
Compartir en:
Al igual que su mamá, esta adolescente también llevaba consigo el olor característico a hembras que tanta satisfacción me dio. Cada vez que se presentó la oportunidad no dudé en hurtar los pantys de ambas lo cual hacía mucho más morbosa la fantasía y aún más, pensar en que cada una usara los pantys de la otra me calienta aún más todavía. Ver a escondidas una foto de sus caras proporciona mucho placer y ver esos tesoros colgados de la perilla del baño me llevan al cielo y a ellas las lleva a mi círculo de lujuria y pasión siempre dejándoles un detalle para que no duden de que hay alguien que las piensa y se viene a chorros por ellas.






