Guía Cereza
Publicado hace 7 horas Categoría: Sexo oral 41 Vistas
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Nuevamente estaba yo en el chat buscando incautos que estuvieran de acuerdo con mis maneras de pensar y de dejarme actuar a mi gusto, aunque uno bien sabe que cada vez que se arrecha, se le dan ganas de actuar más de la cuenta.... El caso es que era un poco más de medianoche y en el chat hay un chico que me dice que llega a mi casa en bicicleta y que podemos fumar weed y hacer morbo, paja y oral, yo como que lo medito mucho, pero a la final le digo que caiga y al cabo de unos 10 minutos se está anunciando en la portería, yo en ese momento estaba hablando con una amiga por Skype y le pregunté a mi amigo, llamémoslo, Camilo, que si le molestaba que nos pusieramos en la cámara, porque mi amiga quería ver, a lo que no le molestó y comenzamos a jugar a hacer lo que mi amiga quería en la cámara, y nos fuimos quitando todo... Ahí me di cuenta que los dos teníamos la verga bien parada y mojada, aunque yo un poco más lubricado que él.... no estaba nada mal, tenía buen tamaño y esa forma que a mi me gusta: un poco hacia arriba y ni tan grande ni tan corta... Por lo que enseguida le pedí que se acomodara bien en la cama para que le diera la luz y pudiera abrir las piernas y dejarme acomodarme.... No duró mucho en estar su verga más mojada que la mía, y también más dura... la podía sacar toda de la boca y estaba firme como un roble, y sensible, por lo que me dediqué a pasarle la lengua por todo su tronco y ver cómo se extremecía de placer, también una que otra buena baboseada para poder limpiarla con la lengua... Dejarla seca y volver a repetir el proceso, pero siempre con un poco más de sabor a sal, lo cual confieso me calentaba más porque quería decir que estaba haciendo bien trabajo.

No sé por cuánto tiempo estuve divirtiéndome con la verga de Camilo dura y parada, pero sí se que mi cuerpo se iba acostumbrando, porque ya podía metermela toda a la boca sin tener que sacarla, eso nos volvía locos a los dos, lo sé por sus gemidos y yo por lo arrecho que estaba y lo lubricado que me tenía, una imagen que me quedó grabada de ese momento fueron sus tatuajes en las piernas, en los dos muslos, ahora siempre que veo tatuajes en los muslos de las piernas se me hace agua la boca y me acuerdo de ese momento... Volviendo al relato... De reojo miré en ese momento la pantalla de mi computador, porque escuché gemidos y vi a mi amiga que se estaba masturbando deliciosamente y morbosamente con dicho espectaculo, y ahí Camilo decidió que ahora sería él quien iba a chuparme la verga, por lo que me acomodé en la otra parte de la cama, puse una almohada para ver mejor y comenzó su faena para darme una mamada que se nota lo saciaba también, yo estaba mojadísimo y él fue repitiendo el ritual de mi mamada y le fue aportando su lengua y sus ganas, por lo que me tenía en el cielo y yo solo atinaba a gemir y a veces agarrarle la cabeza para decirle que no parara, se sacó mi verga de la boca y me dice: te molesta si apagamos el computador? a lo que yo sin mediar palabra cerré y seguí en el cielo disfrutando del momento.

Estando en ese estado de completo extasis escucho que me dice algo, cuando lo miro me repite: tienes condones? quieres que te la meta? y me hallo yo abierto de piernas, mojado de tanta lubricación, babas, que solo atino a señalar y responder: en esa gaveta hay condones y lubricante. Él saca todo lo necesario, se pone el condón y siento él lubricante frío en mi culo, a lo que le pido una almohada, y me la acomodo debajo de la cadera y me abro enteramente de piernas para no hacerme el difícil, yo no podía creer que me fuera a dejar coger así, pero la noche había venido subiendo de nivel y yo realmente deseaba ya sentir más cosas, especialmente cuando comenzó a poner su glande que todavía estaba duro en la punta de mi culo, y no sé por qué pero entró al principio fácilmente, un poco de dolor, pero más placer que dolor, me preguntó que cómo estaba, a lo que yo respondí: arrecho, y con mis medias aun puestas, flexioné mis rodillas y puse mis talones en la parte baja de su espalda y lo empujé más hacia mí y así sentí que me la metió toda y estábamos bien pegados, pero él cogió mis piernas, y me las estiró nuevamente para así también apoyarse y ahora comenzar a cogerme completamente lubricado, tanto en el culo, como en la verga, yo sólo atiné a girar mi cabeza, abrazar la almohada y dejarme llevar por las oleadas de placer que estaba recibiendo, me costaba entender lo rico que me cogía, pero me decidí dejar llevar y lo volví a abrazar con las piernas y ahí él se dejó caer en frente mío, a lo que lo miré de frente y se las volví a abrir porque era más rico, y así mirándonos comencé a pasarle la lengua por la quijada, la barbilla, y noté que estaba un poco carrasperoso, cosa que no estaba acostumbrado, pero que fue creciendo en mi a medida que veía que eso lo arrechaba más, y a la final terminamos entre mordiéndonos los labios y besándonos desenfrenadamente, le agarré la cabeza, cerré otra vez mis piernas y nos fundimos en una cogida llena de placer hasta que le dije: quiero masturbarme, así que se levanto, me agarró las piernas y yo pude masturbarme hasta llegar encima suyo mientras me cogía y llegaba él también.... El resto ya fue fumarnos un cigarrillo, charlar un poco y quedar en vernos nuevamente, lo cuál claramente ocurrió.

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🍒 Pregunta Cereza

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