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Si ya leíste la parte 1....
Volvamos al presente:
Anoche se puso un babydoll morado pastel satinado muy suave que sabe que me prende asi que nuevamente tuvimos sexo. inicié tocándola por encima del panty y rápidamente procedí a chuparle esas tetas (le encanta que se las chupe). En solo unos minutos estaba yo encima de ella jugando a mover nuestras pelvis y rosando nuestros cuerpos como parte del preámbulo.
No tardé mucho en bajar sus pantys y besas sus labios (los de abajo); me encanta hacerle oral y a ella la enloquece. Me gusta ir suave a través de sus muslos internos, de su vulva y de su rajita, usar la punta de mi lengua en su clítoris, pasear con ella a lo largo de sus labios mayores y menores cual pincel bocetando sobre su lienzo, y en el momento menos esperando succionar tanto sus labios como su clítoris. Son movimientos repetitivos hasta sorprenderla metiendo mi lengua en el hueco de su vagina (eso la hace gemir), subiendo la intensidad gradualmente. en un punto es como si quisiera comerme todo ese tajo de un solo bocado. Tiene una cuca muy rica (se lo digo constantemente). Duré tal vez unos 10 o 15 minutos ( no lo sé, uno no mide el tiempo en esos momentos de delicioso placer), comiéndome... digo... devorándome esos labios húmedos hasta que me retiró con sus manos (lo hace cuando se va a venir). Inmediatamente ella tomó la iniciativa de cambio de pose colocándose en cuatro.
Uff rico!!! esa vista me encanta!!! le abrí esas nalgas, ese culo y esa cuca con mis manos para seguir dándole lengua como por otros 8 minutos tal vez. Simplemente me devoro esa galletita como si no hubiese un mañana. Introducir mi lengua en ese hueco no da lugar al desperdicio pues el ángulo que permite su posición es altamente adictiva y satisfactoria para los dos. Disfrutar de esa "almeja" bien abierta, ver ese hueco vaginal dilatado, esas paredes rosadas humedecidas por el deseo diciendo "quiero que me lo metas" es poesía visual para mis perversos ojos y liberación masiva de dopamina en mi cochino cerebro.
Procedo luego a ubicar mi pene detrás de ella y me deslizo suavemente a través de sus paredes sin dificultad, pues a ese punto estaba ya muy mojada y dilatada.
Inmediatamente me dijo que le diera duro. Nuevamente sus palabras... "lo quiero todo bien adentro" y rápidamente me dice: "háblame sucio" ufff!!! Primera vez en nuestra relación que me pide algo asi. Siempre me ha dicho que no le gusta hablar ni que le hablen en el acto, asi que para mi es algo extremadamente novedoso, pero delicioso pues si soy de ese tipo de cosas. Simplemente me encanta esta nueva fase más hot, me está gustando mucho esta nueva esposa.
Naturalmente ya las nalgadas son parte de nuestros ricos momentos; ella gime cada vez que la nalgueo y eso me prende más (soy hipersensible a cada sonido sexual), asi que le empecé a decir cosas como...
- ¿Quieres que te de verga?
- ¿ Te gusta mi verga?
- ¿Dónde quiere mi leche?
- ¡Te voy a dejar esa cuca bien hinchada!
- ¡Que rica perrita eres!
- ¿Te gusta que te culee bien rico?
- ¡Pídeme que te dé verga!
Esta etapa que ella misma está abriendo me encanta, al incluir lenguaje que en otros tiempos a ella no le gustaba (a tal vez no lo sabía, o tal vez yo no lo supe abordar) y eso simplemente inyecta más lujuria a nuestra relación.
Ella tomó la iniciativa de cambiar nuevamente, se acostó boca-arriba y continuamos con un "misionero" y me dijo con cara muy ganosa:
-Quiero que traigas a nuestro "amigo" (tenemos dos juguetes: un consolador de mayor tamaño que mi pene y una bala vibradora que le compré hace poco)
Cuando oí eso, ufff mi cerebro se revolucionó mi corazón se aceleró y mi morbo se elevó (siempre quiero meterle ese pene de plástico y ponerla a fantasear muchas cosas locas)
Me dijo enseguida...
-"pero solo la bala, me quiero estimular"
no se si por disimular o en verdad solo quería la bala , pero podría pensar que era un mensaje "encriptado" y el resto dependía de mi malicia.
Mientras me decía eso yo la penetraba con deseo desbordado, tan profundo al punto de juntar nuestras pelvis, sintiendo la humedad de los dos, producto de nuestro fluidos aleados confirmando el alto nivel de nuestras ganas mientras ella generaba movimientos muy intensos elevando mejor sus piernas buscando apretarme contra ella y generando un ángulo de penetración más profundo. ¡No se puede negar la rica sensación de ese nivel del rose pelvis contra pelvis!!!
Yo "luchaba" entre las ganas de salir corriendo a traer nuestro juguete (obvio no iba a ir solo por la bala, me encanta meterle esa verga de plástico y ver como se come todo eso), pero al mismo tiempo no quería salir de ella, era una placer demasiado rico para interrumpirlo!!! Era un momento de penetración profunda y con intensidad pero sin el golpe rudo del "saca y mete"; no se si me explico bien.
Estando en la cúspide máxima del placer que ese instante ocasionaba, ella empezó a gemir más rico y en cuestión de segundos... se vino, dejándome con las ganas orgásmicas y dopamínicas de jugar con nuestros "amigos" y llevar nuestras mentes a otras dimensiones fantasiosas que el momento pedía y al que no era necesario pedir permiso... y yo... pues aún con mi carga en mis huevos, seguí dándole sin para hasta lograr chorrear toda mi leche dentro de su cuca. Como me encanta dejarla llenita!!!
Asi termina nuestra rica noche... Creo que vienen mejores noches...
FIN.






