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Sedúceme con tus besos y caricias,
Haciéndome tuya en el calor de la pasión,
Con los gemidos que mi piel de fuego emane,
Y la lujuria intrínseca del alba rebele
Mírame con tu hombría hasta lo más profundo,
En mi ser de hembra arrecha y caliente,
Dentro de los sueños eróticos del corazón,
Y el deseo permanente de la entrega de mujer.







