-“Que los vuelva a cumplir…♪♪♪ hasta el año 3000…♪♪♪”, finalizaron todos en medio del canto de cumpleaños y haciendo mucha bulla mientras aplaudian. Paso seguido me agache un poco y en frente del ponque sople con todas mis fuerzas para apagar las 10 velas que habian sobre la dulce torta en la que un gigante numero 50 destacaba que llegaba al medio centenar de años y yo aun me sentia joven, aguerrido, con muchos años y experiencias por vivir. Cuando vi que las velas se apagaron y todos celebraron con regocijo una voz de un amigo me trajo amargos recuerdos: -“si ve… usted esta joven… todavia sopla Don Pacho….ja ja ja”, grito Andres riendose al fondo de la sala. Debido a su comentario, como un baldado de agua fria vinieron a mi cabeza los recuerdos de la reciente muerte de mi esposa Ana con quien comparti los ultimos 30 años de mi vida. Nos casamos jovenes por alla en 1977 y fue la orgullosa madre de mis dos hijos Paula Andrea y Jose Luis, y la dedicada y maravillosa esposa que me acompaño hasta que la muerte la sorprendio en una apacible noche del pasado mes de Agosto. Se me aguaron los ojos mientras mis hijos al lado mio me abrazaban celebrando mis 50 años de vida. Me quedaban ellos como el mejor recuerdo de Ana. Mi hija Paula Andrea de 28 años, ingeniera industrial de una prestigiosa Universidad de Medellin y vinculada laboralmente con una entidad financiera de la ciudad, y Jose Luis, de 26 años, recien egresado como economista y aun en la busqueda de trabajo, labor en la que yo le estaba colaborando. Mientras me secaba las lagrimas que se escurrian por mis ya arrugadas mejillas recibi el cariñoso y afectuoso abrazo de felicitaciones y soporte animico de mis familiares y amigos que esa tarde de Diciembre compartian conmigo esos 50 años de vida. Se que Ana desde el cielo tambien me acompañaba de forma tacita. Mas tarde en medio de la musica, comida, tragos y la algarabia tipica de la celebracion familiar de nosotros los paisas, una charla con mi amigo Hector me llamo la atencion: -“Pacho… me entere que Jose Luis se graduo hace un mes.. felicitaciones compadre”, me dijo Hector, viejo conocido de las epocas en que ambos trabajabamos para Empresas Publicas. -“Si… pero ahora viene la parte complicada.. conseguir camello.. la situacion no esta facil…”, me apresure a responderle dandole un pequeño espaldarazo y chocando mi casi vacia botella de cerveza contra la copa de whisky que el tenia en la mano. -“Deberia pasarme la hoja de vida de Jose Luis… acuerdese que mi hermano Alfonso trabaja en como gerente de la empresa de transportes… ese man fijo nos ayuda a cuadrarle camello para el”, me recordo Hector la opcion de su hermano. -“Oiga.. y quien es la pelada de minifalda azul que esta al lado de el… alguna amiga de Jose?”, me pregunto Hector con tono de curiosidad mirando hacia donde estaba mi hijo y su grupo de amigas universitarias. -“ahhh.. ella es Carolina… que belleza de hembrita, verdad?... es la novia de Jose Luis…”, le respondi esgrimiendo una sonrisa mientras ambos nos quedabamos mirandola a ella. Carolina tiene la misma edad de Jose, 26 años, finaliza sus estudios de diseño industrial y en sus ratos libres ayuda a su papa con un negocio de comidas en el sector de El Poblado. Y esa tarde ella lucia preciosa para mi cumpleaños. Se veia super atractiva y resaltaba la exhuberante belleza de la mujer antioqueña. -“siiii.. ufff.. que hembrita tiene…. Oiga usted va a tener una nuera muy querida Pacho…ojala asi fueran las de mis hijos… ja ja ja ja..”, comento Hector soltando la carcajada sin quitarle la mirada a Carolina. Ella tenia esa tarde una falda cortica, la cual llegaba bien arriba de la rodilla, ajustandose ceñidamente a su cadera y a sus inmaculadas nalgas. Su culito parado y esbelto se marcaba perfecto bajo esa tierna pieza de ropa, y como un delicioso durazno se notaba bajo la falda, sin objection alguna, la sexy y erotica raya que dividia el hermoso trasero de Carolina. Al caminar o cuando ella estaba de pie, era visible como sus dos delicadas y atleticas nalgas sobresalian de su cadera como un simbolo unico de femenidad y alarde por la cultura fisica