Manuel de 55años llegó ha casa después de su trabajo, Vivía solo en la casa Dejó su ropa sobre la silla del salón, que a la vez hacía de dormitorio, al cual se acedía directamente desde la puerta de la calle. Se disponía a darse una ducha cuando timbre. Medio húmedo, se colocó su tohaya de algodon de color azul y se dirigió a la puerta.- ¿Quién es? - preguntó.Una cálida voz respondió:- Soy yo migue, vengo a cuidar la casa A manuel se le había olvidado su cita con el. Abrió la puerta disculpándose ante mi por su vestimenta.la tohaya de manuel se ceñía a su cuerpo marcando, su cuerpo - Tranquilo, no pasa nada.- Pase por favor.Una vez dentro, manuel explicó los problemaspara cudarla casa - Oh! esto tiene mala pinta.-me dijo Bueno mientras mira usted la avería de la puerta me voy ha cambiar.- No se preocupe estoy acostumbrado, además necesito que me ayude, por favor.manuel no podía apartar sus ojos de la cara de aquel hombre, que vestía una camiseta blanca ajustada y un pantalón azul que me marcaba mi tracero. Intentaba mirarme a la cara migue, mi cabellos negros y mis ojos cafe le tenían abobado, yotenia de apenas 37 años
- ¿Me ayuda? – le exclame.- Sí, dime que he de hacer.- Sujeta aquí mientras yo aflojo la puerta esto.manuel no podía mas, intentaba sujetar y dominar su cuerpo pero le era cada vez mas difícil, ahora estaba pegado ami intentando evitar los roces ante las apreturas del hueco. Su cuerpo galopaba a pasos agigantados, temía por que su polla saliera disparada como una flecha ardiente por la abertura de su albornoz.- Gracias, ya está.manuel intentaba disimular el bulto de su entrepierna, que cada vez era más prominente.- Voy a quitar esta pieza, seguro que es la causante del mal funcionamiento.- Si me necesitas estoy en el salón.manuel salió corriendo de la cocina intentando pensar en otras cosas y apartar la imagen de mi . Se disponía a leer cuando exclame un quejar en la cocina.- ¿Qué te pasa?- Nada, que no he cerradoy mira.manuel, revisó aquel cuerpo al milímetro, esta empapado en agua, lo cual hacía que mi camiseta estuviera pegada a mi torso - Deja, no te preocupes, yo recojo el agua.manuel me ofreció que me quitara la ropa para secarla en la secadora.- Aquí tienes una tohaya mientras se seca la ropa, en media hora estarás.agradecido se dirigió al salón, me quite la camiseta y dejando mi torso al aire ya que queria y me gustaba comoera de atento conmigo queria comer su pollan ya que me gusta la seriedad de los hombres maduros .
manuelme miraba de reojo, no podía dejar de observarmecontinuación me quite los pantalones dejando a manuel exhausto, no podía creer lo que veía, yo no no usaba ropa interior y deje mi trasero y todos sus encantos al aire! A continuación me puse la tohaya que me había dejado y me dirigi a la cocina.- Perdona por las molestias que te estoy ocasionando.- Tranquilo no pasa nada, lo importante es que estés bien, ya verás cómo dentro de nada tu ropa está seca.manuelme ofreció un café para entrar en calor mientras la ropa se secaba. Una vez preparado el café, losdosnosdirigimosal salón, nos sentamos en el sofá y dialogamos un poco.- Sabes, se leer las palmas de las manos, soy muy bueno.manuel extendió su mano, ¿dime, qué ves?yo cojisu mano posándola sobre mi pierna medio desnuda. Manuel incrédulo, estaba cada vez mas excitado. Aquella piel tersa y sin vello le daba escalofríos de placer y su erección era cada vez mayor a pesar de intentar controlar aquella situación.yo volteó la mano llevándola hacia mi colita y mirando a manuel a los ojos hipnotizándole con mi mirar - Te gusta el tacto de mi piel.manuel atónito no podía articular palabra, su erección ya era evidente, su miembro salía por la abertura dela tohaya . Cuando bajó la mirada descubrió mi trasero, Sentía en mi mano el fluir de la sangre por aquel pene y no podía mas que dejarse llevar por aquél que sujetaba su penecon fuerza.Losdos en una pasión que nunca antes habían conocido.manuel , mirándome a los ojos, - ¿Cómo te llamas?