y me dijo: "arrodillese puta"
Lo hice.
El mensaje en LOCANTO fue el siguiente y quisiera ver aquí como me comentarían o responderían-
Para quienes non estan contextualizados, es un lugar de anuncios.
escribi: "Busco paisa grande que venga y me X0J4 DURÍSIMO... sin más, es en xxx localidad. Si puede llegar en 30 minutos, me encuentra lista para ser su putita. No pago, y cobro, pero no en plata. Te espero
Me bajó el pantalón y sacó una verga gruesa,
pesada, que ya estaba medio dura. El olor me pegó de inmediato
. Fuerte. Como a hombre que no se había bañado bien o
que llevaba horas con el calor encima. No era un olor limpio.
Cuando me la acercó a la boca y me obligó a abrirla,
el sabor me confirmó lo que el olor ya había advertido:
amargo, pesado, un poco ácido. Me hizo mamársela sin delicadeza.
"Estoy a seis minutos segun el celular
- la direccioón es esta, entra sin preguntar nada, la llave esta en x.x.....
- Y ya¡? entro y me la cojo
- Entra y dame ordenes
- LA voy es a romper perr4 jijuept...
- Ya Le quedan 5 min, apurese
Me agarró la cabeza y me la metió hasta donde pudo.
Cada vez que sacaba, me hacía escupirle encima y volver a meterla.
El sabor se me pegó en la lengua y en la garganta. No era agradable.
Pero había algo en la forma en que me trataba —rápido,
sin preguntarme nada, como si yo estuviera ahí solo para eso— que me mantenía
mojada.
Después me bajó más la cabeza y me puso a chuparle las huevas.
Esas sí me gustaron. Las tenía grandes, pesadas, calientes.
Me las metí a la boca una por una, lamiéndolas,
succionándolas mientras él gruñía arriba.
Esa parte sí me excitó de verdad.
El contraste entre el mal sabor de la verga y
la textura de sus huevas me tenía confusa y caliente al mismo tiempo.
- Apenas alcancé a ponerme una lencería linda y estaba por esperar cuando escuché que alguien metia las llaves a la puyerta. Senti susto, nunca se sabe..
Me sujetaba el pelo con fuerza
y me movía la cabeza como quería.
Yo solo abría la boca y
dejaba que hiciera.
que la follara que me jodiera
cerre los ojos
imagine que era este pirobito,
le insite al negro a que me insultara
pero nahhh
se quedó haciendo gestos mientras
le succionaba la vergha y me la met+ía
hasta el fondo de la gargantilla, casi hasta
el esofago.
Cuando se cansó de eso, me levantó del piso
, me giró y me empujó contra la cama.
Me bajó el calzon de un tirón y me separó las nalgas.
Intentó meterla de una. Dolió.
Dolió de verdad.
Era ancha y yo no estaba lo suficientemente preparada.
Forcejeó un poco, empujando, y yo apreté los dientes.
En un momento se detuvo, buscó en mi mesa de noche
y encontró el aceite anal que tengo.
Se lo puso generosamente en la verga
y después me lo metió con los dedos,
dilatándome con paciencia torpe.
El aceite ardió un poco al principio,
pero después ayudó.
Cuando volvió a intentarlo, t
odavía dolía, pero esta vez fue entrando
. Centímetro a centímetro.
Yo respiraba hondo,
con la cara contra la sábana,
sintiendo cómo me abría.
Cuando por fin la tuvo toda adentro,
soltó un sonido gutural y
se quedó quieto un segundo,
como saboreando que ya estaba
completo dentro de mí.
Ahí fue cuando la cosa cambió.








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