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Hace unas semanas atrás mi esposa me sorprendió con una traje superhot, como de gatita, diablita... algo asi. Como diría ella misma después: "De puta".
Esa noche ha sido la noche de sexo más rudo que hemos tenido en toda nuestra relación de casados; realmente le dimos como a cajón que no cierra durante 30 o 40 minutos (no lo sé con exactitud) entre nalgadas, ricos orales, varias poses y mucho ruido (sin contar un breve preámbulo de masaje erótico). en conclusión, muy delicioso.
Debo decir que por temas de rutina, rol de padres, trabajo, etc., no hemos tenido mucha continuidad sexual, supongo que lo normal entre muchas parejas, o por lo menos en mi caso si. Pasadas otras semanas, tuvo una salida con sus amigas del trabajo y llegó a casa como a la 1:00 a.m. muy "prendida" (tomada) y obvio quise darle un cierre de jornada muy rico aprovechando su estado (no es habitual en ninguno, no tomamos). ella me escribió cuando ya se disponía a regresar y yo le confesé mis intenciones, así que la esperé con ganas. Fue delicioso pues me pidió que le diera duro desde el principio. Agrego también que el lenguaje de las palabras no es algo que ella suela usar en el momento del acto sexual pero esa madrugada me decía cosas como "dame duro" "métemelo todo", "no me lo saques", "lo quiero todo bien adentro", "cógeme bien duro"... y esas palabras son realmente gasolina para el líbido, me prenden mucho. Fué un cierre de noche rico para ella que aunque no es de tomar, ella misma dice que el alcohol la calienta, y para mi, un paréntesis delicios en mi sueño ( pues yo dormía mientras ella rumbeaba).
Una semana después fuimos a una boda, naturalmente había que llegar a casa y cerrar nuevamente la noche como demandaba la jornada pero esa noche teníamos visita de modo que no convenía hacer ruido. Lo hicimos silenciosamente pero con unas ganas enormes y fue en realidad muy difícil al tener que contener el deseo desenfrenado de la rudesa.
Ella me expresaba que quería que le diera duro nuevamente y obvio eso es melodía a mis oídos pero tocaba manejar la situación, sin embargo no por eso dejó de ser intenso, y entre el clásico misionero, chupada de tetas (que por cierto se gasta unas bien grandes), y buen oral, ella me susurraba de nuevo "métemelo todo", quisiera que me dieras bien duro otra vez", métemelo hasta el fondo"....
Fue un cierre de noche muuuuuuy intenso en donde ella se vino muy rápido, producto de las lujuria del momento mientras yo no pude hacerlo al tiempo con ella ( algo que le molesta por que le gusta que nos vengamos a la vez), tuve que decirle que fuesemos al baño y contra la pared elevar un poco la intensidad arriesgándonos a ser oídos, pero con la satisfacción de yo poder dejar mi leche dentro de su rica cuca.
ahora si volvamos al presente....en el siguiente relato.
Continúa.... con la PARTE 2








