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Cali, Octubre 22 de 2005
La fiesta de cumpleaños de Claudia, la esposa de Manuel, transcurría de manera amena. Ella llegaba a sus 38 radiantes años y su belleza caleña resaltaba mas que nunca. Muy buena pierna, buena cadera, pechos generosos y esa cola hermosa que despertaba oscuros deseos entre nosotros, los amigos de su esposo. El espigado culo de Claudia merecía el castigo de una verga y me daba natural envidia con Manuel, que era el que se lo gozaba de lleno. La musica sonaba a pleno en el salón, al mismo tiempo que la comida y el trago sobraban para todos los invitados.
-"Pacho, dígame con todo el corazón su opinión... se lo pregunto como hombre y no como amigo", dijo Luis pegándome con su codo en mi espalda, mientras veíamos las hembras de la reunión.
-"Si le dieran a elegir ya a una hembra... una hora en un motel de Yumbo... a quien se lleva?... a Isabela o a Claudia?"
Isabela era la hija de Manuel y Claudia, y a sus 18 años mostraba a sus anchas las bondades de un juvenil cuerpo, senos pequeños, pero un rostro angelical, unas largas y bien formadas piernas, y un culo divino, que el ajustado vestido azul que ella lucia esa noche resaltaba perfectamente. Las nalgas de Isabela se veían majestuosas y como un sobresaliente y apetitoso durazno, las dos caritas de su trasero se veían dignas de la verga de un hombre.
-"Uyy guevon.. pilas, cayetano, que no lo escuchen con esos comentarios, pero me llevo a Claudia de una", le respondí a Lucho en voz baja.
-"Debe ser una delicia pasar la noche encima de Claudia comiéndosela... como envidio a Manuel.. ese par de tetas tan deliciosas, esa faldita cortica me tiene al rojo, mírele esas piernas y ese culazo tan rico de Claudia.. se imagina Lucho el regalito de Manuel esta noche en la cama?, le respondí a Luis.
Claudia esa noche se veía divina. Una delicada faldita corta que le llegaba arriba de la rodilla, la hacia ver sexy y muy atractiva, ya que ella tenia bonitas y torneadas piernas. Y su escotada blusa resaltaba esas tetas naturales de diosa, que merecían la lengua de un hombre por horas. La cadera y las nalgas de ella se lucían bien formadas y seductoras. Ella tenia un muy buen culo y yo me imaginaba, que Manuel esa noche la pasaría de maravilla encima de ella, culeandosela a su antojo, para envidia de todos nosotros.
-"No que va Pachito.. de una yo me voy con Isabela... se imagina manosearla, desnudarla, ponerla en cuatro en la cama, bajarle esa tanga y meterla la verga por entre ese culo de diosa?... erghhh, debe ser polvazo delicioso con ella, y una derramada monumental venirse adentro de la cuquita de Isabela", respondió Luis mostrándome de forma clara su natural interés sexual por la hija de Claudia, quien no lo niego, esa noche se veía divina, sensual y sexy.
-"Como envidio a ese noviecito tan chimbo que ella tiene.. en ese pelado de camisa gris que esta al lado de ella.. yo de aquí, viéndola así vestida, me la llevo de una para un motel... se imagina la arrechera de ese pelado viendo a Isabela así vestida toda sexy, luciendo ese trasero tan divino delante de todos nosotros?... erghh.. me imagino esa culeada tan brava que le dieron anoche o la que le van a dar a ella mañana... me imagino a ese pelado abriéndole esa belleza de nalgas y hundiéndole la verga por entre ese culo de diosa... erghh.. pa'recordar toda la vida 30 minutos de sexo anal con Isabela", comento Luis de nuevo.
Luis, de 38 años, y yo con mis 36 Abriles encima, soñábamos despiertos esa noche de Octubre mirando los sexys cuerpos de madre e hija. Se nos notaba el hecho de que estábamos ambos separados y sin compromisos de ninguna clase, mientras veíamos como Manuel, exitoso empresario caleño, llevaba una vida llena de lujos al lado de su bella esposa y de su hija.
(10 años después...) Madrid, España, Agosto 12 de 2015
Acababa de llegar al apartamento que tenia en renta cuando en mi celular una llamada telefónica entro de un numero desconocido.
