Lo pase a buscar como si fuese la cita más romántica de todos los tiempos, llovía y eso hacía que la escena fuese aún más romántica, era la primera vez que "Fernando" y yo nos veíamos. Él, bajito 169 cm aprox, blanco, de piel delicada, se nota que entrenaba, muy bien vestido, es el típico gay que le gusta vestirse bien, oler bien, verse delicado y de buena presencia, se sube al auto e inmediatamente lo saludo en la mejilla, y salimos rumbo al restaurante. La charla era fluida y amena, preguntabamos de nuestras vidas, y cosas que queríamos saber, pero la mirada era coqueta, el sitio era oscuro, con la vela al frente nuestro, hacía que la ocasión se viese aun más romántica.
Al pasar las horas de la cena, y las charlas que cada 2x3 se picanteaban, le digo, pido la cuenta y a tu casa, no fue pregunta, fue determinación, sentía como mi verga babeaba de verle la boca, me imaginaba la cola, a estas alturas a diferencia de lo común, nosotros solo nos habíamos visto por redes y en persona desconociamos cómo era el físico del otro, los atributos, nada. Eso sumaba mucho más al morbo que teníamos. En el auto, la temperatura subía, nos comenzamos a besar de manera desenfrenada, y mi mano pasaba por todo su torso, por su pierna, y sutilmente toqueteaba su bulto, ahí es cuando noté que comenzaba a gemir, mientras yo le besaba el cuello y su respiración era cada vez más fuerte.
Llegamos al departamento, comenzamos a besarnos, la intensidad subía, lo agarre y mientras lo besaba lo pegue contra la pared y le saque la camisa, la tire al suelo, lo sujete del cabello y jale hacia atrás dejando a mi merced su cuello, comenzando a besarlo, mientras mi otra mano, bajaba por su espalda, con las uñas lo arañaba sutilmente notando como su piel se erizaba, besaba su cuello con brusquedad, sin marcarlo, pero haciéndole saber que era su macho y que lo que se venía era una devorada. Contra la pared, lo voltee, sujete sus dos nalgas con mis manos, sobre el pantalón, y mi boca bajaba por su espalda, lo ensalivaba completo.
Lo seguí besando, yo totalmente vestido y lo lleve a la cama, lo cargue pasando sus piernas alrededor de mi cadera, yo soy alto, robusto, el bajo delgado, era un calce perfecto, lo tire bruscamente a la cama, le empuje las piernas contra el pecho y pase mi verga bien erecta sobre su culo con su pantalon puesto, le besaba el cuello, y con mis manos sujete las suyas y bajaba por su pecho besandolo todo, me iba hacia su costado derecho besándolo, y comienzo a sentir como su gemido era cada vez más intenso, comenzaba a gemir duro, cada vez más fuerte, comenzaba a gritar, mientras el gemia de manera intensa, yo besaba el costado de su abdomen, una zona de alta sensibilidad en muchas personas, iba de un lado al otro, subía y bajaba en cada costado, sin dudarlo, comencé a desabrochar su pantalon, y lo fui dejando totalmente en bola, a mi merced, yo totalmente vestido segui besandole todo el cuello, su cuerpo reaccionaba a los besos, lo voltee, le abri los cachetes de las nalgas y sin pensarlo, le meti la lengua en su culo y ese hombre grito, comenzo a gritar mi nombre, las manos le pegaban a la cama, el gemia y gritaba mi nombre, exclamaba placer y su culo lo pegaba a mi boca. Le comencé a besar la entrepierna, los muslos, el seguia gimiendo, volvi al culo y seguia chupando todo con placer, y con dicha, sin duda alguna lo voltee nuevamente y le comencé a besar la verga, me la metí completa en la boca, cabezona, de 15 - 16 cm aprox., me la metia toda, la sacaba, lo masturbaba y mis manos las pasaba por su