Hay historias que nacen de una promesa, y otras que surgen cuando la confianza es tan profunda que desafía todo lo que alguna vez creímos imposible. La nuestra pertenece a las dos.
Después de catorce años de matrimonio, Andrea y yo seguíamos mirándonos con la misma complicidad del primer día. Nunca imaginamos que el destino pondría a Roberto y Tania en nuestro camino, ni que una amistad terminaría cambiando para siempre la forma en que entendíamos el amor, los límites y la confianza.
Todo comenzó con dudas, silencios y largas conversaciones.
Andrea, una mujer de valores firmes y mirada dulce, de 1.50cms de estarura, pechos grandes, nalguitas paraditas preciosa cuando esta desnuda y una Vagina apretadita jamás pensó que aceptaría cruzar aquella línea invisible. Yo tampoco. Sin embargo, el tiempo nos enseñó que el verdadero deseo no siempre nace de la pasión, sino de la certeza de saber que, pase lo que pase, siempre volveremos el uno al otro.
Cada decisión fue compartida, Cada paso estuvo acompañado de honestidad. Nunca hubo mentiras ni secretos, solo la emoción de descubrir una parte desconocida de nosotros mismos, cuando decidimos coger con nuestros amigos y descubrir que amamos nuestra sexualidad y saber cuando solo estamos disfrutando de eso sin mezclar otros sentimientos,
"Andrea y Tania bromean y nos dicen nos encanta la carne y la queremos adentro, ustedes disfruten todo momento con nosotras que nosotras lo hacemos con ustedes".
A veces bastaba una mirada entre Andrea y yo para entender lo que el otro sentía. Era esa mezcla de nervios, curiosidad y confianza la que convertía cada encuentro en una experiencia imposible de olvidar. No era solo lo que ocurría, sino todo lo que sucedía antes y después: las conversaciones, las sonrisas cómplices y la certeza de que nuestro matrimonio seguía siendo el centro de todo.
Actualmente hasta la forma de vestirse de Andrea cambio, faldita cortita con escote pronunciado tanguita todo el tiempo y ella feliz de mover sus nalguitas para que los hombres la vean, yo feliz de la mujer que tengo y no me arrepiento que haya experimentado otra Verga y que quiero que pruebe otras mas, por cierto le facina mamarla.
Me encanta que disfrute de la libertad que decidimos vivir y que proponga ideas para seguir cojiendo como hasta ahorita lo hemos hecho.
Quizá muchos nunca comprendan nuestra historia. Pero para nosotros, el verdadero secreto nunca fue aquello que vivimos, sino la forma en que aprendimos a confiar el uno en el otro como nunca antes.
Historia que faltan por vivir y contar entre nosotros el siguiente paso, encontrar otros complices que esten igual de locos que nosotros dos y quieran vivir esta hermosa experiencia de muchas fantasias entre cuatro y coger como nunca.








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