Guía Cereza
Publicado hace 7 horas Categoría: Sexo con maduros 10 Vistas
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Pase saliva, pero un silencio tensionante de 5 segundos se vivió con Luis por mi comentario.

-"Me acuerdo que cuando empezamos de novios, ella recién llegada a Madrid, con esas falditas cortas o pantalones ajustados mostrando esas nalgotas de reina, pasábamos los fines de semana de invierno, encerrados, arrunchados viendo películas en el TV y luego en la cama toda la noche culeando parejo.. siempre me acordaba Luchito de sus comentarios de la fiesta de Claudia del 2005.. ponerla en cuatro, bajarle la tanga y metiendole la verga por entre ese culo de diosa.. todavía me acuerdo esa primera vez de sexo anal con Isabela... que derramada tan hp", agregue para ponerle mas picante a la conversación.

-"Y luego cuando decidimos buscar la bebe, ella suspendió las pastillas anticonceptivas y yo haciéndoselo sin condón, estuvimos casi dos meses, noche de por medio, full dos horas en la cama, yo encima de ella dándole y derramandole semen adentro de Isabela sin problema", comente.

Luego de nuevo un silencio tensionante de 15 o 20 segundos se vivió con Luis por mi comentario aun mas picante y sexual.

-"Se la quiere culear?", le pregunte.

-"Como dice Pachito?", me respondió Luis inocente como si no lo hubiera escuchado colocando su mano sobre mi hombro.

-"Que si se la quiere culear?.... se quiere comer a Isabela esta noche?", volví y le repetí con voz mas fuerte.

-"No hermano como se le ocurre eso... Isabela es muy bella, muy atractiva, pero es su esposa y eso no..", alcanzo a responderme Luis.

-"A Isabela se la come el jefe y yo la dejo que lo haga... Cada dos semanas, los viernes, el jefe de Isabela se la lleva para su apartamento y se la culea... y ella sabe de las ganas que usted le tiene represadas desde el 2005... si quiere nos vamos para el apartamento, la manosea, la desnuda y se la come como siempre usted ha querido... Isabela lo sabe y me dijo que si esta dispuesta a hacerlo con usted", le respondí.

Luis quedo mudo. El no me decía nada y miraba hacia el fondo del bar esperando el regreso de Isa, y dejando pasar miles de pensamientos, dudas y preguntas. Parecía que le hubieran dado escopolamina o alguna droga porque su mirada estaba perdida en el horizonte.

Fueron 3 minutos eternos para los dos. No cruzamos palabra.

Isabela salio del baño y regreso caminando sonriente. Se veía divina y sexy caminando hacia nosotros enseñándonos sus visibles y atléticos muslos y contorneando sus nalgas y su cadera, como si estuviera en pasarela. Ese vestido rojo minifaldudo la hacia ver toda una hembrota rica y sensual. Varios hombres de las mesas cercanas la miraban con displicencia y envidia con nosotros. Luis la miro de nuevo de pies a cabeza, como sin aun entender lo que yo le había ofrecido y como sin aun creer que esa hembrota podía ser suya esa noche en la cama.

-"Amor, Luis quiere irse ya contigo para el apartamento y esta encantado con la propuesta", le dije poniéndome de pie y sonriendole a ella.

-"Vaya mi Luchito, pero estas muy, pero muy atrevido conmigo...y esas confiancitas de donde salen, ahh?", dijo ella aun de pie en frente nuestro.

El nerviosamente solo se reía, aun sentado en la mesa del bar, sin mediar palabra.

-"Imagínate que para Lucho sigues siendo la misma reina que conocimos desde el 2005, y tu cuerpo sigue siendo el mismo monumento que Lucho lleva 20 años esperando por descubrir, y el me dijo que tu cadera, tus nalgas y tus piernotas no han cambiado para nada.. y esa faldita roja cortica que tienes puesta ahora lo tiene embobado viendo como luces ese cuerpazo tan rico bebe", comente.

Isabela y Luis se rieron, mientras yo me ponía ahora de pie.

-"Voy a pagar la cuenta y luego entro al baño, no me demoro", les dije caminando hacia la cajera a la entrada del bar, mientras que ella se sentaba al lado de el.