cuerpo. Decidió tomar un poco el control, se levanto, me tiro en la cama y comenzó a desvestirme, estaba desenfrenado, veía como su verga soltaba liquido preseminal, me desvistió todo dejando salir mis 18 cm de verga y sin dudarlo, se la metió directo en la boca, llevándola hasta su garganta, mis ojos automáticamente se fueron hacia atrás. Desde la ventana se veian los rayos de la tormenta que iluminaban la habitación y veía como se la metía toda en la boca. Subió a mi pecho y me succionaba los pechos y besaba los pezones, mientras con sus dos manos me masturbaba y me tocaba. Lo volví a colocar en 4, y le volví a chupar todo el culo y con mis dedos empecé a tocar ese culo, masajeando poco a poco el orificio que veía como estaba hambriento. Tome el lubricante me lo fui colocando en los dedos y pase más por el culo, y comencé a introducir un dedo, de manera rítmica y despacio sume otro dedo, mientras tenia su culo empinado para arriba, y yo me fui hacia el acostandolo en la cama con el culo para arriba, yo de costado besándole el cuello metiendo más dedos, al pasar el rato mientras lo besaba, lo tocaba y lo dedeaba, ya tenia 4 dedos metidos en su culo. Ese hombre ¡gritaba! Ese departamento resonaba, mientras le metía dedos con la mano derecha, con la mano izquierda lo nalgueaba, con gusto y con placer, en un momento entre gemido y gemido, grito y grito, él todo sudado me pregunta ¿cuántos dedos hay? Y le dije, 4, se sorprendió diciendo que nunca en su vida había tenido más de dos dedos adentro de su culo, ese culo se sentía caliente, dilatado, mi verga estaba reventada, quería coger sin lugar a dudas. Saqué mis 4 dedos y me fui a su espalda, comencé a besarlo y a pasar mi lengua nuevamente por todo su cuerpo.
Al ritmo de la lluvia, los truenos, me coloque el condon, me lubrique y volví a pasar lubricante por su cola, y sin dejar mucho a la espera, coloque la punta de mi verga en su culo y la fui introduciendo, despacio, sintiendo cada uno de los centímetros de mi verga, aumentaba el ritmo, y mi cadera pegaba con sus hermosas nalgas redondas, esa habitación retumba entre embestidas de verga, gemidos y gritos, golpes a la cama y nalgadas duras, todo al mismo ritmo, yo sacaba y metia mi verga, duro, haciendo que se quejara, le agarraba las manos a la espalda y usaba esa fuerza para llevarlo más fuerte y cada vez más potente, hacía que la penetración fuese cada vez más profunda, sacaba la verga, metía los 4 dedos de golpe, sacaba los dedos metía la verga. Tras un rato en esa posición, lo recosté contra la cama, y empecé a embestir estando yo encima, mientras le besaba el cuello, mis manos abrían su cola aún más. Saque mi verga, lo coloque patitas al pecho, y comencé a besarlo en la boca de manera desenfrenada y sin pensarlo, meti toda mi verga en su culo viéndolo a la cara con una mirada de morbo y placer que no entraba en mi, viendo como sus ojos se iban para atrás y mis embestidas eran bruscas yo veía como ese chico estaba lleno de placer y morbo, sin pensarlo lo sujete de la boca, le abrí la boca y le escupí directo a la garganta y con la mano derecha le pegue una cachetada, eso lo descoloco, pero no le di tiempo de pensar y mi pelvis seguía empujando mi verga contra su culo y penetrando sin perder el ritmo, mientras lo besaba el me abrazaba y entre los besos gemía, le sujete el cabello, lo moví a la derecha dejando el cuello del lado izquierda a mi disposición y comencé a besarle el cuello, pasando toda mi lengua por esa zona y sintiendo como el de manera voluntaria empujaba su culo contra mi verga.
