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Sabado, 20 de Junio de 2009
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Hacia una bresca brisa de Junio, la cual llegaba placentera sobre la finca de mi jefe, el Doctor Martinez. La tarde moria rauda y a los lejos, en el valle de Salento, cerca de Armenia, se veian los relampagos de una tormenta que se acercaba. En la sala se veia una decoracion muy personal, con muchas cosas antiguas y recuerdos de su infancia. Un viejo baul y un par de lamparas de pie me daban a entender que muchos años e historias tenian esos objetos por contar. En la pared, colgadas y congeladas en el tiempo, las fotos de su familia me traian tambien los recuerdos de las viejas fotos color ocre que mi abuelo solia mostrame cuando yo era niña.
-"Y cuales son los planes suyos en el banco, jefecito?, le pregunte con curiosidad.
-"Bueno.. he estado buscando el cargo de Gerente de Cuentas corporativas... la cosa va bien... va bien...", me respondio el rapidamente esbozando una sonrisa.
-"Espero tenerte buenas noticias pronto Marcelita", añadio el riendose un poco.
-"Y si me dan el cargo se le medira Marcela a acompañarme en el departamento de Corporativas?", me pregunto el Doctor Martinez.
-"Pues me gustaria... claro Doctor...", me apresure a responderle.
-“Uyyy eso seria ideal, se que hariamos un buen equipo de trabajo”, respondio el riendose de nuevo con picardia.
Hubo cinco o seis segundos de silencio donde senti que el me miraba fijo a los ojos mientras yo volteaba mi cabeza para ver de nuevo hacia afuera de la sala, donde la piscina de la finca empezaba a recibir lentamente las primeras gotas de lluvia de la tormenta que ya empezaba.
-"Le puedo preguntar algo Marcela?, espero no se moleste, si no quiere responder pues lo dejamos asi", comento el Doctor haciendo que mi cabeza volviera a mirarlo de nuevo.
-"Si claro...", respondi inquieta por la forma como el me miraba.
-"Que paso entre tu y Rodrigo?".
-"Hace ya casi un año, ustedes dos celebrando su aniversario de matrimonio y mi cumpleaños con los de la oficina alla en su apartamento, se veian tan felices y estables, Marcelita, con semejante cuerpazo, con esas caderas, esas piernotas y ese culazo de reina que te mandas, no veo como Rodrigo te iba a dejar", comento el Doctor con tono de curiosidad.
Guarde silencio y voltee a mirar de nuevo hacia afuera para ver como las gotas de lluvia caian con mas fuerza y las palmeras de la entrada de la finca se sacudian con la fuerza del viento tormentoso que empezaba a azotar la zona.
-"Me acuerdo en esa reunion, Marce con esa minifalda azul cortica y matadora, luciendo a pleno todos esos atributos fisicos que mi Dios generosamente le dio, me acuerdo que Alfredo, Hernando y yo coincidimos al salir esa noche que usted era de las hembras mas buenas del Banco y que envidiabamos a su esposo por el solo placer de saber que el se la culeaba duro y parejo, lo que para nosotros en la oficina era un sueño inalcanzable, para el era algo normal de su vida diaria, no me imagino la clavada tan rica que le dieron a Marcela esa noche en la cama, que pena con Rodrigo, todos nosotros mirandola a usted sin disimulo y creo que el se molesto por eso esa noche", cerro su comentario el Doctor Martinez.
-"Me sorprendi mucho cuando Marce me conto que ustedes dos se separaban... no lo podia creer", agrego el.
-"Le soy franco, pense que Rodrigo era muy guevon por dejarla a usted, Marcela tan inteligente, con experiencia en el Banco, con carisma de persona y con ese cuerpazo de reina, que mas puede pedir uno como hombre?", comento el Doctor Martinez.
-"Siempre pense lo rico que seria llegar uno a la casa y encontrar una esposa como Marcela esperandolo a uno, no me joda... con ese culo tan divino y esas piernas que usted tiene, yo la hubiera llenado de hijos hace rato".