10 minutos mas tarde camine de regreso y vaya que escena. Luis e Isabela fundidos en un apasionado, oscuro, represado y tierno beso de amantes, mientras las piernas cruzadas de mi esposa mostraban esos generosos muslotes de hembrota colombiana y la mano izquierda de Luis, bajo la mesa, se escondía por entre la corta falda de ella, muy seguramente tocándole abajo su delicada tanga y sus gruesos labios vaginales. 20 años debían haber pasado para que los dedos de mi amigo finalmente descubrieran los gruesos y generosos labios vaginales de la vulva de Isabela.

Que escena !!!, ellos besándose y la mano izquierda de el atorada en medio de las piernas cruzadas de Isabela, tocándola aya abajo.

-"Nos vamos?", les dije interrumpiendo ese beso sorpresivo.

Isabela y Luis rompieron el beso y vi como Luis, medio apenado, saco lentamente su mano izquierda de entre las piernas cruzadas de ella. Al parecer el sintió pena de que sus dedos tocaban con sutileza el sexo de ella mientras se besaban sentados en el bar y yo pagaba la cuenta.

Ellos se pusieron de pie y con seguridad y confianza vi como la mano derecha de Luis cumplió su sueño y se poso con seguridad sobre la espalda de Isabela, bajando por su cadera y dejándose ir sobre los parados glúteos de mi esposa recorriendo lentamente las nalgas de Isabela y palpando por primera vez con su mano el delicioso culo de la hija de Claudia y Manuel, culo que espero 20 años para ser tocado a sus anchas. Ahí, en frente mio, la mano de Luis empezó a acariciarle el trasero a Isa, por encima de la minifalda. Fue una delicia exquisita ver como su mano recorrió el bondadoso trasero de mi esposa y ella, generosa y descomplicada, no opuso resistencia alguna a que ese amigo veterano la empezara a manosear esa noche. Claro, que rico saber que Luis tenia una palpable obsesión por las nalgas de ella, sentimiento que 20 años después aun se mantenía al rojo vivo, y yo encantado viendo como Luis esa noche tomaba posesión inmediata del culo de Isabela.

Dos horas después, el silencio del apartamento era obvio, mientras Daniel y Lorena dormían en casa de su abuela Claudia, los gemidos de Isabela se escuchaban bellos, cortos, roncos, intensos y profundos. Camine por la sala con las dos copas de vino en mi mano, y allí en el piso estaban aun tirados el sexy vestido rojo, la minifalda, la tanga negra y el brassier de Isabela, así como las envolturas de los dos condones ya usados en el sofá, donde Luis la beso, la manoseo, la desnudo y se devoro con su lengua y su boca la vulva expuesta de ella, y por primera vez en su vida, se culeo a Isabela en el sofá de la sala, mientras yo me senté extasiado en frente de ellos a míralos como se devoraban el uno con el otro.

Que experiencia tan maravillosa presenciar como Luis, por primera vez, disfruto a sus anchas del cuerpo desnudo de mi esposa mientras se la comía en el sofá. Que experiencia tan maravillosa verle la cara a mi amigo, cuando por primera vez llego a su masculino orgasmo mientras su verga reventaba atorada en lo profundo de la estrecha vagina de Isabela. Que delicia escuchar ese fuerte y apasionado grito masculino que salio de Lucho, al sentir como su erecta verga explotaba a borbotones alla toda enterrada en lo profundo del sexo de Isabela. Que rico ver como le saco la verga de la vagina de Isa y ese condón azul estaba llenito de blanco semen. Que rico escuchar sus sabias palabras esta noche: "..uy Pachito, que derramada tan hp".