de los jovenes de hoy en dia. Se que las palabras decentes de Hector ocultaban sus verdaderas intenciones pero la mirada que el seguia lanzando hacia ella mostraban como el dejaba volar su imaginacion. Igual ocurrria conmigo. Era mi futura nuera, la casi segura esposa de mi hijo, pero a mis 50 años no podia pasar por alto la belleza exotica de la novia de Jose Luis. No podia negar lo que Hector en ese momento pensaba y en lo que ambos estabamos de acuerdo: -“Debe ser una delicia cogerse ese culito toda la noche en cuatro… debe ser unico tener la oportunidad de clavarle ese trasero por detras todo el rato… debe ser fantastico montarse a Carolina y dejarle esa cuquita fresca y tierna llena de mi leche…”, pense en silencio de forma atrevida mientras Hector muy seguramente pronunciaba para sus adentros las mismas palabras. -“Pacho.. lo invito a tomarnos unos tragos este Viernes.. para celebrar como usted se lo merece viejo amigo”, me dijo Hector mientras dejaba de mirar a Carolina y con un golpe en mi brazo me volvia a hablar. -“Listo compadre”, le respondi complacido por su invitacion. Ocho dias despues nos encontramos Hector, su amigo Ovidio y yo en uno de los bares del parque Lleras para celebrar mis cincuentenario de vida. Siendo casi la medianoche y al cabo de la cuarta cervecita, Ovidio me dijo de forma burlona que me tenia una sorpresita: -“Viejo Pacho.. le tengo un regalito para usted…” -“Y eso que sera?”, le pregunte con curiosidad. -“Bueno.. empezemos por pagar la cuenta y arrancar para mi apto”, respondio Ovidio poniendose de pie y llamando a la pelada que nos atendio esa noche para pagar la cuenta. Al cabo de cinco minutos estabamos en el carro de Ovidio rumbo a su apto en Envigado y el empezo con su discurso respectivo: -“Viejo Pacho.. usted es un buen tipo, buen amigo, excelente padre y fue buen esposo al lado de Ana…. Asi que es tiempo que se eche una canita al aire.. motivo por el cual esta noche le vamos a dar un regalito super especial..”, dijo el con tono de tipico politico en campaña. Un par de carcajadas salieron de Ovidio y Hector tan pronto el termino esa parte de su preparada parafernalia. -“Asi que esta noche llame a dos peladas prepago divinas… jovencitas… para celebrar sus 50 años y para que nos atiendan como realmente nos merecemos. Soltamos los tres la risa y pense para mis adentros que realmente era una buena oportunidad. Habia pasado casi un año desde la ultima vez que tuve sexo con una secretaria amiga que conocia, asi que ese ‘regalote’ de Ovidio me llegaba como anillo al dedo. -“Yo ya me te tire a una de ellas… una diosa... con el tipico culo de reina de belleza.. ella sera suya Pachito esta noche…claro es la mas costosa de las que conozco asi que espero que la clave hasta donde mas pueda”, termino de agregar Ovidio. Llegamos al apto de Ovidio en un exclusivo sector de Medellin y alli en medio de unas copas de aguardiente y cerveza seguimos con la celebracion de mi cincuentenario de vida, mientras Ovidio hablaba por su celular con Jenny y Paola, y molesto les hacia saber que estabamos ya esperandolas. Me puse un poco nervioso. Era mi primera vez con alguien joven. Pero sabia que era un momento unico en mi vida asi que tenia que aprovecharlo. La persona mas joven con la que me habia echado una ‘canita al aire’ fue por alla hace 10 años cuando con mis 40 papayas de vida, sali con una muchacha nueva que entro a la empresa. Ella en sus 25 años fue mucha tentacion para mi y por ahi en un fin de semana, ella me dio el regalito en un motel. Inolvidable en ese momento. Ahora volveria a refrendar esa oportunidad. Estando en medio de la celebracion, Hector me interrumpio ligeramente para pasarme algo en la mano. -“Creo que las va a necesitar Pacho”, me dijo el pasandome una pastilla de Viagra mientras el se metia la suya a la boca con un trago de Aguardiente Antioqueño. -“que?.. no jodas guevon… yo aun soplo.. y soplo bien…”, me apresure a decirle a Hector mientras el se reia. -“Tomesela ya Pacho que de seguro la va a necesitar… hombre no sea terco… hagame caso…”, volvio a insistir el tomandome del brazo. -“Cuando tenga en frente suyo