Compartir en:
Que momento!!, Que espectáculo!!. Esas atléticas piernas abiertas, esos muslos gruesos y el sexo de Isabela cubierto por la ligera tanga de color negro que ahora me evitaba verle su tesoro oculto por tantos años.
Con mi mano tome la cabeza de Isabela, gire su rostro hacia el mio y la acerque para fundirnos en un hermoso, sutil y sensible beso de amantes, de pareja, de amigos, de dos personas que necesitábamos cumplir un sueño, al mismo tiempo que mi mano izquierda se deslizaba lentamente sobre sus firmes muslos, sin freno, para llegar a su tanga, y alla, en ese espacio glorioso detenerme para con mis dedos empezar a acariciarle sutilmente sus labios vaginales por debajo de la tanga.
Nuestro lento y sorpresivo beso se hizo mas fuerte, mas apasionado, mas entregado a la aventura, mientras que mis dedos seguían tocándola alla abajo, lento y seguro, y ella dejaba ya mi mano izquierda atorada en su sexo, luchando por quitarle la tanga que tanto me estorbaba.
Durante esos dos o tres fantásticos minutos, nuestras bocas y mi lengua se entrelazaron en un beso lleno de amor y deseos mutuos, y mi mano izquierda seguía recorriendo esos muslos y la entrepierna de Isabela, quedándose atorada en su sexo cubierto por la tanga, la cual luchaba con mis dedos para poderla remover a mi antojo.
-"Ven, ayúdame con la tanga Francisco", dijo ella rompiendo el beso que nos unía.
Me detuve y me arrodille en frente de ella para dejar que mis dos manos se escondieran por debajo del sexy y corto vestido negro, y así finalmente halarle la tanga atorada en su cadera, la cual salio lentamente de entre sus piernas y se quedo enredada en uno de sus zapatos de tacón.
-"Diosito lindo, miren esta belleza...." le dije a Isabela mientras mis ojos estaban concentrados y fijos en su carnoso sexo.
En frente mio tenia un espectáculo, sus hermosos y provocativos labios vaginales lucían bellos y tiernos, y era visible como un seductor clítoris sobresalía pidiendo a gritos ser consentido. No lo dude un segundo. Isabela abrió mas sus piernas al mismo instante en que mi cabeza se clavo en medio de ellas para empezar a chuparme esa chochita tan deseada, mientras que mis manos se aferraban a esas patas de diosa y ahora la faldita negra me cubría la cabeza, mientras mi madura lengua se escondía sedienta en lo profundo de la vagina de Isabela.
Durante esos 10 minutos le chupe esa vulva y esa cuquita hasta saciarme, mientras mi lengua trataba de arrancarle de lleno ese dulce y húmedo clítoris que empezó a brotar dulces fluidos vaginales, al ella sentirse estimulada al mismo tiempo que mis dedos entraban y salían de su estrecha vagina. No se cuanto tiempo paso, pero el tiempo se detuvo para los dos. No sabíamos que hacer pero el deseo sexual no daba espera. Parecíamos dos amantes que esperaron por muchos años ese momento, cada uno con necesidades diferentes, Isabela, por lograr sus papeles con un español chibchombiano, y yo por culearme a esa diosa y finalmente culminar el sueño sexual que despertó desde el 2005 cuando ella se convirtió en la hembrota que era hoy en día.
Isabela empezó a gemir mas fuerte, señal inequívoca que mi sedienta lengua y mis dedos estaban haciendo un formidable trabajo estimulando su sediento sexo. Y yo no paraba ni un segundo dándole dedo y chupándole ese clítoris tan rico y carnoso que ella tenia.
-"Ven Pacho, detente ya", dijo ella bien excitada tomando mi cabeza con sus manos y retirandomela de su húmedo sexo.
Me quede ahí arrodillado en frente de ella mientras que Isabela cerro sus piernas en frente mio. Ella de inmediato se puso de pie, y yo hice lo mismo.
-"ayúdame con el vestido", dijo ella dándome la espalda.
Me parecía un sueño. Me parecía algo irreal. Le puse mis dos manos en su cadera y deje que mis manos se escurrieran sobre esa corta falda para acariciarle ese culazo de diosa. La empece a manosear sobre su vestido y de paso a darle tiernos besos sobre su cuello, mientras mis maduras manos le tocaban sus paradas y duras nalgas y mi pantalón, con mi verga erecta, se lo empece a restregar contra su falda. Luego subí mis manos sobre su abdomen y no pare hasta tocarle esas tetas a Isabela, recorriéndole sus pechos tiernos y dulces sobre su brassier. Finalmente me detuve sobre el broche del vestido y lo abrí con dificultad.