Durante esos 5 segundos volvio a mi mente lo sucedido esa noche, cuando Rodrigo, notablemente celoso y molesto con mi jefe y mis compañeros de oficina por las atrevidas miradas que ellos descaradamente lanzaban a mi bien moldeado trasero cuando yo me ponia de pie o permanecia alli sentada al lado de el, con mis largas piernas discretamente cruzadas. Me acorde de como esa noche consenti a Rodrigo y fui especial con el, al permitir que mis torneadas nalgas de mujer paisa dolorosamente se abrieran para darle paso a su delgada verga llena de celos y rabia, para que mi trasero fuera solo suyo esa noche en el sofa, asi como mi jefe y mis amigos siempre lo hubieran deseado para ellos.
Tambien durante esos 5 segundos volvieron a mi mente lo ocurrido desde que Rodrigo conocio a una caleña de su oficina con la cual me engaño y decidio tirar por la basura nuestros 4 años y medio de matrimonio y 6 meses de noviazgo.
-"Gracias Doctor Martinez por sus palabras", le conteste un poco apenada de la forma que hablaba de mi relacion con mi ex.
-"Creo que lo pasado, ya paso, hay que dejarlo atras y seguir adelante con lo quie viene", le respondi al Doctor Martinez.
-"Me tienes a mi Marce, cuenta conmigo corazon", se apresuro a comentar el Doctor dejando que su cabeza ya casi despoblada se volviera a acomodar al lado de la mia, al mismo tiempo que su desnudo cuerpo se acomodaba un poco sobre el mio.
De repente senti como el Doctor empujo de nuevo su cuerpo contra mi y su erecta verga se movio dentro de mi sexo, acomodandose de nuevo en las estrechas paredes de mi vagina. El reloj marcaba las 6 pm y completabamos ya casi hora y media, los dos ahi tirados en la sala de su finca. Mi cuerpo desnudo acomodado boca arriba, sobre unos deliciosos y confortables cojines verdes, mientras que los 90 kilos del obeso cuerpo del Doctor Martinez parecian aplastarme. Mis voluptuosos senos de silicona cedian al peso de su pecho y quedaban cobijados por su tierno abrazo masculino. Hacia solo 5 minutos, en medio de mis gemidos y sus desaforados gritos, mi dilatada vagina habia recibido generosa y abundantemente por tercera vez en esa tarde, una nueva carga de su viscoso y amarilloso esperma. Los 17 cm de su arrugada verga sin condon yacian enterrados en lo profundo de mi femenino sexo y esperaban por un nuevo chance de explotar en mis entrañas. Mientras tanto, los dos charlabamos comodamente abrazados en la tipica posicion misionero esperando que el recuperara de nuevo su impetu sexual.
-"Me acuerdo de esa reunion, Marcela tenia esa faldita cortica azul, no joda, se le veia ese culo espectacular... las dos caritas de las nalgas se le marcaban perfecto por lo estrecho y ajustado de la falda, hubiera dado lo que fuera por haber pasado esa noche con Marcela en un motel".
-"Y ese Domingo, el dia del partido de la seleccion en la casa de Gustavo, usted tenia ese pantalon negro de lycra, ese que le queda ajustadito, que arrechera la de nosotros esa tarde viendo como se le veian esas nalgas redonditas y paraditas, esa lycra le marcaba perfecto ese culito suyo, divino", agrego el.
Hubo un silencio complice en la sala, mientras la lluvia arreciaba y el Doctor Martinez trataba infructuosamente de acomodar su cuerpo. Al parecer el tema de conversacion y esos recuerdos, lo excitaban y le parecia increible que en ese momento los 17 cm de su verga permanecian firmes enterrados en las profundidades de mi femenino sexo.
-"Siempre soñe con este momento mamasota, siempre pense que si me dieran la oportunidad de una noche con Marcelita seria para hacerle tres cosas... una, dejarle llena de mi lechesita caliente esa cuquita de diosa, dos, sentarme a comerme esas tetas tan ricas....".
-"Y la tercera?", le pregunte con curiosidad al ver que el Doctor Martinez dejo incompleto su comentario.