Entre a la alcoba nuestra y ella divina, hermosa como siempre, ya completamente desnuda, acomodada en cuatro patas sobre la cama, su cuerpo se sacudía a la misma velocidad que la verga de Luis la castigaba. El abdomen obeso de el golpeaba las hermosas nalgas de ella una y otra vez, dejando que la gruesa verga de Luis, cubierta con un condón, entrara y saliera libre de su húmeda vulva. Isabela se veía mas bella y sexy que nunca, con la totalidad de su piel desnuda, sus gruesas piernas y esas nalgas de reina que recibían los golpes del abdomen de Luis, mientras el la clavaba. Atrás de ella, al estilo perrito, el cuerpo desnudo de Luis se imponía sobre el de ella y tal pareciera que en estos 20 años, Isabela pagaba un alto precio por dejar que Luis, finalmente, se la comiera. Con total dominio del cuerpo de mi esposa, las manos de el se aferraban a la cadera de ella con fuerza, para asegurarse que su verga entrara toda entera hasta lo profundo de su vagina, y el le empujaba con ímpetu su abdomen una y otra vez. Isabela, con sus ojos cerrados, gemía y expresaba la plena satisfacción sexual que sentía mientras la inmensa verga de el se movía adentro de su estrecha vagina. Luis, con una expresión facial de intenso placer y sus ojos bien abiertos, subía y bajaba su cabeza mirando siempre las nalgas de mi esposa, viendo como su erecto pene entraba y salia firme de la vulva de Isabela. A el le parecía increíble que después de 20 años, finalmente, su verga se estaba taladrando a Isabela en posición perrito, en cuatro, así como el siempre se la quizo culear. De pronto el empezó a acelerar su abdomen y la fuerza con que castigaba las nalgas de mi esposa, señal inequívoca de que Luis estaba a punto de derramarse y llegar a su orgasmo. Isabela al sentir como el la taladraba con mas ímpetu bajo la cabeza contra la cama y empezó a gemir con mas fuerza mientras que las manos de ella se aferraban con pasión a las desarregladas sabanas de la cama. Señal inequívoca que ella también estaba a punto de llegar al orgasmo.

Luego el momento mágico se vio en la alcoba.

-"Luis, no pares.. no pares.. no pares.. diosssittooooo !!!!", grito ella con pasión y erotismo tapando su boca y su grito con las sabanas.

-"Arghhhhhhhh... que ricoooooooo", volvió a gritar ella llegando a su femenino orgasmo, mientras que Luis seguía desenfrenado martillandole con fuerza y brusquedad su estrecha vagina.

-"juepuuuuuuuttaaaaaaaaaa!!!!", grito el levantando su cabeza al techo y dejando inmóvil su abdomen con toda su verga enterrada en lo profundo de la vagina de Isabela.

Yo seguía ahí de pie, con las copas de vino en mi mano, viendo como ambos llegaban a su orgasmo y Luis, por tercera vez, le reventaba su gruesa verga a mi esposa en su sexo, gracias a Dios, cubierta con un condón de color azul.

Que rico estar ahí viendo como el se le derramaba a Isabela mientras la tenia en cuatro, como siempre se la quiso comer, como el hermoso culo de ella lo merecía.

Luis se quedo inmóvil esperando a su verga le terminara de bombear su leche espesa, llenado el condón que cubría su verga, todo esto mientras Isabela seguía gimiendo contra las desarregladas sabanas de la cama. Las horribles nalgas de Luis se contorneaban lentamente, al mismo tiempo que sus testículos bombeaban su leche caliente mientras sus espamos orgásmicos masculinos le causaban intenso placer y el pobre Luis trataba de mantener la calma en ese momento glorioso en que por tercera vez se le derramaba a Isabela adentro de ella. Los dos permanecieron en esa posición, hasta que el finalmente empezó a empujar la cadera de ella y lentamente vi como saco su erecta verga de la vulva de mi esposa, y allí, ese condón azul salio colgante lleno a medias con el blanco semen de Luis.

-"Diosito, que delicia de polvo contigo mamasota linda... con esa cuquita así de cerradita que tienes le da a uno mucho mas placer... y ese trasero suyo tan divino, debe ser una delicia abrirle esas nalgas de reina y hundirle toda la verga por entre ese culazo de diosa que tienes Isabela... como envidio a Pacho al saber que el te da por el culo", dijo el dejando caer su cuerpo al lado de ella.

Increíble.

Rabian pasado 20 años, desde esa noche del 2005, para que Luis le dijera de frente a Isabela lo que el pensaba del cuerpo de ella. Y de paso recordarle su oscura obsesión por el hermoso y espigado trasero valluno de mi esposa.