El sexy vestido negro empezó a caer lento y finalmente quedo en el piso. El brassier era lo único que cubría su cuerpo.
-"Dios... que cuerpazo el tuyo Isa... tienes un culo divino... estas segura de que necesitamos una sola cama?", le pregunte mientras mi mano derecha le acariciaba sus desnudas y hermosas nalgas.
-"Si Pacho, una sola cama y un solo sofá para nosotros.. quiero darte en la cama lo que te mereces por ser todo un caballero.. quiero compartir contigo algo que muchos hombres desearían tener.. Tienes toda la razón mi Pacho, esta noche hay un montón de amigos míos y de mi mama envidiandote... quiero darte las gracias por ser tan especial conmigo y con Daniel... quiero entregarte un regalito que muchos hombres en Colombia desearían recibir", dijo ella volteándose y llevando sus manos hacia mi cinturón para abrirlo y de paso desabotonar mi pantalón el cual cayo fácil sobre el piso.
Mientras que quede en calzoncillos y me empece a quitar la camisa, ella se sentó y se acostó sobre el sofá abriendo sus piernas cómodamente.
-"ven Pacho, házmelo aquí y luego me llevas a la cama", dijo ella abriéndose el broche de su brassier, el cual salio fácil y dejo expuestas sus tetas.
-"Déjame Isabela voy por el condón", le dije aun de pie.
-"No Pacho, no lo necesitas para nada... quiero que sea especial para ti... es nuestra primera vez y quiero que lo disfrutes al máximo y te derrames adentro mio con tranquilidad...", dijo ella acariciándose sus labios vaginales con la mano izquierda e invitándome a acostarme encima de ella.
Un frio helado circulo mi cuerpo de pies a cabeza. No salia de la sorpresa que Isabela estaba a punto de darme.
Cuando menos me imagine reaccione al ver a Isabela ya completamente desnuda acostada sobre el sofá. Yo también desnudo estaba a punto de culminar un sueño y de paso empezar uno nuevo. El sexy y atrevido vestido negro que ella tenia esa noche estaba tirado sobre el piso, al igual que su tanga, su brassier, y la ropa que yo me había puesto para la cena. El cuerpo desnudo de Isabela se veía hermoso ahí tirado y acostado sobre el sofá de mi apartamento. Sus tiernas tetas y esos paraditos pezones, su bello y bien trabajado abdomen, sus caderas de mujer caleña, sus largas, moldeadas, atléticas y sexy piernas, y allí en medio de ellas, esa carnosa, provocativa y brotada vulva que dejaba entrever un dulce y colgante clítoris. Ella abrió sus piernas y mi cuerpo maduro se poso sobre el de ella. Isabela, estiro su brazo izquierdo y posiciono mi verga erecta en la entrada de su sexo.
Luego 10 segundos de gloria.
Deje caer mi cuerpo sobre el de ella en posición misionero y como cuchillo en mantequilla, las bien estrechas paredes de la vagina de Isabela se abrieron lentamente mientras mi verga sin condón se escondía lentamente en lo profundo de su sexo. Se hundió toda, se la hundí toda, sentí perfecto como mi delgada verga se acomodaba perfecto en las profundidades de esa cuquita de 28 años. Y ahora entendía a Arturo, el socio de Manuel y padre de Daniel. La vagina de Isa era bien cerrada y estrechita, y que sensación tan especial sentir mi verga hundirse lentamente abriendo con dificultad las apretaditas paredes de su sexo. Una delicia de experiencia para un hombre.
Ella gimió de placer al sentirla toda enterrada en su sexo, y sin perder un segundo empece a mover mi abdomen suave y magistralmente, para darle a ella el placer que ella merecía, y de paso darme yo esa magnifica sensación de estar culeandome a esa diosa, esa hembra que se había puesto en mi vida cuando menos yo lo pensaba.
-"que cuquita tan ricamente estrecha tienes Isabela... no me imagino 5 noches parejo contigo, sin condón", le dije susurrándole al oído mientras sentía como la totalidad de mi verga se acomodaba con dificultad adentro de ella.
Ella solo se rio.
-"creo que las vas a vivir Pacho a partir de esta misma noche", me dijo ella cerrando sus ojos y abrazándome con fuerza por la espalda.
