Guía Cereza
Publicado hace 6 horas Categoría: Hetero: General 46 Vistas
Compartir en:

La noche antes de vernos por primera vez sexteamos un poco por chat. Mi piel blanca y mis

nalgas grandes lo encendían aún más cada vez que le mandaba una foto mía subiéndome la

pijama y dejando ver mi cola desnuda. Esa noche estuvimos a punto de vernos tanto que en

medio de la calentura de la conversación terminamos haciendo una llamada de voz. Me

calentó mucho escuchar su voz y lo que decía que me iba a hacer, tanto que terminé

tocándome un poco y él alcanzó a escuchar mis gemidos de placer.

Al siguiente día decidimos vernos en la noche. Me vestí como me lo pidió: un vestido corto

y una tanga tipo hilo que se perdía entre lo voluptuosas que son mis nalgas. No me puse

bra, solo una chaqueta y así salí a verme con él.

Nos encontramos en un bar, era mucho más alto que yo (mido 1,58) lo cual me gustó. Un

chico blanco de contextura delgada y con algo de timidez. Me saludó muy cordial, nos

sentamos y pedimos un par de tragos. Luego de unos minutos de charla y al ver que nos

entendíamos bien sus manos se posaron sobre mis piernas. Sintió fácilmente sobre mi

vestido lo pequeña que era mi tanga y me dijo al oído: “eres muy traviesa, te pusiste la tanga

más pequeña que tenías”. Le respondí: “soy muy obediente, eso fue lo que me pediste”. La

conversación se tornó más cercana y terminamos besándonos un poco. Terminamos los

tragos y salimos rumbo al motel…

Entramos y cuando llegamos a la habitación me senté sobre la cama, él se sentó a mi lado y

nos besamos lentamente. No pasó ni 1 minuto y de pronto ya estaba de pie contra la pared

con sus manos bajo mi vestido. Podía sentir lo duro que estaba mientras me presionaba

contra la pared. Levantó una de mis piernas y extendió esa misma mano hasta llegar a mi

tanga. Estaba empapada en ese momento. Me acarició lentamente y en un instante mi

mano ya estaba acariciando su verga bajo el boxer mientras él introducía uno y luego 2

dedos en mi vaginita mojada. Solo pasaron unos minutos y esa estimulación me llevó a lo

inevitable: me mojé muchísimo mientras seguía masturbando su verga con mi mano y me

vine a chorros, ahí de pie contra la pared. El piso quedó totalmente mojado y solo

llevábamos quizás 10 minutos en aquella habitación.

Con su cara de excitación terminó de quitarme el vestido y me acostó boca arriba en la cama.

Bajó mi tanga y me hizo un oral lentamente. Luego llegó mi turno de complacerlo: bajé por

completo su boxer y metí en mi boca su verga dura y parada. La saboreé despacio y me

sostuvo las manos para que no las usara mientras intentaba meterla hasta lo más profundo

de mi garganta y entonces no aguantó más y me dijo que quería metérmela.

Se puso un condón y me penetró estando yo boca arriba y él en el borde de la cama.

Mientras lo hacía me decía lo caliente que lo ponía mi carita de niña buena viendo cómo me

cogía en esa posición. La excitación aumentó y ahora ya me decía que era una perra mientras

metía su dedo en mi boca. Pasamos luego a la silla del amor y ahí me penetró en 4 mientras

me halaba el cabello y me daba nalgadas, tantas que mis nalgas quedaron rojas y debí

suplicarle que parara. Pero él continuó y me tomó fuerte de la cintura mientras me cogía

deleitándose con mis nalgas que ahora rojitas contrastaban con lo blanco de mi piel. Le pedí

que se viniera así y no tardó… Sentí las contracciones de su verga mientras se venía dentro

de mí y me derrumbé un instante en la silla.

Nos duchamos y envueltos en la toalla volvimos a la cama. Empezamos a besarnos y fue

bajando por mi cuello hasta mis senos. Quitó mi toalla y me puso al final de la cama, con

una almohada debajo de la cola. Ahí volvió a hacerme un oral que esta vez disfruté mucho

más. Fue tan intenso que terminé viniéndome otra vez un poco a chorros sobre su carita.

