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Resulta que tengo 20 anos y tengo una verga de 22 centimetros, bien gruesa, venosa y pesada. Eso es clave para lo que viene.
Cuando tenia 18 quede con este chico para coger. Yo soy bien activo y me encanta abrir culos y nalguear fuerte, pero esa vez se acobardo y no se dejo. Me dejo con las bolas llenas.
Hace un mes nos reencontramos. Apenas me vio me reconocio y se puso rojo, todo apenado por haberme dejado plantado. Yo le dije que no pasaba nada, que ya ibamos a arreglar esa cuenta pendiente porque todavia queria destrozarle ese culo rico.
Le adverti sin rodeos:
Ojo, parce, ya no estoy igual. Me crecio la verga, esta mas gruesa y mas larga.
El, todo caliente y arrogante, me respondio:
Tranquilo, yo me volvi mas puta y mas rudo. Si tu te la aguantas, yo me la voy a tragar toda y me vas a romper el culo.
Quedamos. Ese dia llegue con la verga ya hinchada solo de imaginarlo. Apenas cerramos la puerta nos desnudamos rapido. Cuando saque mi verga completa, al chico se le cambio la cara. Empezo a mamarmela como loco, baboseandola entera, metiendosela hasta el fondo con ruidos humedos y fuertes. La saliva le chorreaba por la boca, le caia por el cuello y le mojaba todo el pecho mientras hacia arcadas profundas.
A los pocos minutos se la tuvo que sacar tosiendo, con los ojos llorosos y la cara toda roja.
Que paso? le pregunte metiendosela de nuevo.
Me estoy ahogando esta demasiado grande dijo casi sin aire.
Le agarre la cabeza con las dos manos y segui follandole la boca mas despacio pero bien profundo, disfrutando como se le estiraban los labios al maximo y como le palpitaba la garganta alrededor de mi verga. Estaba todo baboso, con hilos gruesos de saliva colgando de su barbilla y la cara empapada.
Luego le dije con la verga todavia dentro de su boca:
Ahora si, ponte en cuatro que te voy a puntear y te voy a partir ese culo.
El, nervioso y con la voz ronca, me respondio:
Espera primero te la chupo mas para que entre facil.
Volvio a intentarlo con todo. Se la trago empujando con fuerza y logro que le entrara un poco mas de la mitad, pero seguia costandole demasiado. Tenia la boca completamente abierta, los ojos llenos de lagrimas y no paraba de tener arcadas fuertes. Al final se la saco jadeando, tosiendo y con baba espesa colgando de su boca y de mi verga. Me miro derrotado y me solto:
No, parce esta hijueputamente grande. Ni siquiera me cabe bien por la boca mucho menos me la vas a meter por el culo. No voy a poder.
Y asi, por segunda vez, el mismo chico me dejo con la verga tiesa, palpitando y banada en saliva, sin poder descargar.