10 minutos mas tarde pensé en Luis, ese amigo cercano que había dejado en Cali, y se vinieron a mi memoria sus sabias palabras de la fiesta del 2005: "... se imagina manosearla, desnudarla, ponerla en cuatro en la cama, bajarle esa tanga y meterla la verga por entre ese culo de diosa?... erghhh, debe ser un polvazo delicioso con ella, y una derramada monumental venirse adentro de la cuquita de Isabela..."
Que palabras tan reales. Que momento para recordarlas.
Sentí que me moría. Mi corazón latía a mil por hora y mi verga estaba a punto de confirmar las sabias palabras de mi amigo Luis. Estaba desesperado machandole la vulva a Isabela y mi verga entraba y salia desenfrenada de su húmedo y lubricado sexo. Me sentía en la gloria sexual mientras mi verga erecta se movía libre en lo profundo de esa estrecha chochita de diosa. Llevaba 10 minutos dándole duro y parejo, sacudiendole mi verga adentro de esa estrecha vagina, entendiendo claramente el porque, Arturo, el papa de Daniel, pedía sexo sin condón. Que sensación tan deliciosa sentir mi erecto pene entrando y saliendo dichoso de esa cuquita de diosa. Y ella gimiendo a gritos me expresaba cuanto lo estaba disfrutando. En la sala se escuchaban los gemidos de ella, mis quejidos de placer y ese aplauso húmedo que se dejaba salir mientras que la húmeda vulva de Isabela recibía con fuerza los embates de mi erecta verga. Los fluidos vaginales brotaban generosos de su sexo, dejando mojado el borde del sofá de la sala, al mismo tiempo que mi bien erecto pene entraba y salia de su apretadito y femenino sexo.
De pronto una majestuosa sensación de intenso placer sexual circulo por mi cuerpo de pies a cabeza. Sentí miedo, dolor, angustia, gloriosa envidia de muchos, felicidad y dudas por lo que estaba a punto de ocurrir en el fondo de la estrecha vagina de Isabela. Pero sabia que era mi momento de vivirlo y disfrutarlo a pleno. Un momento único, que yo me merecía vivir.
Y ahí en ese instante toque el cielo.
-"Isabela... Isabela... Isa... ayyyy diosito lindo... me veng...argghhhhhhhhhh !!!", le grite desenfrenado y sin control.
Explote, literalmente explote.
Me quede estático, inmóvil y con las pulsaciones del corazón en la punta de mi pene hundido en lo profundo de su sexo. Mi verga reventó sin contemplaciones ni ataduras de ninguna clase. Sentí perfecto como uno, dos, tres, cuatro y cinco bombazos de mi leche empezaron a eyacular de mi verga, mientras se la deje enterrada en lo profundo de su sexo. Sentí perfecto como mis guevas empezaron a vomitar con fuerza mi maduro semen con la única misión de llenarle de esperma su joven sexo. Mi cuerpo permaneció sobre el de ella, mientras Isabela me abrazaba y gemía de placer al sentir esos portentosos chorros de masculina leche inundando su tierna vagina. Y ella llegando mutuamente a su femenino orgasmo, gimiendo de intenso placer al tocar el cielo mientras yo me le derramaba adentro sin contemplaciones. Para mi, vivía uno de los momentos sexuales mas especiales, al sentir como mi verga sin condón explotaba aya enterrada en lo profundo de la estrecha vagina de Isabela, la sexy y atractiva hija de Claudia, un momento que jamas imagine vivir y mucho menos 10 años después de haber dejado a esa reinita en Cali.
Las ironías de la vida. Me parecía totalmente irreal que esta mañana me levante pensando en Claudia y de como yo me le iba a ofrecer como candidato para casarme con ella y hacerle papeles, sin condiciones, pero con la tonta y ridícula ilusión de que Claudia, de pronto, me iba a dar el chance de dejarse invitar a un motel. Mi perverso sueño de darle papeles a Claudia, con la condición de que me diera 1 horita de gloria en la cama con ella culendomela y desfogando 10 años de insatisfechos deseos sexuales hacia la atractiva ex-esposa de mi amigo Manuel. Esa noche no lo había logrado.
