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Jueves, 28 de Agosto 2008
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Abri mis ojos con dificultad mientras sentia como mi cuerpo de mujer se hacia mas erotico. Al frente mio, la mesita negra en la que radiante se lucia el florero con rosas rojas que Rodrigo, mi esposo, hacia solo unas horas me habia regalado con motivo de nuestro aniversario de matrimonio, mientras a su lado, el gran espejo redondo me daba una idea lo que sucedia en la sala de nuestro pequeño apartamento en la acoguedora y trasnochadora ciudad de Pereira.
Colgado de la pared el reloj marcaba las 2:10 am. A mi derecha, la mesa de centro llena de copas vacias, dos botellas de vino blanco desocupadas y una de aguardiente Antioqueño con solo un par de sorbos en su fondo. Papas fritas, uvas y mani complementaban la decoracion festiva y rumbera. Levante mi vista al espejo y alli vi mi figura, de rodillas, en cuatro, acomodada contra el espaldar del comodo sofa negro, semidesnuda, aun con mi blusa blanca a medio desabotonar y con uno de mis zapatos de tacon alto puestos. La corta y atrevida falda azul que tenia esa noche puesta para la reunion y la tanga negra que cubria mi tesoro, yacian tiradas en el piso. Justo detras mio, haciendo una cara de intenso placer, con sus pantalones abajo y con su cabeza baja mirando como mi desnudo y femenino trasero de mujer paisa permanecia unido a su abdomen, Rodrigo, mi esposo, hacia explicito lo que un hombre siente cuando su esposa le da un regalo especial en una noche especial.
Hacia solo unas horas, junto con unos compañeros mios de oficina celebrabamos en una reunion sencilla nuestros 4 años de matrimonio, asi como el cumpleaños de mi jefe, el Doctor Martinez.
-"Arghhhhh... que delicia... bebe..... arghhhhh.. jueputa....'', fueron las palabras que Rodrigo dejo salir de su boca levantando su cabeza al techo con sus ojos cerrados gimiendo de placer y aferrando sus manos a mi cadera queriendo estrujarme.
Senti la incomodidad y la molestia tipica que sentimos las mujeres cuando dejamos que nuestros esposos lleguen mas alla. Pero queria darle a Rodrigo una razon mas para hacerlo sentir especial esa noche de aniversario. La verga de el permanecia coquetamente enterrada en medio de mis femeninas nalgas y causandome mucha molestia abri los ojos para ver, a travez del reflejo del espejo, como en su rostro mostraba el hecho de que el disfrutaba plena y placidamente de un bien deseado e intenso momento de sexo anal con su esposa.
No lo haciamos asi con frecuencia, pero algunas veces Rodrigo me lo pedia y yo accedia cuando el se ponia celoso cuando sus amigos o los mios me miraban mas de la cuenta. Y esa noche, no fue la excepcion. En las pasadas 5 horas, mi cuerpo y en especial mi pompis habia sido el centro de atencion del Doctor Martinez y dos de mis mejores compañeros del Banco quienes en medio de su poca discrecion masculina hacian bien notorio el hecho de que mi corta y ajustada falda azul destacaba perfecto los resultados de mi dedicacion semanal al gimnasio. Para ellos y en especial para el Doctor Martinez, los pasados 7 años trabajando al lado suyo como secretaria de Division les daban razones de sobra para desear a cualquier precio pasar una noche conmigo dedicados a consentir con su verga los tesoros ocultos y mas deseados de mi cuerpo.
Luego de 30 segundos de sacudidas abdominales y en medio de mis gemidos mezclados de incomodidad e inmenso placer, y los intensos quejidos de mi esposo, finalmente la verga de Rodrigo termino de vaciar su espesa y blanca carga de esperma en las profundidades de mi bien moldeado y femenino trasero.
-"Viejo hijueputa... se que me debe de estar envidiando...", comento Rodrigo con la voz entrecortada por lo agitado que se encontraba y estrujando con sus manos mi cadera contra su abdomen como queriendo asegurarse que ni una sola gota de su calida y viscoza leche caeria fuera de mi tesoro.
Luego 10 segundos mas en donde solo se escuchaban nuestros quejidos eroticos mientras el abdomen de Rodrigo se seguia sacudiendo de forma cadensiosa contra mi trasero, al mismo tiempo que su verga terminaba de escupir su lava hirviente en las profundidades de mi moldeado culo.
-"Porque lo dices corazon?", le pregunte con curiosidad y voz baja y temblorosa expresandole a Rodrigo lo deliciososo que me sentia sentirme penetrada en mi pompis por su erecto miembro.
