizo fue agarrarme de la mano y me llevó a su cuarto. Me invito a sentarme en su cama y me dice, "¿Te puedo hacer una pregunta?. Me temí lo peor. "Claro, dime". "¿Porque no borraste la foto que te mande?". "No se", le dije medio cortada. Se quitó la chaqueta y se tumbó en la cama. Yo me recosté con ella en la cama también. Nos tumbamos la una al lado de la otra y nos quedamos de esa manera un rato. Poco después noté como su mano empezaba a deslizarse por mis piernas. "¿Hace tiempo que no lo haces...?. "Eh... un poco...", temía que se echara atrás. "Bueno... será divertido". Yo pensé lo mismo para mis adentros. Se colocó encima de mi, media 1,7O mas o menos, y tenia donde agarrar. Dejó todo su peso encima de mi cuerpo, notar sus pechos contra mis pechos me ponía mucho. Empezó a besarme lentamente, abríamos la boca y nuestras lenguas se rozaban lenta y suavemente una contra la otra, y a ratos nos mordíamos y nos sonreíamos. Me dijo que estuviera tranquila y empezó a deslizar sus labios por mi cuello, y después su lengua. Yo le agarraba las tetas, con fuerza pero sin pasarme. Ella iba chupando mi abdomen hasta que llegó a mi zona. Ella iba con intenciones de quitarme los pantalones, pero la paré y le quité la camiseta. Le besé el cuello y le hice unos chupetones. Después dejé sus tetas al aire y las contemplé, y luego empecé a comerle los pechos. Ella me decía que parase y me quedase quieta. Yo no le hice caso y me apartó de un pequeño empujón. Aprovechó y me quitó los pantalones, y seguidamente la ropa interior. Y ahí quedó mi vagina desnuda y mojada. Ella la miró y se mordió los labios, y bajó poco a poco a mi coño. Abrió mis labios inferiores con los dedos, y me pasó la lengua apretando y sin dejar ningún lado sin lamer. Iba jugando con mi clítoris con su lengua, y yo cada vez tenia más ganas de correrme. Después se levantó para besarme y noté todo mi flujo en su boca, eso me puso mucho. Mientras metía mi lengua en su boca, ella iba acariciando mi clítoris con sus dedos, en forma circular y hacia arriba y hacia abajo. Se quitó los pantalones y el tanga, y abrió sus labios, y puso su vagina contra mi vagina. Su clítoris empinado rozaba con el mío, y ella se movía de manera que me daba un placer increíble. Yo la miraba y no podía creerlo. Sus tetas botaban, y ella lo daba todo por darme placer. Metió dos dedos en mi coño húmedo y empezó a moverlos. A mi me dolía porque era de mis primeras veces pero no quería que parase. "¿Estas bien?, te veo dolorida". "Si si, no pares", le suplicaba. "Tranquila tía, hoy me entrego a ti, pero para disfrutar plenamente tenemos que hacerlo como lo hacemos aquí". "Si hace falta dejo que me violes", le dije en broma. "¿Ah... si?, acabaríamos antes". Yo no sabia si lo decía de verdad pero le contesté, "Yo te dejo que me violes una vez cuando tu quieras, elige bien el día, pero yo también te lo haré a ti". "Me parece bien, yo elijo que hoy sea el día", dijo ella. Abrió mis piernas y volvió a chupar mi coño como si lo que fuera a venir fuese grande, pero me entraron ganas de mear. "Tía, tengo que ir al lavabo...". ¿Al lavabo para que?. "A mear...". Ella me miró y siguió comiéndome el coño. Yo me levanté porque no aguantaba más y ella me tiró a la cama de un empujón. "Te voy a violar, así que te quedas ahí tumbada, y si tienes ganas de mear, te jodes". "Si me lo sigues comiendo me acabaré meando en tu boca, tu misma...". "Tranquila", me dijo. Puso su coño en mi boca, yo estaba tumbada y no tenia fuerzas para moverme de lo ciega que iba. Abrió sus labios y me dijo, "Venga, traga". Y un segundo después, noté como empezaba a entrar su pis por mi boca, yo la cerré y ella paró. Me pegó un guantazo y me dijo otra vez, "traga". Yo esta vez lo hice, me lo tragué todo y estaba calentito. Mientras me lo bebía succionaba su clítoris, vi que eso a ella le gustaba y yo me ponía aun mas cachonda. Después, ella bajó a mis partes y volvió a chupármelo, después de haberme tragado su meado tenia mas ganas de hacer pis, y no tarde en mearme en su boca, ella se lo tragó todo sin rechistar, y también succionaba mi coño y me corrí en su boca. Después me puso a cuatro patas y metió su lengua dentro de mi vagina. Yo la notaba moverse y se me erizaba la piel. Ella se puso a cuatro, me agarró de los pelos y acercó mi cara a su coño, y me dijo que le chupase los tres agujeros que veía. Clítoris, vagina... y ano. Acepté, pues no tenia más remedio. Deje el ano para el final... pero una vez llegué me hizo quedarme ahí unos 1O minutos. Luego ella me hizo lo mismo a mí, pero ella también me metía dedos por atrás. "¿Sabes lo que es el tiburón martillo?", me preguntó. "No, ¿que es?. "Túmbate, cierra los ojos y relájate". Le hice caso, y de golpe, metió con fuerza su puño entero, en posición vertical por mi vagina. Metió todo su puño y parte del brazo. Empecé a sangrar y ella me penetraba con mucha fuerza. Le pedí que parase pues me hacia daño, pero no tuvo clemencia. Ella se reía, yo notaba mi vagina lubricando y mi clítoris dando palmas. Siguió metiéndome el brazo, yo gemía como una puta y sudaba como una guarra. No tardé en correrme, llegué al orgasmo extremo. También oriné un poco. Sacó su brazo de dentro de mi y lo tenia mojado, lleno de flujo. Me obligó a chuparlo. Ella se tumbó y yo lo hice encima suyo, coloque mi vagina con tal de que rozara con su pierna cuando se moviera, y mi cara con tal de que estuviera entre sus tetas. "Esta vez a sido corta, pero la próxima vez que te lo haré peor, ya verás... Y luego, nos fuimos... Hubo esa próxima vez, pero eso, os lo contare otro día.

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