esta noche un culito rico, con esa cuca hirviente esperandolo entonces se va a acordar de mi…”. comento Hector. Finalmente pense que eran mariconadas y rechaze de nuevo la oferta. De inmediato me pare a la cocina a traer mas bebidas y algo de comer, cuando escuche desde alla como el timbre del apto sonaba, la puerta se abria y Ovidio saludaba a las dos invitadas. -“Pachito… apurese que Jenny y Paola lo quieren conocer…”, grito Ovidio desde la sala mientras yo finalizaba de abrir dos cervezas mas y colocaba los paquetes de papas fritas en una perola grande. Regrese a la sala y vaya la sorpresita. Me quede frio. -“Ayyy hijueputa…. Don pachito.. perdoneme no vaya a pensar mal de mi.. por favor…”, se apresuro a decirme angustiada Carolina, la novia de Jose Luis, mientras Ovidio, Hector y la otra amiga de ella no entendian que pasaba. -“Se lo juro por mi Diosito que mi amiga me pidio el favor de que la reemplazara… es un error.. yo solo le hacia el favor por hoy… eso solo por hoy… es solo por hoy…”, me agrego Carolina en frente mio con cara de sorpresa, pena y angustia. Mientras Ovidio y la otra pelada se preguntaban que pasaba, Hector se pasaba la mano nerviosamente por la cabeza al darse cuenta de la incomoda situacion a la que nos enfrentabamos. -“Carolina… sientese ahi que necesito hablar con usted mija”, le dije a ella con voz de mando y bastante molesto por la grotesca sorpresa, señalandole el sofa de la sala. Como entendiendo lo que pasaba, Ovidio, Hector y la otra pelada se retiraron de la sala y se entraron a la habitacion principal. Carolina se sento y ahi a su lado, hize lo mismo. Guardamos silencio mientras esperabamos que ellos cerraran la puerta de la habitacion. -“Y usted que hijueputas hace aqui ahhhhh…?”, le pregunte a Carolina con tono ofensivo y por supuesto, bastante molesto. Carolina rompio en llanto y se abalanzo sobre mi abrazandome y colocando su cabeza contra mi pecho. Me di cuenta de mi error. Me habia pasado con ella. Habia sido demasiado grosero pero tenia una poderosa razon. Pensaba en Jose Luis y el amor que el le tenia a ella. No era justo con el ni con nadie que Carolina se presentara ahi esa noche. Mientras ella se calmaba y sus lagrimas caian sobre mi camisa pasaron dos minutos eternos. Dos minutos en que mi cabeza de padre celoso por ver el engaño contra su hijo cambio de rumbo y destino. Tenerla alli como nunca la habia tenido me hizo reaccionar. Yo estaba en el lugar equivocado y ella tambien. Era su futuro suegro, pero tambien era un hombre con deseos y de eso eramos concientes ambos. Mi mano derecha reposaba sobre la pierna de ella. Carolina tenia puesta una diminuta minifalda roja y una blusa escotada que dejaba ver sutilmente sus bellos y jovenes senos. Las espectaculares y gruesas piernas eran notoriamente visibles y dignas de un poema de amor. Empeze a deslizar mi mano hacia arriba lentamente y senti como la piel de Carolina era fresca y tierna, como si sus 26 años de vida hubiesen pasado en pocos dias. Como aun inseguro de si era lo correcto no lo pense dos veces. Mientras tanto, ella al darse cuenta de que mi mano empezaba a acercarse a su tesoro atrevidamente, no lo dudo y empezo a voltear su cara contra la mia, rozando sus mejillas aun humedas por las lagrimas Finalmente mis arrugados labios de hombre maduro quedaron a solo milimetros de los frescos y hermosos labios de Carolina. Nuestras frentes se chocaron entre si y paso lo que tenia que pasar. Nos empezamos a besar apasionadamente mientras mi mano finalmente se escondia facilmente por entre la corta minifalda. Los apasionados besos y el salvaje movimiento de nuestras lenguas fueron solo el preambulo de lo que ocurria mas abajo. Mis dedos agilmente como avidas serpientes buscando su presa, coronaron su sexo y corrieron facilmente la tanga a un lado para dejarme descubrir esa gigante carnosidad de ella. La toque, la palpe una y otra vez hasta cuando me di cuenta de que ella empezaba a dejar mojada mi mano. En un momento, senti que el sexo de Carolina era un torrente de fluidos femeninos que pedia ser consentido. De igual forma ella tampoco perdio el tiempo. Su mano