-"Cada vez que te parabas a la cocina a traer algo, tu jefe no te quitaba la mirada de tus nalgas.... ese cucho no disimula para nada que te tiene unas ganas ni las verracas... con razon que se la pasa pidiendotelo seguido", agrego Rodrigo en tono molesto.
-"Viejo guevon... apuesto a que se debe estar pajeando imaginando que te estoy clavando la verga por esta belleza de culito....", volvio a decir mi esposo, lentamente sacandome su miembro de lo profundo de mis moldeadas curvas.
-"En tu oficina habra mas de uno pensando lo rico que sera hundirtela por ese trasero tuyo", finalizo Rodrigo pasandome su mano por mis ya irritados y enrojecidos labios vaginales, salpicados y ya llenos de su calido esperma.
Senti un poco de alivio al sentir como mis redondas y moldeadas nalgas de gimnasio dejaban que la verga de Rodrigo saliera con dificultad de sus entrañas.
-"... no es justo que le des el papayazo a tu jefe y a los de tu oficina de que te miren asi... y tu con esa minifalda apretadita mostrandoles esas piernotas y ese trasero tan rico....".
-"...Y yo con esas ganas de que hagamos algo con Leonardo mi vida.... no te imaginas lo rico que seria que le dieras a Leonardo un regalito asi de cumpleaños.... te imaginas corazon?.... tu aca en el sofa, desnuda, en cuatro, Leo clavandotelo duro y parejo, y yo mirandolos a ustedes dos.... ufffff.... con las ganas que el te tiene, ese man no te la saca en toda la noche y te dejaria esa cuquita y ese hoyito del culo llenos de leche", agrego el.
-"Sabes que no quiero que eso pase mi vida... te lo he repetido y no quiero volver hablar de eso", le respondi negandome de nuevo a la idea que tenia el de que me acostara con uno de sus amigos al cual yo sabia que mi cuerpo de mujer paisa lo tenia bien caliente.
-"Y claro, ese tal Alvaro, el de Finanzas.... estaba enguevado con tu faldita... que man tan miron", volvio a decir mi esposo mientras desnudo caminaba hacia el baño y se quitaba con cuidado el condon lleno a medias con su blanco esperma, de su aun erecta verga.
Me rei mientras me daba la vuelta, me ponia de pie con dificultad y dejaba que el zapato que aun tenia media puesto quedara finalmente tirado en el piso. Estaba un poco adolorida y maltratada despues de que mi trasero de ex-candidata a reinado popular fue coronado esa noche, pero satisfecha despues de haber hecho el amor con Rodrigo ahi en la sala, como hacia rato no lo haciamos, despues de que mis invitados partieran de regreso a sus casas, eso si, con la seguridad de que mas de uno de ellos en ese momento envidiaba a mi esposo.
El mundo es un pañuelo. En ese preciso instante, me llego un mensaje de texto a mi viejo celular panelero. Mi bolso, tambien tirado en el piso, empezo a sonar con el sonido tipico de que un nuevo mensaje habia arribado. Mientras Rodrigo seguia en el baño, recogi mi bolso, lo abri, saque el celular y me apreste a leerlo:
"Gracias Marcelita por la rumba. Y tu con esa minifalda matadora uyyy diosito como envidio a Rodrigo esta noche".
Me rei de nuevo en silencio por el atrevido mensaje de mi jefe, el Doctor Martinez, mientras el sonido de la ducha me daba a entender que mi esposo se empezaba a dar un baño despues de una hora de sexo salvaje y espontaneo con su esposa. Me senti como una reina. Un esposo sexualmente complacido y celoso por su atractiva esposa, un moldeado cuerpo 86-58-90 de mujer vanidosa, con 30 años de edad, sin hijos y con suficientes admiradores masculinos en la oficina donde trabajaba me daban a entender de que esa noche mas de uno en el Banco hubiera dado lo que fuera por estar ahi, en ese sofa negro, montado encima mio, clavando mi sexo y mi trasero una y otra vez hasta cansarse, asi como lo acababa de hacer Rodrigo.
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Viernes, 8 de Mayo de 2009
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Senti un fuerte corrientazo de pies a cabeza y un manto de intenso placer me cubrio. Me senti enceguecida completamente y con mis ojos cerrados me vi flotando sobre una nube de algodon que facilmente me elevaba. Fueron 20 o 30 segundos de inmenso placer en que mi cuerpo desnudo y sudoroso, parecio levitar como por arte de magia.