Isabela, solo se rio y también estiro sus piernas quedando los dos, como pareja de amantes, tirados en la cama, el uno al lado del otro. La vulva de Isa toda hinchada y sus labios vaginales hermosos, brillantes y rojizos después de que Luis completo mas de una hora machancandola desenfrenado. Sus gruesas y atléticas piernas medio abiertas y arriba esos pezones tiernos y dulces. Luis por su parte con su gruesa verga aun erecta, cubierta con su condón azul lleno de semen, el cual no quería quitárselo como para mostrarnos que en su ultimo orgasmo, aun tenia estamina y suficiente leche a sus 58 años de edad.

Puse las copas en la mesita de la alcoba e Isabela se puso de pie y se acerco a mi a darme un beso, el cual le correspondí, al igual que yo bajaba mi mano derecha para acariciarles sus hermosas, desnudas, paraditas y bellas nalgas. Luis se puso de pie también para ir a al baño a tirar el condón usado lleno de su semen.

-"Te gusto?", le pregunte en voz baja sin que Luis me escuchara.

-"Si bebe, Luis tiene una verga muy rica y sabe moverla", me respondió Isabela.

-"Quieres pasar la noche con el?... de seguro te va a pedir sexo anal.. ese hombre hace lo que sea con tal de darte por el culo... o el se muere porque lo dejes hacértelo sin condoncito... no me imagino la derramada de el adentro tuyo.... o dejamos así, fue suficiente la noche y que el se vaya ya", le pregunte a mi esposa.

Isabela guardo silencio y miro hacia el baño, al ver que Luis aun no salia de allí.

-"Me dejarías bebe?", pregunto Isabela susurrándome al oído y luego mirándome fijamente a los ojos.

-"Con tal de satisfacer a la hermosa madre de mis hijos, hago lo que sea", le respondí.

Isabela me dio un tierno beso de aprobación a la vez que se reía nerviosa por mi respuesta.

-"Haz feliz a Lucho esta noche amor... y mucho mejor si el te consiente tu cola por 5 minutos", le dije pasándole la copa de vino a ella.

-"El pobre Lucho llevaba desde el 2005 soñando contigo este momento y desde que el te vio hoy la minifalda, y tu bebe luciendo esas patotas y esas nalgas de diosa, lo pusiste al rojo vivo", comente.

30 minutos mas tarde las primeras gotas de lluvia caen sobre Madrid esa húmeda noche de Otoño, yo empiezo a acomodar mi almohada y unas cálidas sabanas en el sofá de la sala, el mismo donde Luis hace 1 hora larga se culeo a mi esposa por primera vez. De la alcoba salen los gemidos de ellos, gemidos mutuos, gemidos de amantes que se complacen a pleno en esa lúdica noche.

Me pare del sofá y con curiosidad masculina camino en silencio volviendo a la entrada de la alcoba, y a través de la puerta, a medio cerrar, veo bajo la luz tenue de la lampara de mi mesa de noche, como las hermosas y sensuales sombras de dos cuerpos desnudos se mueven bajo las sabanas calientes del placer. Cómodamente acostada boca arriba sobre la cama, cerca de la cabecera del mueble, veo la cabeza de Isabela y su rostro de intenso placer con su boca entreabierta gimiendo y expresándole a Luis lo bien que ella se siente. Bajo las sabanas cómplices, cubriéndolos por completo, solo se ve como dos cuerpos se mueven cadenciosamente, Luis, con sus 85 kilos de peso, encima de Isabela, en cómoda posición misionero, tratando de esconder bajo las oscuras y cálidas sabanas el hecho real de que el no usa el condón y libre de toda culpa su verga se mueve libre de restricciones adentro de la estrecha vagina de mi esposa, y ella dichosa, siente de primera mano como esa vergota caleña de mi amigo cercano se sacude entrando y saliendo de su delicioso y desprotegido sexo. Isabela encantada de sentir esa gruesa verga madura en lo profundo de su apretado sexo y Luis encantado sintiendo de maravilla como su erecto pene sin condón se sacude con dificultad atorado en la estrecha vagina de mi esposa. Ambos encantados, ambos entregados a darse placer mutuo.