El mirandome con picardia parecia guardarse su tercer deseo, pero finalmente se atrevio a comentarmelo.
-"La tercera?... ayyy Marce, con ese trasero tan divino el suyo mamita me encantaria ponerla en cuatro, abrirle ese par de nalgas de diosa y darle verga duro y parejo por esa belleza de culo toda la noche".
Me rei de las palabras del doctor Martinez. Se notaba que le salian de su corazon y con mucha pasion y erotismo, mi jefe en el Banco donde trabajo me expresaba como despues de 7 años de amistad, me deseaba intensamente.
-"Y como ya me diste gusto con las dos primeras, quiero que des el placer de cumplir la tercera, Marcelita", me susurro el a la oreja.
-"No Doctor, eso si que no, no se puede, perdoneme pero no....", le respondi segura viendo un poco de molestia en la cara del Doctor Martinez al ver que el sexy, moldeado y atractivo trasero de su secretaria no podria ser coronado esa tarde.
En sus ojos se notaba su intenso deseo de poder hacer de mi moldeado pompis de mujer paisa, su directo objetivo para completar una tarde de sexo con su secretaria. Se le notaba su intenso deseo de poder abiri mis atleticas nalgas y hundirme su verga en lo profundo de mi tesoro. Y fue obvio su desencanto al ver que ese atractivo trasero que por los pasados años fue siempre su centro de atencion, estaba lejos del alcance de su verga.
Cerca de los 45 años de edad y despues de 7 años como jefe directo en el Banco, finalmente el Doctor Martinez hacia realidad su sueño. Ayer Viernes, como acostumbraba a hacerlo cuando estaba casada, el formalmente me invito a pasar el sabado en su finca, por lo que en esta ocasion finalmente decidi aceptar. Llevaba tres meses separada de Rodrigo y considere oportuno despejar mi mente, hacer algo que nunca habia hecho, asi que acepte su cordial propuesta. Ademas hacia un poco mas de un mes que me habia acostado con Mauricio, el mejor amigo de Rodrigo, mi ex. Lo que el Doctor Martinez nunca jamas se imagino fue que despues de 7 años negandome a sus atrevidas propuestas de pasar un ratico en un motel, su tierna, sexy y bien atractiva secretaria finalmente permitiria que una de sus manos, sobria, dudosa y veterana, se posara timidamente sobre mi redondo trasero, cuando esa calurosa tarde ahi en la sala y para sorpresa suya, sali de mi cuarto luciendo mi viejo bikini negro de dos piezas, lista para darme un chapuzon en la piscina.
Para el, en ese instante, 7 años de espera valieron la pena y mientras sus desorbitados y sorprendidos ojos de hombre cachaco veterano se desbordaban sobre el pequeño brassier que dejaba casi visibles mis operados y voluptuosos pechos talla 36, asi como la diminuta tanga que cubria coquetamente mi bien afeitado sexo de mujer, permiti que su brazo nerviosa y dudosamente se entorchara por mi femenina cadera mientras que su mano temblorosa me acariciaba generosamente mis nalgas, una y otra vez, mientras el me susurraba al oido riendose, burlonamente, que siempre habia esperado por ese instante.
Dos minutos despues, estaba ahi tirada sobre los cojines verdes de la sala, boca arriba, desnuda y despojada de mi viejo bikini, con mis piernas completamente abiertas y la cabeza despoblada del Doctor Martinez incrustada alli, devorandose desaforadamente los gruesos labios de mi vagina, mientras que su lengua luchaba infructuosamente por arrancarme de raiz mi bien pronunciado clitoris de mujer paisa.
Diez minutos mas tarde, solo se escuchaba en su finca mis gemidos de pasion y sus ahogados gritos, mientras su verga sin condon, enterrada en lo profundo de mi vagina, explotaba y vomitaba a chorros 7 años de deseo y pasion masculina, dejando mi estrecho sexo lleno de su hirviente, viscozo y espeso semen.