- migue - respondi una vozcálida.manuel, empezó a explorar con sus manos aquel cuerpo, empezando por aquel pecho blanco, de piel tersa. No se quería dejar ningún rincón. Fue marcando con sus dedos todos los músculos, las venas y cada poro de mi piel. Hizo un alto al llegar a la altura de mi corazón, palpitaba a un ritmo enloquecido.yo paseaba sus manos por las piernas de manuel descubriendo la fuerza de esas piernas que cada día recorrían kilómetros de asfalto debido a su trabajo.manuel, con un suave movimiento de mano, me giró la cabeza hasta hacerme coincidir los labios con su pene se lo bese y lo cogi con mi boca fuertemente y lo subcionaba profundamente era un maduro rico rasuradito Bajó sus manos hasta los abdominales, tensos por la excitación, La imagen de aquellos dos cuerpos fusionados en una lujuria de pasión era observada por un vecino. Manuel olvidó correr las cortinas del salón, para beneplácito de su vecino, que seguía entusiasmado aquella escena de pasión.Raúl despojó de mi tohaya libre a aquel cuerpo A continuación hizo que se tumbara en el sofá, se tumbó su lado. Juntaron sus cuerpos, pecho contra pecho, uniendo sus excitados corazones galopantes, sus manos recorrían cada rincón de sus cuerpos ardientes. Una lujuria los poseía con desenfreno y pasión.yo me di la vuelta de repente, quería saborear el duro miembro de manuel, que erguido y vigoroso, clamaba ser atendido. en el arte del 69. De repente sonó el timbre de la puerta.Aquella chicharra no dejaba de sonar. Manuel levantó la cabeza, dirigió la mirada hacia la puerta y a continuación se levantó a abrir. Se colocó la tohaya por encima mientras yo permanecía tumbado en el sofá desnudo. Manuel entre abrió la puerta manuel extrañado le dijo que en ese momento, si no era de mucha urgencia, no le podía atender. Javier pudo divisar entre la rendija de la puerta en el sofá acariciándome mis nalgas- Sí! - exclamo Javier de 50 años - es urgente, necesito de tu ayuda ya. llevo observando un buen rato desde mi ventana y no puedo ocultar mas mis deseos de estar con los dos estamos viejos somos serios gosemos pongamolo a mamar comamos culito .manuel no podía creer las palabras de aquel inquieto viejo, manuel le invitó a que pasara. Una vez dentro, Javier se dirigió a manuel dándole las gracias. Sin dudarlo, empezó a desnudarse ante la incrédula mirada de manuel , que no creía que aquello fuese real. Tenía en su sofá a sus fantasías sexuales estaban siendo ahora reales.manuel se quedó durante unos segundos mirando a aquellos cuerpos y se acercó a ellos. Yo tenía dentro de su boca la polla de Javier, así que él empezó a lamer la mia Así se fueron intercambiando de unos a otros hasta que Javier meordenóque me sentara en el brazo del sofá, el me puso a cuatro patas lamiendo el enorme pene de javier, pidiendo a manuel que me penetrara. El vicio de su vecino Javier tenía anonadado a manuel, que seguía estando incrédulo ante aquella situación. Ya extremadamente cachondo empezó a follar con fuerza aquel culito caliente mientras miraba mi cara de gusto que tenía ante la profunda mamada que le hacia a Javier le estaba realizando. Tras unos minutos cambiaron de posición, ahora manuel se tumbó en el sofá, yo me sente encima de él, introduciendo la polla en mi culito ardiente y húmedo, mientras Javier introducía su miembro duro en mi boca yo mamaba y mamaba con garganta profunda me comia su leche Así estubimos durante mucho tiempo jugando con nuestroscuerpos y dándonos a la lujuria, hasta que llegamos a un orgasmo colectivo con semen a borbotones que nunca olvidare . y quisiera vivir con un hombre mayor activo mayor de 50 lo complaceria constantemente haci como manuel







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