empezo a acariciar mi verga bajo el pantalon, la cual reacciono inmediatamente como era de esperarse. Mientras nuestras lenguas se enredaban en un nudo de pasion, mi erecta verga recibia una estimulacion maravillosa, algo que hacia mucho tiempo no disfrutaba. De pronto ella se volteo y me dejo de besar. Sin mediar palabra se acosto en el sofa boca arriba dejando entre abiertas las piernas mientras mis ojos presenciaban ese espectaculo. La corta minifalda de ella no podia ocultar una tierna tanga negra que era perfectamente visible. Sin perder un segundo me abalanze sobre ella y mis dos manos se escondieron bajo la falda para facilmente halarsela. Me tomo dos minutos. Alli, despues de que mi futura nuera dejara que mis dedos se introdujeran en su juvenil sexo, Carolina estaba como siempre la quize tener. Su espectacular cuerpo atletico parecia un monumento. Desnuda, en cuatro, con sus esbeltas tetas 36C que parecian no verse afectadas por la fuerza de la gravedad, sus rodillas apoyadas contra el sofa y sus brazos aferrados a el. Su tierna voz con ese dulce acento paisa que me mataba rompio el silencio de la sala, dejandome la cabeza llena de mariposas, cuando sus deseos fueron para mi una orden. Como siempre lo espere y lo soñe: -“ Don Pachito… cogame por detras…consientame con esa hermosura de verga…”. Ella sonriendo y mirando como mi pene era una gruesa verga cuyas venas y arterias parecian reventarse producto de la excitacion. La cabeza de mi verga estaba mas hinchada que de costumbre y yo ahi, como un guevon de pie, me miraba sorprendido como mi organo masculino era mas grande que lo normal. Yo ni siquiera, me la creia. Como cazador de tesoros de pelicula gringa sorprendido al encontrar su precioso botin, me arrodille para mirar una vez mas ese monumento a la belleza que tenia en frente mio. Su redondo y pronunciado trasero juvenil no podia ocultar ese afeitado sexo carnoso que sobresalia como un dije de oro. Y eso era. Al menos eso representaba para mi. Puse mis manos en sus divinas y atleticas nalgas de modelo prepago y como niño abriendo su regalo de navidad me apreste a presionarlas sutilmente y abrirlas para ver como sus dos tesoros quedaban expuestos a la vista. Los inmensos 10 o 15 cm de su raja brillantes y humedos me coqueteaban y me pedian ser penetrados. Los labios vaginales eran gruesos y de un color rosado intenso. Divinos. Y un poco mas arriba estaba mi otro oscuro objeto de deseo. Esa belleza de ano que como un asterisco lleno de pequeñas y coquetas rayas me picaba el ojo y me invitaba a hacer algo mas atrevido con Carolina. Era el deseo de muchos hombres y yo lo tenia ahi, en frente mio, a solo unos centimetros de mi lengua. Sin perder tiempo coloque mi boca en su cuca y volvi a sentir el olor de una vagina fresca y tierna. Como caminante sediento y desesperado que en medio del desierto encuentra un oasis con agua, empeze a lamerle lentamente su sexo y a beber de esos fluidos vaginales que emanaban copiosamente de ella. Por espacio de, no se, 5 o 10 minutos, su tesoro fue recorrido por mi envejecida y aspera lengua, estimulandola mucho mas y dejando a Carolina lista para la accion. Su clitoris era un gigantesco y erecto pedacito de carne, un verdadero manjar para mi paladar -“Penetreme ya Don Pacho….”, me dijo Carolina con voz dulce al darse cuenta de que estaba muy excitada. Nuevamente como una orden me puse de pie, tome con mi mano mi firme verga y me prepare. En eso la puerta de la habitacion principal se abrio, y tanto Carolina como yo, volteamos a mirar hacia alla. Durante escasos segundos mientras la puerta se abria y se cerraba, fue visible la cama de Ovidio y su obeso cuerpo desnudo montandose en cuatro a la amiga de Carolina. Los gemidos de ella eran cortos y se notaba que le estaba dando duro. Hector salia de alli desnudo con un condon puesto. -“Uyyyyy.. virgencita…”, fue lo unico que mi amigo dijo al verme listo a penetrar a Carolina. De inmediato voltee a mi objetivo. Coloque mi mano en su raja y me di cuenta de que los años habian pasado y habia perdido practica. Torpemente trate de penetrarla pero mis nervios y la inexperiencia fueron obvios. Carolina, al ver mis inutiles esfuerzos, bajo su brazo por entre sus piernas y me cogio la verga para facilmente ubicarla al frente de su tesoro. 