Hora y media despues de ese sorpresivo instante de subita pasion, los dos permaneciamos ahi, desnudos y abrazados, charlando de lo ocurrido en mi matrimonio en los ultimos diez meses, mientras la verga del Doctor Martinez permanecia alli, deliciosamente firme, dura e inmovil, escondida en lo profundo de mi oscuro y ya inundado sexo.
Mire a los ojos de nuevo al Doctor Martinez, mientras la lluvia empezaba a arreciar, golpeando fuertemente el tejado de la casa de la finca. La brisa fria de la tormenta me dio una sensacion de escalofrio que paso por mi cuerpo de pies a cabeza.
-"Me dio frio Doctor", le dije al sentir como la brisa fresca y humeda de la tormenta entraba libre por la amplia sala.
-"Nos vamos para el cuarto?", pregunto el con curiosidad.
-"Si", le respondi con seguridad sabiendo que la noche era aun joven y mi sediento sexo de mujer separada estaba dispuesto a recibir aun mas de sus especiales caricias.
El Doctor lentamente levanto su torso y senti de nuevo esa maravillosa sensacion de como mi su envejecida, pero firme verga, restregaba mi clitoris, al salir lenta y perezosamente de las profundidades de mi vagina.
-"erghhhh....", dijo el quejandose, haciendo un gesto de incomodidad y fijando su mirada en mi ya dilatado sexo.
-"Esa cosota suya es toda una belleza Marcelita, hacia rato que no veia una chochita tan divina", agrego el mientras quedaba arrodillado en frente mio con su miembro aun erecto, brillante y cubierto de mis liquidos femeninos y de su amarilloso esperma.
Sin dudarlo, el Doctor Martinez, extendio su brazo a la mesita cercana, la cual tenia aun un poco de papas fritas y dos botellas de cerveza sin destapar, y tomando una servilleta procedio a limpiar mi bien afeitado sexo, salpicado de su amarilloso semen, mientras volvia y me hablaba:
-"Lo que daria yo por dejarle llena de leche esta belleza todas las noches".
Sin dudarlo, la cabeza del Doctor se agacho y colocando sus brazos sobre cada uno de mis muslos, asegurandose que mis piernas permanecerian abiertas en ese instante, y nuevamente su lengua recorrio mis gruesos y pronunciados labios vaginales, mordiendome delicadamente el bien irritado y rojizo clitoris y dejando que mi boca expresara lo rico de su excitante caricia:
-"Uyyyy... que delicia...", comente cerrando mis ojos.
-"Ese Rodrigo es un man muy guevon, yo ya la hubera llenado de hijos Marcela, con ese cuerposote suyo y este tesorito entre las piernas me la comeria todas las noches sin falta, uffff... eso si, estaria mas quebrado comprando pañales, ja ja ja ja ja...", dijo el Doctor cerrando su comentario con una estruendosa carcajada y finalmente poniendose de pie sin quitarme su mirada de mi aun dilatado sexo.
Tambien me rei, aunque su comentario honrado y perverso, toco lo profundo de mi ser, al saber que lo que mas deseaba al lado de Rodrigo, era que el me diera la posibilidad de ser madre. Aquello que nunca paso y que yo tanto queria.
Me voltee con dificultad, recogi las dos piezas de mi bikini, rapadas de mi cuerpo por las agiles y desesperadas manos de mi jefe y me puse de pie, mientras el Doctor Martinez caminaba hacia la cocina. Aun desnuda me acerque hacia la salida de la sala para ver como el fuerte aguacero que ya caia, azotaba sin piedad las mesas y las sillas de plastico al lado de la piscina. En ese momento solo se escuchaba el estruendo que causaba el golpeteo intenso de las estruendosas gotas de lluvia contra el viejo tejado de zinc de la casa, mientras que mi mente se dejaba ir en silencio.
De repente, abrazandome y amarrando de nuevo su brazo por mi cadera, el Doctor Martinez interrumpio mis pensamientos:
-"Te puedo preguntar algo Marce?", me dijo el pasando de nuevo su mano por mis desnudas y paradas nalgas, recorriendo nueva y lentamente la redonda superficie de mi trasero.