Las ironías de la vida. Ahora 16 horas después, en mi propio piso, sobre mi viejo y acabado sofá de segunda mano, mi verga desprotegida estaba toda enterrada en lo profundo del sexo de Isabela vomitando sin protección alguna mis chorros de maduro semen llenando el ajustado sexo de esa reinita de 28 años de edad. Jamas, jamas, nunca jamas me imagine que esa noche me iba a culear a Isabela. Jamas, jamas, nunca jamas me imagine que esa noche mi verga iba a reventar vomitando leche caliente enterrada en la vagina de la sexy, bella y atractiva hija de Claudia.
Y luego esos deliciosos 5 minutos, ahí los dos, abrazados besándonos mientras mis guevas seguían esporádicamente eyaculando mi lava caliente adentro de ella e Isabela permanecía inmóvil con sus piernas abiertas sintiendo como mi madura lava caliente rebosaba de su vagina.
"Diosito, que eyaculada tan deliciosa... que experiencia tan rica derramarse adentro suyo", le dije en ese momento.
Ella solo se rio y no dijo nada.
45 minutos mas tarde vuelvo y recuerdo esas palabras de Luis.
Isabela esta aun desnuda, ahora acomodada en cuatro en mi cama. Su cuerpo joven se posa solo para mi lengua, mis manos y mi verga. Su vulva, rebosante de mi semen, y el hoyo de su ano son hermosamente visibles. Las espectaculares y ricas nalgotas de Isabela son solo para mi. Con mis manos le abro sus tonificadas nalgas y de nuevo le paso mi lengua por sus irritados y rojizos labios vaginales. Luego, subo mi lengua y se la paso por el hoyo de su ano, lamiendoselo y empujándole la apertura de su ano con la punta de mi lengua. Isabela, encantada y bien prendida, me dejaba hacerle de todo. Yo, con mis pulsaciones a mil por hora mientras mi lengua le lamia el divino culo de Isabela, ese hermoso y seductivo trasero de joven caleña que por 10 largos años torturo y despertó las mas oscuras pasiones de los maduros amigos de su madre y su padre.
-"Que culazo tan precioso el suyo Isabela... no sabes cuantos amigos de tu mama me están envidiando ahora", le dije al retirarle mi lengua de su hoyito y con cuidado le hundí mi dedo indice en su culo unos cuantos centímetros.
Ella gimió el sentir como le hundí con cuidado mi dedo indice unos centímetros adentro de su ano.
-"Si lo se Francisco... muchos hombres te están envidiando hoy y te digo que el día que nos casemos, y pasemos papeles, a partir de esa misma noche si quieres, me consientes mi cola... me lo puedes hacer anal", dijo ella.
-"Gracias mi Isa divina, esta noche déjame disfrutar de tu cuerpazo tan rico, así en cuatro, con esas nalgas y ese cuquita tan ricas... y el día del matri, eso si, de luna de miel quiero darte verga por entre ese culo tan rico el tuyo", le respondí poniendo mi verga en la entrada de su vulva, hundiéndole mi verga de nuevo, aferrando mis manos a su cadera para empezar a machacarla así como siempre quise tenerla, yo encima de ella, al estilo perrito y esa cola caleña golpeando mi abdomen una y otra vez mientras mi verga entraba y salia de su estrecho sexo. Esa noche me sentía en el cielo y me parecía irónico que la vida me daba esta oportunidad de oro. Que me iba yo a imaginar que 10 años atrás, en el 2005, esa hermosa jovencita luciendo ese delicioso trasero iba a llegar a mi vida. Que me iba a imaginar que ahora 10 años después ya en lo profundo de su estrecho sexo tres bombazos de mi leche reposaban aun calientes después de habérmela culeado en el sofá y en la cama de mi piso en Madrid.
Ese día mi vida cambio por completo. Le di el vuelco que siempre quise y por el cual tuve tantas dudas. El hecho de ser real para alguien te abre las puertas de lo desconocido. Me importaba un carajo que el mundo se enterara que a mis 46 años me iba a casar con esa diosa de 28 añitos, hija de Claudia y Manuel. Me importaba un carajo que en Colombia se enteraran que a mis 46 años me estaba comiendo a Isabela, la sexy hija de mis amigos de 28 años. Me importaba un carajo que en Colombia, Manuel se enterara que yo, a mis 46 años, me estaba culeando a su hija. Pero me sentía de maravilla y en la gloria de la fortuita envidia masculina, que muy pronto todos mis amigos acá en Madrid iban a conocer y a antojarse por ver a mi futura esposa, todos ellos sabiendo que su esbelta cola, sus piernas, su carisma y su estrecho sexo eran solo para mi.