-"Alo?", respondí
-"Pacho?", pregunto una femenina voz al otro lado de la linea.
-"Si, con quien hablo?", pregunte.
-"Hola Pacho, soy Claudia la ex de Manuel, como estas?", escuche que me respondieron.
En las siguientes dos horas de amigable conversación telefónica me entere que 10 años después de no verlas ni saber nada de ellas, Claudia se había separado de Manuel en el 2013, y ahora ella e Isabela estaban en Madrid, recién llegadas, explorando oportunidades de vida en España, y que Isabela era ahora una orgullosa madre de un bebe de 2 años de edad, y Claudia, a sus 48 años, estaba encantada de ser abuela.
Cuatro días después abrí la puerta de mi apartamento con ansias de verlas y no me equivocaba.
-"Hola Pachitooooo", me abrazo Claudia con efusividad, a lo cual yo le respondí con complacencia.
-"Hola mi Claudia", le dije sintiendo su beso en mi mejilla y su emocionante abrazo. Las tetas imponentes de ella las sentí contra mi pecho sin problema, y ese par de deliciosos melones seguían intactos después de 10 años.
Hermosa, sonriente, bella, Claudia seguía intacta. Y su falda corta la hacia ver mas sexy esa tarde de Sábado. Parecía que esos 10 años se habían congelado en el tiempo, y su cuerpo aun reflejaba la sexy mujer caleña que deje de ver. Y mucho mejor sabiendo que ahora ella estaba divorciada, en tierras ajenas, explorando opciones y en busca de estabilidad emocional, sentimental y financiera.
-"Hola Pacho", me saludo sonriente Isabela llevando a su lado al pequeño Daniel y dándome un beso en la mejilla.
-"Mi Isabela... guauuu.. que bella estas y que hermoso hijo tienes", le respondí dándole un beso en su mejilla.
Y allí estaba ella. La mujer de 18 años había quedado atrás y ahora en frente mio tenia a una hermosura de hembra, ahora madre a sus 28 años, aun con sus pequeños senos, pero esas largas y gruesas piernas de reina que lucían majestuosas. De 1.78 metros de estatura, cabello rizado, rostro angelical, Isabela, diez años después, aun era imponente y esbelta, con una sonrisa de mujer valluna encantadora. Su moldeado cuerpo reflejaba el cuidado que aun tenia por mostrar vanidosamente su belleza. El bien apretado pantalón de lycra negro que ella ese día lucia mostraba a pleno esa belleza de trasero valluno y ese espigado y bien trabajado culazo de Isabela, suculento, esbelto, paradito y sexy, se mostraba igual de apetitoso a esas nalgas divinas que yo había dejado de ver cuando deje a mi Cali del alma para mudarme a Madrid 10 años atrás. Se le notaba de lejos la dedicación de Isabela por cultivar la belleza y la vanidad femenina, aun a pesar de que su hijo de 2 años la hacia ver como una madre y una hembrota digna de la afortunada verga de un hombre con suerte, ese hombre que, de seguro, la acompañaba siempre en la cama comiéndosela y culeandosela como ella se lo merecía.
Me sentí raro, me sentí extraño, me sentí presionado, me sentí adorado.
En esas cuatro horas que Claudia e Isabela estuvieron en mi apartamento, ellas me hicieron saber su interés por legalizarse en España, y Claudia me empezó a mostrar, sin inconveniente ni penas ajenas, sus atributos físicos generosamente en frente mio. Su falda corta se veía mas sexy y tortuosa, y esas piernotas maduras y sus ricas paraditas nalgas estaban mas atractivas que las que deje en el 2005. Sentada justo en frente mio en el sofá de la sala, en un par de ocasiones, al pararse al baño una vez, y la otra al recoger el juguete del pequeño Andrés, las piernas de Claudia se descruzaron por un par de segundos, y perfecto, vi como una delicada tanga blanca cubría su sexo. Pase saliva. Era muy obvio que ella lo hacia a propósito y se mostraba en frente mio. Mientras tanto las piernas y ese culazo tan rico de Isabela se paseaban tortuosamente por la sala de la casa persiguiendo al pequeño Daniel que como locomotora sin freno recorría mi apartamento de un lado a otro.