Al rato nos levantamos, y nos fuimos al baño, frente al espejo le abrí las nalgas, coloque la punta de mi verga en la entrada de su hermoso y ya muy rojo orificio, escupí, y salio todo un gargajo hermoso directo al palo de mi verga y sin pensarlo introduje de manera brusca miembro viendo por el espejo como él se retorcía completo y arqueaba toda su espalda empujando su culo contra mi pelvis, yo tomándolo fuerte de los hombros lo penetraba a un ritmo brusco aprovechando la ventaja de la posición para ser cada vez más agresivo y que cada embestida se sintiese más y más. Mientras lo penetraba y con la mano izquierda tomaba su hombro izquierdo, con la derecha comencé a jalar su cabello para atrás viendo como sacaba la lengua por el vidrio como pidiendo leche, los ojos los volteaba, ese culo estaba totalmente abierto, sacaba mi verga y la metía de golpe, le soltaba el cabello y lo nalgueaba, volvía al cabello mientras mis caderas al ritmo de una chancla en la playa corriendo pegaban contra sus hermosas nalgas, firmes, redondas, ese culo tragando toda mi verga.
La calentura nos ganaba, y se levantó, mientras le martillaba el culo y me dice, dame leche, tirame la leche en la cara, me saque el condon, se arrodillo, y comencé a pajearme mientras con esa lengua me seguía pidiendo leche, me miraba hacia arriba con sus ojos marrones sus pestañas entre cerradas, su mirada de morbo, placer, como cacorro pidiendo leche, como ternero queriendo comer, yo estaba clavando una paja espectacular, sentía como mi verga latía, y al cabo de unos segundos muy intensos, comienzo a sentir como mis piernas se acalambran, mis pechos empiezan a unirse, el orgasmo comienz aa llegar a mi cuerpo y siento toda la sangre en el centro de mi cuerpo, mis nalgas apretadas y un calor en mi verga que empieza a ser expulsado directo a su cara y pecho a chorros, primero salió un chorro directo al cuello y parte de la cara, luego otro al pecho, y así varios más pintando un cuadro hermoso a ese chico arrodillado, cuando acabe, sin dudarlo se la metió en la boca a terminar de limpiarla. Me tomo de la mano y nos fuimos a la cama, sin pensarlo, me coloque un poco de lubricante, y empecé a masajear el orificio del culo, no metia mucho los dedos, por encima, dándole calorcito, placer, aprovechando su sensibilidad, y el masturbandose, viendo, mientras al oído le decía "que culito rico que tienes, como te gusta comer verga por esa cola, muy putita, muy machito en la calle, pero muy puta en la cama, se te abre todo el culo pidiendo verga, con una cara de perra que no te la quita nadie, puta, bien perra que me saliste, y me encanta" no había terminado de hablar cuando empezó a gemir fuerte, y m clavo un beso notando como se venía a chorro él también, llegando un poco de leche a mi brazo, estaba caliente, espesa, muy rica, y mi dedo aún en su orificio que por el orgasmo estaba queriendo cerrarse, pero aproveche y le meti el dedo del medio haciendo que gimiera de placer/dolor y besandonos desenfrenadamente.
Nos quedamos un rato ahi en la cama, abrazados, sudados, con un olor a sexo en toda la habitación, cayendo en cuenta de todo lo que habia sucedido. Al pasar un buen rato, nos fuimos a bañar ambos en la regadera, pasando cada uno el jabón por el cuerpo del otro, y mientras lo hacía, le decía, "que linda manera de recibir mi cumpleaños, tremenda partida de torta y soplada de vela" ¿hay alguna mejor manera de recibir el cumpleaños que cogiendo como animal de una manera deliciosa?.
Esa fue la primera cita con Fernando, desde ya les puedo contar que la segunda cita tuvo cinturón amarrando las manos, y 5 dedos en el culo dando placer.
Soy Lokolop, y disfruto inmortalizando mis experiencias sexuales en este portal desde hace años.
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