soy casado de 45 años en medellin, muy de vez en cuando me pego una escapadita al mundo gay, mas que todo por miedo a las enfermedades. esto ocurrió hace como un año, ya llevaba muchos meses "en blanco" y las ganas no me dejaban dormir bien. me animé a visitar un club gay en el centro de medellin que tenía varias piscinas en sus fotos. me fuí tipo 3 de la tarde, el lugar acababa de abrir, un poco solo. te dan una pequeña toalla que preferí llevar en la mano, por el morbo de la desnudez.
circulé por todo el lugar pero fueron las piscinas las que me gustaron. me metí a varias, casi siempre solo. finalmente me ubiqué en la esquina de una pequeña piscina romana, con una cascadita. estaba solo yo, pero al rato bajó del segundo piso un grupo de tres maduros, y entraron a la piscina, cada uno en una esquina, se sentaron en silencio. les sonreí pero nadie se atrevió a romper el hielo.
después de unos minutos, le dije al que estaba más cerca "qué rica que está el agua" y eso lo animó para intercambiar un par de palabras. Yo estaba sentado cerca de un chorrito que me lanzaba agua caliente a la espalda, asi que se me ocurrió algo muy atrevido... apoyé las manos en las baldosas donde estaba sentado, levanté la cola hasta la superficie del agua, y la acerqué al chorrito.
--- ahhh.. que rico se siente! --- le dije al maduro mientras le sonreía. los otros tres nos miraban sin decir nada.
entonces el maduro empezó a deslizar la mano por las baldosas hasta mi pierna. luego timidamente me acarició las nalgas. al final pareció decidirse, y se acercó para manosearme mejor.
yo decidí cambiar de posición, apoyé los codos en las baldosas y levanté la cintura fuera del agua. el maduro se acomodó entre mis piernas y empezó a besar y acariciar mi pene.
sosteniéndome en un brazo, le acaricié la cabeza mientras le decía "que rico papi..." otro maduro empezó a acercarse y mandó la mano entre mis nalgas, buscando mi anito. lo dejé jugar con el pero lamentablemente no dilató mucho..
la mamada que me hacía el maduro estaba deliciosa.. al rato no aguanté y me vine en su boca. el la recibió toda. luego de eso lamentablemente me enfrié y me invadió la verguenza... me suele pasar mucho. decidí salir del lugar. han pasado meses y sigo imaginando lo que hubiera pasado si me hubiese quedado y atendido a los cuatro maduros a la vez.