10 segundos mas tarde, la totalidad de mi verga reposaba en lo profundo de su vagina mientras yo tocaba el cielo y ella empezaba a gemir al sentir como esos envejecidos pero firmes 20 cm de carne sedientos de sexo terminaban de acomodarse dentro de ella. Y alli en la sala, teniendo al fondo las luces de la hermosa ciudad de la eterna primavera, con mi amigo Hector como sonriente testigo, y como si estuviera en medio de una ceremonia de rezos y bendiciones, los patronos de San Carlos, San Antonio y Santa Pacha bendita llegaron a mi mente y fueron los que de mi boca salieron cuando en tres ocasiones mi verga sin condon exploto dentro de la vagina de mi futura nuera y le descargo copiosamente tres poderosas y gloriosas cargas de esperma. Mi coño no paro de expresarle a ella cuando la deseaba y le dejo su cuquita llena de semen. Como siempre quize dejarla. Mis testiculos, esos viejos y fieles compañeros de la vida, quedaron practicamente desocupados en esos intensos 30 min de actividad sexual encima de ella. La sensacion de clavar la vagina de Carolina habia sido el mejor estimulo para mi y para nada habia necesitado de la pastilla esa. Cuando me di cuenta que ya mi tiempo habia terminado, le retire la verga lentamente para una vez apreciar como mi firme martillo salia de alli completamente cubierto de una brillante capa de fluidos femeninos y aun escurriendo mi grisaceo semen. Vi como algunas gotas cayeron sobre el sofa. La vagina de Carolina lucia aun inmaculada, aunque era notorio la fuerte irritacion de sus clitoris y de sus labios vaginales, los cuales ahora eran de un color rojo intenso. Media hora dandole en cuatro sin detenerme habia causado efecto en su sexo. Una delgada linea de semen escurria y salia lenta y perezosamente de su hirviente y ahora oloroso sexo. Poco a poco las bien trabajadas piernas de Carolina eras testigas de como mis tres bombazos habian sido suficientes para llenarlo. Me baje de encima de ella mientras Hector excitado se acercaba por detras. Ahora era su turno. Era el momento de hacer realidad lo que tanto deseo ocho dias antes en mi casa cuando esa ceñida falda de Carolina lo puso a fantasear. -“Se especial con el mi vida… Hector nos ayudara a conseguirle trabajo a Jose Luis”, comente mientras ella sonriente se acostaba boca arriba sobre el sofa. -“Quieres que te limpie?”, le pregunto Hector a ella al ver que Carolina se sintio incomoda por ver y sentir la parte externa de su inmaculado sexo salpicado de mi leche. -“Si cariño”, le respondio ella a el. -“Quieres una cerveza preciosa?”, le pregunte a mi futura nuera mientras me dirigia a la cocina. -“Si…ahhhh…. una fria……”, me respondio ella secamente mientras Hector embobado y extasiadole limpiaba con una toalla su vagina. Abri la nevera y saque una cerveza para ella y para mi. Las destape y las lleve a la sala. -“Y usted compadre.. que quiere.. ahhh…. Quiere algo mas..?, le pregunte a Hector riendome y soltando la carcajada. -“Paseme otra fria…”, me respondio Hector totalmente distraido mientras el le hacia el sexo oral a ella. A mi amigo no le importaba que ya tres cargas de mi leche reposaban en ese sexo que el, en ese momento, con su boca y su lengua devoraba. Caminando lentamente me retire de la sala y toque en la puerta de la habitacion de Ovidio para reclamar por mi otro premio. Iba por la otra parte de mi regalo de cumpleaños, aunque el mejor ya lo habia recibido.

Relato de comunidad Sexo con madurosschedule 16 min de lectura calendar_today Enero de 2008
Regalo De Cumpleaños
-“Que los vuelva a cumplir…♪♪♪ hasta el año 3000…♪♪♪”, finalizaron todos en medio del canto de cumpleaños y haciendo mucha bulla mientras aplaudian. Paso seguido me agache un poco y en frente del ponque sople con todas mis fuerzas para apagar las 10 velas que habian sobre la....
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Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.
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