Guía Cereza
Publicado hace 6 horas Categoría: Intercambios 37 Vistas
Compartir en:

--Mayo: No veía la hora de ponerme aquella lencería. En cuanto me la puse, me sentí delicada, segura y hermosa. Cuando él me vio, sonrió y me dijo que me veía preciosa. Durante toda la noche no dejó de demostrarme su atención, y eso me encantó. Me trató con una delicadeza que me hizo sentir como una princesa: me servía la bebida antes de que yo pudiera hacerlo, acariciaba mis piernas y mis manos con suavidad, y cada uno de esos gestos despertaba un deseo por él. 

Él lucía increíble con su traje negro, la camisa abierta, el arnés y las zapatillas negras. Me resultaba imposible dejar de mirarlo. Entre todos los hombres que estaban allí, ninguno captaba mi atención como él, todo no eran nada al lado de él. A su lado, me sentía la mujer más afortunada. En el momento que me colocó la correa, de vez en cuando, tiraba suavemente de ella para guiarme, una mezcla de emoción y complicidad recorría todo mi cuerpo. Caminar detrás de él, siguiéndolo mientras sostenía la correa, me hacía sentir , poderosa y completamente conectada con el momento, moviéndome con confianza, moviendo mis caderas que estaban al aire libre de un lado a otro como una supermodelo. 

Cuando nos acomodamos uno junto al otro, nos dejamos envolver por la compañía mutua. Compartimos algunos tragos, nos besamos con intensidad y, por momentos, el resto de las personas desapareció de nuestra mente. Mientras sobana la música me senté sobre sus piernas, restregar mi pubis, haciéndome sentir deseada, besando esos labios carnosos y mirando sus ojos con deseo, en una ocasión me pidió que pusiera mi vagina en su cara, quería besarla, lamberla, lo dude un poco pues caí en cuenta que estábamos en un lugar que aunque se prestaba para eso, nunca lo habíamos hecho en ese espacio sino en los cuarto destinado para ello. Después de unos mínimos lo hice, me pare sobre el mueble y puse mi vulva en su cara, senti su húmeda lengua bajar y subir por mi clitoris, la humedad me llenaba y deseaba que me tocara aún más, con fuerza. Solo pasaron unos minutos para volver a la posición inicial. sentada en sus piernas, le acaricie el rostro, su boca, limpiando mis fluidos de su hermosa cara para luego besarle.

Me encantó en el momento en el que estábamos concentrado el uno del otro que no notamos que estaban realizando un show de baile, ese fue mi momento favorito de la noche, el sentir que solo eramos él y yo. 

Ya casi al finalizar la noche, queríamos compartir con otras parejas pero no fue posible. Nos dirigimos a unos de los cuartos, mientras estábamos de pie, pedí que se acostara, quería meterme su pene en la boca, quería sentirlo, ahogarme con él, sentirlo duro con mi labios, lengua y manos. 

En el momento que lo tuve en mi boca, sentí como me mojaba, el sentir todo eso siendo mío en ese momento y que solo yo lo poseía me lleno de calor. Lambi, chupe y saborie con ganas, jugué un rato, para después sentarme encima. Senti como entraba su pene hasta el fondo, subía y bajaba poco a poco. Para luego estar acostada en el mueble con mis piernas abiertas y él sentado frente a mí introduciendo su pene poco a poco, entrando y saliendo, mientras él hacia ese movimiento, me tocaba el clitoris rápidamente para luego hacerlo yo misma y poderme venir, era delicioso el como se sentía cada penetración, cuando ya estaba lista, mi cuerpo se estremeció, terminé pero no paramos, me dio la vuelta y me siguió dando en cuatro.

Se acercó una pareja, la chica buscaba contacto, me demore unos segundos en corresponder, hasta que finalmente la bese, su pareja empezó a darle mientras la besaba, fue existente, el deseo de ver a esa pareja y el sentir el pene de Mi Señor de negro dentro de mí me estremecía, en un momentopuso su correa al rededor de mi cintura, con ella se ayudaba a darme mas duro y mas dentro, se sentía bien. 

En un momento, Él me pidió el permiso de poder besar a la chica y acepte, pero antes le pedí permiso a la pareja de la chica, ambos se besaron y yo no podía parar de sentir su pene dentro de mí. Mire a la paraje de la chica con deseo y le saque la lengua de forma provocativa. 

Sabía que quería besarme pero yo no lo quise hacer, me gustaba jugar con ese deseo, que solo me viera besando a su novia.  

Cuando se fueron Mi Señor de negro seguía dándome, yo solo quería que me ensuciara, me hiciera suya y se lo pedí, se vino dentro de mí. Sentí todo esa energía pasando por mi cuerpo.  

Al terminar y llegar a casa, quería más, quería usar mi flor pues aunque había terminado en aquel lugar no fue suficiente. 

Solicite poder usar mi flor, aceptaron, pensé que solo iba a utilizarla pero cuando se ofrecieron a introducirme el pene no lo duda dos veces, pues se siente tan rico usar la flor y sentir el pene adentro. No demore mucho en venirme y esta vez con más ganas...

Publica tu Experiencia

🍒 Pregunta Cereza

¿Crees que ya es hora de que los medios dejen de tratar el bienestar íntimo como un secreto de estado?

Por favor, selecciona una opción antes de enviar tu voto.

Nuestros Productos

Panty Obsession

CEREZA LINGERIE $ 46,900

Set Fiesta Latina

CEREZA LINGERIE $ 95,900

Panty Angel

CEREZA LINGERIE $ 39,900