Verlo ahí con su carita mojada me excitó mucho más y empecé a tocarme el clítoris mientras

él me chupaba la vagina. Ahora ya no era solo el piso lo que estaba mojado: la almohada

quedó empapada de mi con, quizás, mi cuarto squirt de la noche.

Volvía a meterme su verga en mi boca y me paró diciendo que quería que lo hiciéramos en

un 69. Acepté, pero antes me senté sobre su cara y cabalgué un instante sobre su boca

mientras me la chupaba. Pasamos al 69 hasta que se la dejé tan duro que me pidió de nuevo

que siguiéramos cogiendo en la silla.

Nuevamente se puso un condón y lo cabalgué un rato. Paramos para descansar y ahí sentada

en la silla apoyada sobre su pecho metió sus dedos en mi vagina y me hizo venir nuevamente

dejando aún más mojado el piso.

Verme teniendo tantos squirts y al saber lo multiorgásmica que era lo calentó aún más y

volvimos a coger en 4 pero esta vez me hice con mi cola apoyada en la parte más alta de la

silla. Mis piernas no alcanzaban a tocar el suelo, pero mis nalgas quedaron aún más abiertas.

Ahí me cogió fuerte en 4 y en medio de la excitación tomé mi teléfono y sin pensarlo le dije

que si quería grabar. Él sonrío, tomó mi teléfono y empezó a grabar mi cola mientras me

penetraba en 4. Sentía una excitación particular al saber que mis movimientos estaban

siendo grabados en un video cual actriz porno. Gemí suavemente mientras escuchaba como

me nalgueaba y acariciaba mi cola fuertemente. Me devolvió el teléfono y ahora con la

mano que grababa empezó a estimular lentamente la entrada de mi culito. Esa sensación

me llevó a un antojo impensado: “¿Quieres hacerme anal?” le pregunté... Sin dudarlo movió

la cabeza indicando que sí. Buscó un lubricante y empezó a estimular lentamente mi ano

mientras me penetraba por la vagina en 4 con mi cola sobre la parte superior de la silla.

Cuando ya estaba lista colocó su verga en la entrada de mi culito y me penetró suavemente,luego más rápido hasta que entró completa. Así estuvimos varios minutos hasta que me pidió cambiar al otro lado de la silla. Cuando íbamos a cambiar lo detuve y le dije: “¿Y si

hacemos anal cabalgándote de espaldas?”. Nunca lo había intentado en esa posición pero

esa noche quería probarlo. Se sentó sobre la silla, me coloqué de espaldas y me senté en su

verga lentamente. Confieso que me dolió mucho al iniciar, pero al voltear vi la expresión de

éxtasis en su cara y sabía que lo estaba disfrutando demasiado pues en esa posición veía

como mis nalgas se tragaban por completo su verga. Empecé a moverme despacio y la

mezcla entre dolor y placer hizo que me viniera a chorros en solo un par de minutos. Tuve 2

squirts mientras lo cabalgaba de espaldas empapando por completo sus piernas y la silla.

Giré mi cara para verlo mientras le decía si lo había sentido y pude notar el placer en su

mirada: también estaba apunto de terminar. Quise parar para acomodarme mejor, pero me

agarró fuerte de la cola y me volvió a clavar en su verga… se estaba viniendo y quería hacerlo

dentro de mi culito apretado. Lo cabalgué hasta que sentí su orgasmo terminar y ahí me

bajé, no sin antes observar como la silla y todo a su alrededor había quedado totalmente

mojado.

Volvimos juntos a ducharnos. Me puse el vestido y mientras nos autorizaban la salida de la

habitación me subí sobre sus piernas mientras besaba mis senos. Salimos juntos del motel,

me acompañó al carro y nos despedimos de un beso. Llegué a casa y solo quería echarme a

dormir, pero antes recordé que en mi celular había un pequeño video mío siendo cogida en

4…

Publica tu Experiencia

🍒 Pregunta Cereza

¿Usarías una app que te muestre moteles cercanos de forma rápida y discreta? ¡Cuéntanos qué piensas en la sección comentarios!