Acepté. Estaba mojada solo de pensarlo.
Esa noche salí de casa como siempre. No llegué ni a la esquina. Una mano fuerte me tapó la boca desde atrás mientras otra me clavaba una jeringa en el cuello. Todo se puso negro en segundos.
Cuando desperté, estaba en la parte de atrás de una camioneta en movimiento, con las muñecas esposadas a la espalda y una mordaza de bola metida hasta el fondo de la garganta. Tenía los ojos vendados. Sentí olor a tierra húmeda y a macho excitado.
—Mirá, la puta ya despertó —dijo una voz que reconocí: mi “amigo” Lucas. Pero no estaba solo.
La camioneta se detuvo. Me bajaron a la fuerza entre varios. Conté por lo menos tres pares de manos diferentes tocándome mientras me arrastraban por el pasto alto del potrero. Me tiraron contra el capó de la camioneta, me abrieron las piernas y me subieron la falda.
—Vos creías que era un jueguito de dos, ¿no? —se rio Lucas cerca de mi oído—. Les cobramos a estos hijos de puta para que vengan a usarte. Te vamos a follar hasta que te duela la garganta, guarra.
Me sacaron la mordaza solo para reemplazarla por la primera polla. Gruesa, caliente y sin piedad. Me la metieron hasta el fondo de un solo empujón, tapándome la nariz mientras me sujetaban la cabeza. Empecé a babear y a convulsionar, pero no había escapatoria. Otra mano me agarró del pelo y empezó a follarme la boca con fuerza, golpeándome la garganta con cada embestida. No me gusto, de una en seco me cogieron medio sin piedad.
Habia comenzado como una broma de bar
"Que fantasías raras tienes Lore"
La verdad yo soy muy tranquila... Fue mi respuesta y la conversación habría muerto ahí de no ser porque lo segundo que mas chupo aparte de verghas son botellas de licor, herencia de mi padre.
- La verdad, mks, aqui entre nos- , le dije al tal LUcas y otro webon que llevó
- Yo he querido saber que se siente que lo violen. Que lo cojan a las malas y que uno de verdad no se pueda resistir...
Gasolina les di a este par de malparidos para que me fueran a prender el culo, que de solo acordarme me arde ese hijuep-.
—Mirá cómo traga, la puta. Sabía que era una enferma —decía otro, uno que no conocía.
Me turnaron. Uno tras otro. Algunos me cogían la boca despacio y profundo, disfrutando cómo me ahogaba. Otros me la metían con violencia, usando mi garganta como un agujero de carne. La baba me chorreaba por las tetas, mezclada con lágrimas y mocos. Cada vez que intentaba respirar, me metían otra polla. Casi empecé a sentir ganas de vomitar, pero es que la amigdala me la tenía aplastado un glande que no se me sacaba ni casi dejandome inconsciente de falta de oxigeno.
Esta mk, falta de confianza tambien
Y por quye no avisa que este sueño se hace realidad
De una,l no mas que diga pa cuando
si que de una nos la cojemos
Si a las malas
Bla bla bla
Mientras tanto, manos ajenas me abrían el culo y el coño. Me metieron dedos, algunos de estos mks yo creo que no han pasado una sola vez esa mano por una manicure, y me la estaban metiendo en mi totona rosadita. Medio agresivos, medio estupidos, rico pero no tanto como quisiera si se esforzaran en querer hacerlo. Pero naa, hoy soy un bultico de carne para que se diviertan los no se cuantos jijuependejos que pagaron a Lucas. MI perrito les cobro yo creo y estos hijueptas me cogieron a mi como si yo fuera la que les deberiera la plata del arriiendo. Llega un mk y
"Ven para aca mi esclava"
y que le digo
"Tu un negro diciendo eso!!!!!!"
JAsjajajaujauja, la violación paró un ratico. Hasta mi negro se puso a reir.
Maricas en vez de verghas es lo que yo veo
-grosera
-grosera su mamá que se quito el condón y no se lo echo en el culo, caremierda
Lore, de veras ya estas borracha
Borrachos estos mks, se las dan ahi de varoncitos, y va uno a mirar, y medio chilecito enfermo.
Lore ya vamonos
Así le dijeran a uno y tan su culiada, aqui mismo, en el piso si quieren.
Lore mk Calmate
Calmeme esta pirobo
Me estaban usando como un juguete colectivo en medio del potrero, bajo la luz de los faros de la camioneta.
Lucas se agachó cerca de mi cara mientras otro me follaba la garganta sin parar.
—¿Creías que éramos solo dos, Lorenita la putita? Ahora sos nuestra puta de alquiler por esta noche. Y todavía falta lo mejor…
Sentí que me levantaban y me ponían de rodillas en la tierra. Me quitaron la venda. Había seis tipos rodeándome, todos duros, mirándome como animales. Algunos ya habían pagado extra para correrse dentro.
—Abrí bien esa boca, secuestrada. Vamos a llenarte hasta que nos cansemos...
Algun día llegaré a 10 likes. Entonces subiré la segunda parte. Ojalá les guste mi formato. Me cansé de lo predecible que se hacen los relatos hoy en día.








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