-"Digame", le respondi sin mostrarme incomoda por la forma como el me manoseaba en ese momento mi pompis.
-"Le fuiste alguna vez infiel a Rodrigo?".
-"No, jamas", le respondi con firmeza.
-"Durante esos 4 años de matri nunca me faltaron las invitaciones que me hacian a motel amigos mios, amigos de el y compañeros de oficina del Banco, como usted, pero siempre me negue a eso, siempre pense que la fidelidad era la clave para ser feliz en el matri", le respondi volteandome y recibiendo la cerveza helada que el Doctor Martinez traia en la mano.
-"Ayyy mujer, pero es que con esta hermosura de culo, que hombre en el planeta tierra no se va a antojar de clavarse esta belleza?", comento el Doctor mientras su mano seguia repasando generosamente mi moldeado y desnudo trasero.
-“No te imaginas corazon cuantos en el banco me esta envidiando”, agrego el.
-"Que envidia la que siento por ese man, comiendose a Marcela durante 4 años, pero tambien siento pena por saber que el guevon ese te dejo sola en medio de esta jauria de hombres que realmente te apreciamos", dijo el Doctor.
-"Me imagino que despues de tres meses de separada de Rodrigo, no soy el primero con el que te das una canita al aire, o siiiii...?", pregunto el con tono de curiosidad.
Me rei y lo mire a los ojos coquetamente sin responderle.
-"Me imagino que mas de uno de tus amigos y los de Rodrigo ya te han lanzado los perros, pero es que usted mamita, con esas patas, esa cadera, esas tetas y ese culito de diosa, y para rematar ahora separada, asi quien no se va a antojar de pasar toda una noche encima suyo dandole parejo por esta belleza, me considero un afortunado", cerro su comentario el Doctor pasandome de nuevo su mano generosamente por mis nalgas.
-"Vamos para mi cuarto Marcela, dejeme la consiento en la cama como usted se lo merece y esperemos a que escampe, y ahi si nos vamos pa'l pueblo a rumbear un rato, eso si Marce, se me pone esa minifalda negra para antojar a mas de uno por aca, apenas le vean esas piernotas y esa belleza de culito bajo la faldita se que mas de un parroquiano de estos me va a envidiar de lo lindo tan pronto me vean al lado tuyo".
Me rei y me voltee caminando hacia la alcoba del Doctor con mi bikini y mi cerveza en la mano, mientras en silencio sentia como la mirada de mi jefe se clavaba en el movimiento de mis nalgas desnudas al caminar. Tacitamente yo sabia que mi moldeado pompis de mujer paisa era su trono aun pendiente por coronar.
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Viernes, 28 de Agosto de 2009
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-"Buenas noches Don Carlos... como le fue de rumba?", pregunto el joven celador al abrirnos la puerta del conjunto residencial.
-"Bien Pablito.... sin problema alguno", respondio el Doctor Martinez sonriendole.
-"Hola Pablo", le dije saludandolo.
-"Buenas noches señora", me respondio con timidez sin mirarme a la cara.
Eran pasadas las 1:30 am y llegabamos los dos al apartamento del Doctor Martinez luego de celebrar con los compañeros de oficina un nuevo cumpleaños de mi jefe.
Luego de bajarnos del carro, el Doctor Martinez me tomo de la mano y caminamos hacia la entrada de la unidad 5, al tanto que mi sexto sentido de mujer me decia que Pablo, a mis espaldas, posaba agudamente su mirada sobre el movimiento de mi cuerpo al caminar. Senti perfecto como sus ojos jovenes y soñadores se fijaron en el cadencioso movimiento de mis paradas nalgas, las cuales quedaban perfectamente marcadas bajo el ajustado vestido azul claro que yo lucia esa noche tan especial.
Entrando al estrecho ascensor, el Doctor Martinez empezo a reirse un poco burlonamente.
-"Porque te ries?", le pregunte abrazandolo.
-"Si hubieras visto la cara de los del Banco apenas te vieron entrar al salon con el vestido", comento el.
