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Estabamos viendo el partido con Camilo en su apartamento, yo de paso por Bogotá. Cami con su pareja, Carlos con su pareja y una parejita de heteros. Guaro va, guaro viene. Entre como dos veces a Guía, quería acción. Pregunte por que gustan tanto los maduros. Estaba excitado. No me di cuenta cuando Bivi, la esposa de Andrés se fue. Seguimos entonados.
Me fui al baño a orinar, me gusta sentarme en la taza. Deje la puerta entre abierta. No se si a propósito, pero quería que me vieran. Y el que menos esperaba entró de afán, con ganas de mear creo. Yo ya me estaba levantando y mi pene estaba expuesto en esos momentos. Solo miro y bajó su bragueta para orinar. Lo hizo. Yo seguí ahí inmóvil, sin terminar de subirme los interiores y el orinando con un chorro fuerte.
No se porque cerré la puerta, ya su chorro era débil, terminaba de orinar. Se subió la bragueta me cogió la verga, se me puso a mil. Era Andrés quien no dudo un segundo en bajar a mi verga y meterla en su boca. Yo solo me arquie. Me la mamó como si no hubiera un mañana, que delicia. Jugaba con ella.
Tocaron la puerta pero a Andrés no le importo. siguió succionando, hasta que le dijeron que era Bivi, que ya iba subiendo de nuevo. Salió rápido y yo espere unos segundos. Al salir Camilo solo me dijo: el que es no deja de ser.
Al final perdimos. Tres tragos más y ya las parejas estaban felices, sobraba yo. Le dije a mi primo que si podia descansar un rato mientras pasaba el trancón. Volví a guiía, pero no salió nada. Esperaba que Andrés entrara al cuarto, pero nunca pasó. Al final entré al baño de nuevo, orine sentado con la puerta entre abierta pero nada paso.
Cogí taxi y me regrese a Girardot, el disfrute del partido habia terminado, mi verga estaba salivada pero sin eyacular.