Justo cuando me disponía a dormirme y dejaba a Luis y mi esposa culeando en la alcoba, ahora sin protección, el ruido de la cama en movimiento y los gemidos de ambos me despertaron dejándome como mudo testigo de ese nuevo momento mágico. El cuerpo de Luis posado encima del de Isabela tenia el control del movimiento y ella, al parecer con sus piernas abiertas le entregaba su desprotegido sexo, al mismo tiempo que la cama se mecía cadenciosamente a la misma velocidad que le verga de Luis se movía dichosa adentro de la vulva de mi esposa.

Justo cuando me disponía a dormirme, ese sonido de los dos teniendo sexo libre, sin culpas, me despertó la curiosidad de nuevo de acercarme a mirarlos, ahora ellos escondidos bajo unas sabanas cómplices, que no me dejaban ver nada, como si Luis me quisiera ocultar el hecho de que ahora no tenia condón y que la húmeda vagina de mi esposa finalmente, después de 20 años, iba a recibir su leche caliente.

-"arrgggggghhh ergghhh ayyyy dioosssssss", gimió fuerte Luis, con pasión extrema, de repente deteniendo su movimiento de cadera y empezando a tener contracciones orgásmicas bajo las sabanas, el encima del cuerpo de ella.

Que delicia de instante. Luis, finalmente después de 20 años eyaculaba su madura y espesa leche en lo profundo de la vagina de Isabela. Un sueño hecho realidad que valió la pena esperar. Que delicia de instante, imaginarme lo que sucedía adentro de la vulva de mi esposa, la verga de Luis vomitando chorros de su espesa lava caliente y llenando lentamente la vagina de ella, mientras Isabela sentía como los pesados y bien afeitados testículos de mi amigo eyaculaban generosamente su fresco, cálido y blancuzco semen en lo profundo de su sexo.

Que delicia verlos a los dos entregados en ese momento tan especial. Luis derramandosele adentro a Isabela y ella encantada.

Pensé en entrar a la alcoba, pero sabiendo que las sabanas me escondían la verdad, opte por no hacerlo, y me regrese al sofá con mi verga erecta de excitación sexual sabiendo que la desprotegida vagina de Isabela finalmente recibía la leche caliente de la verga de mi amigo Luis. Era momento de dejarlos a ellos solos disfrutar de su noche especial.

10 minutos mas tarde, la puerta de la alcoba se cerro lentamente y perdí toda opción de mirar lo que ocurría adentro. El sonido tenue de la cerradura de la puerta ajustándose era señal clara que tanto Isabela como Luis pedían su privacidad en esa noche, y que mi presencia no era ya necesaria ni mucho menos bienvenida.

5 minutos mas tarde un largo, sentido, fuerte y emocionante gemido salio de la alcoba. Era el gemido típico de Isabela, el quejido intenso que ella expresaba cuando yo le empezaba a hacer el sexo anal y mi delgada verga, lenta, pero segura, se empezaba a hundir en medio de sus paradas y hermosas nalgas. Ahora, desde el sofá de la sala, escuchaba el ronco y erótico sonido de mi bella y sensual esposa, expresando su incomodidad al sentir la gruesa verga erecta de Luis entrando por el asterisco de su ano y hundirse en lo profundo de su sensacional y bien parado culo de hembra valluna.

-"Disfrútalo Luchito.. disfrútalo", dije en voz baja volteandome de medio lado en el sofá, y arropándome con las cobijas, como tratando de ignorar el hecho fortuito de que a mi bella Isabela, 20 años después, finalmente, la verga de mi amigo Luis le abría con cuidado sus hermosas nalgas para hundirle su verga adentro de ese culazo de diosa.

10 minutos después un gemido glorioso se escucho en la alcoba. Luis, gritando por la intensa excitación recordó el mismo sus sabias palabras, esas expresadas en esa noche de Agosto del 2005 en casa de Claudia y Manuel:

"... me imagino a ese pelado abriéndole esa belleza de nalgas y hundiéndole la verga por entre ese culo de diosa... erghh.. pa'recordar toda la vida 30 minutos de sexo anal con Isabela..."

El, ahí en ese momento, apenas empezaba a vivir plenamente y a disfrutar al máximo de esos bien especiales 30 minutos de sexo anal con Isabela. Esos 30 minutos que recordaría toda su vida.

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