-"Gomez y Arevalo no te quitaron ni un segundo la mirada de tus nalguitas cuando estabas bailando con Chucho, y el loco del Pedro, bien prendido me dijo que se alegraba que los dos estuvieramos cuadrados y viviendo juntos... que tu eras toda una hembrota...", agrego el abrazandome por la cintura.
-"Pense que ibas a hacer publico lo de nuestro bebe", me dijo el Doctor Martinez colocandome una mano sobre mi barriga en la cual casi 9 semanas de embarazo no eran aun visibles.
-"No, aun no, quiero hacerlo en una reunion con todos aca el apto la proxima semana", le respondi con voz de niña consentida, contenta de que el me recordaba que en mi vientre esperaba el bebe que yo tanto deseaba.
El sonido del ascensor llegando al sexto piso y la puerta abriendose nos interrumpio la charla. Sali primero tomando de la mano al Doctor Martinez y halandolo hacia la puerta del apartamento 602 donde hacia solo dos meses viviamos, despues de que en aquel salvaje, loco y frenetico fin de semana de Junio en su finca, el me embarazo del bebe que yo tanto queria y que a lo largo de 4 años de matrimonio con Rodrigo, nunca fue posible.
-"Increible pero cierto Corazon, hace un año celebrando tu aniversario de matri y mi cumpleaños, tu luciendo ese escote matador y con esa minifalda azul apretada mostrando esas patotas tuyas y esa hermosura de culo, como me mortificaba esa noche saber que ese cuerposote era solo para tu ex, y mira hoy nena, 365 dias despues llego aca a mi apartamento al lado tuyo, despues de que casi todo el personal masculino del departamento de Finanzas del Banco puso los ojos en tu trasero de reina y en esa belleza de tetas, con esa barriguita esperando el bebe que siempre quisiste tener y yo con el orgullo de haberte preñado y con el compromiso de que voy a ser un buen padre", comento el doctor Martinez justo antes de entrar al apto.
Lo abraze fuertemente porque sabia que esas palabras le salian del corazon, mientras que el Doctor Martinez hacia el sueño realidad de mas de uno de mis compañeros del banco cuando acariciaba generosa y dulcemente con sus manos, mis moldeadas y paradas nalgas de mujer paisa, levantando sutilmente mi corta falda.
Entramos al apartamento y me di cuenta que efectivamente hacia 365 noches las cosas habian cambiado de rumbo y ahora mi cuerpo de madre le daba vida al bebe que yo tanto deseaba, mientras que mi cuerpo femenino y erotico tenia ya otro dueño.
En ese preciso instante, me llego un mensaje de texto a mi nuevo celular. Mi bolso empezo a sonar con el sonido tipico de que un nuevo mensaje habia arribado. Abri mi bolso, saque el celular y me apreste a leerlo:
"Te extraño Marcela, hace un año, tu y yo ahi en la sala, y ese culito divino solo para mi verga".
-"Imbecil... estupido...", dije en voz alta con rabia y obvia molestia guardando el celular de ultima generacion que me habia regalo el Doctor en el bolso.
-"Que pasa mi vida?", pregunto sorprendido el Doctor tan pronto me escucho echandole putazos a Rodrigo, mi ex, por enviarme ese mensaje de texto tan atrevido despues de todo lo que paso entre nosotros.
-"El HP ese me envio un mensaje de texto", le respondi molesta caminando hacia la alcoba.
El Doctor Martinez tomo mi bolso y saco mi celular. Sin molestarse, lo leyo y se sonrio perversamente mientras entraba a nuestra habitacion. Lentamente mirandome fijamente a los ojos se acerco a mi y me abrazo, acariciando de nuevo mis nalgas con su mano derecha.
-"Tengo una idea corazon", me dijo el susurrandome tiernamente al oido.
Ambos nos reimos picaramente.
30 minutos despues abria mis ojos con dificultad mientras sentia como mi lado de mujer se hacia mas erotico. Al frente mio, el gran espejo redondo me daba una idea lo que sucedia en la alcoba del comodo apartamento del doctor Martinez en el sur de Pereira.
