Ese día nuestros padres de nuevo habían salido, Pero ya en la tarde, mientras ella estaba en su habitación agachada buscando algo, vestida solo con una camiseta azul corta y una tanga de esas que se le enterraban entre las nalgas, no aguanté más.
Entré sin decir nada, cerré la puerta y me acerqué por detrás. Le bajé la tanga hasta las rodillas de un tirón, dejando su culo enorme completamente expuesto. Ella se asustó, pero no se movió. Le abrí las nalgas con las manos y le escupí directo en el culo y la panocha. Sin esperar, puse mi verga dura contra su entrada y se la metí de un solo empujón hasta el fondo.
Esta vez su panocha ya no estaba tan apretada, pero seguía deliciosamente caliente y mojada. Empecé a cogérmela con fuerza, agarrándola fuerte de las caderas mientras ese culo gordo rebotaba violentamente contra mi pelvis. El sonido de piel contra piel llenaba la habitación.
Le metí dos dedos en la boca mientras la cogía y ella los chupaba gimiendo como puta. Le di varias nalgadas fuertes, dejando sus nalgas rojas. La saqué, la tiré boca abajo en la cama y la monté de nuevo, cogiéndola más profundo. Su culo temblaba con cada embestida dura.
—“Más fuerte… cógeme más fuerte…” gemía ella entre dientes, con la cara hundida en la almohada.
La puse en cuatro otra vez, exactamente como la primera vez y la cogí salvajemente. Le agarré el pelo y le tiré la cabeza hacia atrás mientras le daba verga sin parar. Su panocha chorreaba, empapándome los huevos.
Cuando sentí que ya no aguantaba más, aceleré y le descargué toda la leche bien adentro, llenándole la panocha hasta que chorreaba por los muslos. Ella se vino al mismo tiempo, temblando y apretando mi verga con su panocha.
Nos quedamos unos minutos en silencio, jadeando. Su culo seguía en el aire, con mi semen espeso saliendo lentamente de su panocha hinchada.
Desde ese día siempre hemos cogido a escondidas cada vez que podemos. Ya no era solo una vez… su culazo se convirtió en mi vicio favorito hasta el día de hoy.








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login EntrarExcelente relato yo Rafo cogi a mi hermana Michelle de 16 años y sigue siendo mi mujer hoy tenemos un hombre, y ella espera verlo crecer para que la pueda coger