Colgado de la pared el reloj marcaba las 2:10 am. A mi derecha, la mesita de noche con una foto enmarcada en la que aparecemos el Doctor y yo en un paseo a Cartagena, su barato reloj de 40 mil pesos, y unas monedas y unos billetes que me sobraron esa tarde despues de hacer mercado en el almacen Exito. Levante mi vista al espejo y alli vi mi figura, en cuatro, completamente desnuda y justo detras mio, tambien desnudo y haciendo una cara de intenso placer con su cabeza baja mirando como mi desnudo trasero de mujer paisa permanecia unido a su obeso abdomen, El Doctor Martinez hacia explicito lo que un hombre siente cuando su amante, novia y compañera le da su regalo de cumpleaños en una noche especial.
-"Arghhhhh... que delicia... Marce..... arghhhhh... hijueputa.... que ricura... arghhhhh…'', fueron las palabras de angustia que el dejo salir de su boca levantando su cabeza al techo con sus ojos cerrados como agradeciendo al cielo por lo que estaba a punto de ocurrir, y aferrando sus manos a mi cadera, queriendo estrujarme.
Luego vinieron 40 o 50 segundos de sacudidas abdominales y en medio de mis largos gemidos, mezclados de incomodidad, dolor y placer, y sus intensos quejidos, finalmente su verga termino de vaciar su espesa y calida carga de esperma en las profundidades de mi estrecho ano.
-"Arhhhh... jueputa... 7 largos y perpetuosos años esperando por este momento Marcelita… cuantos manes en el Banco me deben de estar envidiando!!!...", comento el con la voz entrecortada por lo agitado que se encontraba y estrujando mi cadera con sus manos como queriendo asegurarse que ni una sola gota de su calida leche quedara fuera de mi coqueto y exclusivo erotico tesoro.
En medio de mi incomodidad y adolorida al sentir su verga cubierta con un condon azul claro entrando y saliendo a travez del ya dilatado y coqueto hoyito de mi ano, me acorde de las mismas palabras pronunciadas por Rodrigo, mi ex, justo 365 noches atras. Para el Doctor Martinez esa noche terminaban los 7 años que espero para clavarse salvajemente el culo de su secretaria. 7 años deseando hundirme su veterana y recorrida verga en medio de mis moldeadas, sexys y paradas nalgas de mujer paisa. Gimiendo como gata en celo, le exprese al Doctor lo rico de sentir como mi oscuro objeto del deseo masculino esa noche descubria a su nuevo dueño, mientras mis atractivas nalgas eran mudo testigo de como su verga entraba y salia lenta y eroticamente de ese asterico que tantas pasiones y comentarios habia levantado con mis compañeros del banco en esos ultimos 7 años.
El mundo es un pañuelo. Me senti como una reina, me senti como una puta y a la vez amante. El padre de mi hijo sexualmente complacido y celoso por su atractiva compañera, un moldeado cuerpo de mujer vanidosa, con 31 años de edad, cargando ya en mi vientre el hijo que yo tanto estaba deseando y con suficientes admiradores masculinos en la oficina donde trabajaba me daban a entender de que esa noche mas de uno en el Banco hubiera dado lo que fuera por estar ahi, en esa comoda cama, montado encima mio, clavando mi sexo y ese estrecho y coqueto asterisco de mi atractivo culo una y otra vez hasta cansarse, asi como lo acababa de hacer el Doctor, mientras tanto el imbecil de Rodrigo, mi ex, escuchaba lo que en ese momento ocurria en ese lugar de pasion y lujuria. Hacia solo 3 minutos lo habia llamado a su celular y a travez del altavoz se escuchaban las palabras tontas y estupidas de mi ex, quien al otro lado del telefono preguntaba como una gueva:
-".. Marcela.. eres tu?... estas bien?... que te pasa?.. Marcela?... Aloooooo?...".







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1 comentario
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login EntrarBuen Relato.... pero que bonito sería verte en fotos con el vestido azul para envidiarte y desearte tambien... jajjaa... :)