En medio de ese formidable orgasmo femenino, mi subconciente parecio olvidar quien era yo y lo expreso tacitamente sin temor a ocultarlo.
-"ayy dios... ayyyy... uuyyyyyyyyyyy....", fueron las ruidosas y quejumbrosas palabras que pronunciaron mis femeninos y humedos labios en ese glorioso momento.
Quize estrujar el cuerpo desnudo y tambien sudoroso de Mauricio, quien parecia quererme aplastar sin compasion a medida que se sacudia ritmica y cadensiosamente encima mio.
Acostada boca arriba, desnuda, con mis piernas completamente abiertas, las cuales abrazaban y, como un alicate, se apresaban a su gruesa cadera y soportaban el peso de mi amante, quien con un lento movimiento pendular dejaba que su juvenil abdomen se moviera libremente sobre el mio, mientras los fantasticos y gruesos 20 cm de su verga se sacudian gloriosamente dentro de mi ya dilatada vagina.
Llevabamos tan solo 10 minutos teniendo sexo y para los dos era un instante especial. Para mi, era el dulce momento de la pasion y la venganza. Cansada por el irrespeto, el maltrato, el engaño y la falta de comunicacion de Rodrigo, mi ex-esposo, completaba casi dos meses separada y queria seguir adelante con mi vida. Para Mauricio, mi afortunado amante, mi moldeado desnudo cuerpo y su verga enterrada dentro de mi femenino sexo era su premio a su justa lucha por sus ideales.
En ese instante abri los ojos para ver por unos segundos como el rostro de Mauricio reflejaba la angustia y el erotismo de ese momento. Sus ojos semiabiertos y sus cejas fruncidas mostraban lo que siente un hombre cuando trata de manera infructuosa de contener lo que esta a punto de ocurrir con su verga, enterrada en lo profundo de la vagina de la que por 5 años fue la mas deseada esposa de uno de sus mejores amigos.
En esos fantasticos 10 minutos, la dura verga de mi amante se movia salvaje y libremente, alla oculta en las profundidades de mi cosita. Como un martillo clavando brutalmente a su puntilla, la verga de Mauro se sacudia de forma intensa, bien dentro de mi, produciendome esa increible sensacion de placer. Sus bien formados, firmes y erectos 20 cm de carne desmechada me daban lo que yo queria y tanto deseaba como mujer libre y sin macho. Gruesa y apetitosa, la cabeza de su verga parecia un delicioso helado de caramelo y vainilla que merecia ser devorada hasta la saciedad. Las brotadas venas de su masculino miembro eran perfectamente visibles y parecian estar a punto de reventar y convertir las blancas sabanas de mi comoda cama en una sangrienta escena de dolor.
Durante todo este tiempo su verga rozaba deliciosamente mi grueso y carnoso clitoris, una y otra vez, entrando y saliendo de mi jugoso sexo y entregandome esa increible y maravillosa sensacion de intenso placer. Sentia que me iba a desmayar al no poder contenerme y hacer explicito lo que ocurria conmigo en ese instante. Su verga rozaba deliciosamente las estrechas y cerradas paredes de mi vagina, y yo sentia que me iba a morir cada vez que su firme y grandioso pene entraba y salia gloriosamente de mi tesoro.
La posicion de mi desnudo cuerpo y la comoda almohada que yo habia colocado bajo mi pelvis, le permitia a la verga de Mauro entrar y salir sin ningun problema. En la alcoba del pequeño apartamento del Parque del Lago donde me mude despues de la separacion de Mauricio, solo se escuchaban nuestros mutuos e intensos gemidos de placer, el ruido cadencioso de los viejos y oxidados resortes del colchon de mi cama, y el sonido dulce y acuoso de mi vagina humedecida recibiendo generosamente su verga, que como eco de pasion, mostraba lo ansiosa que yo estaba por recibirla.
Me di cuenta de que el no resistia mas y le pedi perdon a mi Dios y a mi mami, por lo que estaba a punto de ocurrir alla en las profundidades de mi sediento sexo.
-"Ayyyyyyyyyyy Mauro nooooo....", deje que me saliera ese intenso gemido de dolor al sentir perfecto como Mauricio detenia su cadencioso movimiento y torpemente, haciendo fuerza con sus piernas, su abdomen presionaba un poco mas contra el mio y le permitia a la inmensa cabeza de su verga esconderse uno o dos centimetros mas adentro de mi vagina.
De manera dolorosa, la verga de Mauricio me hizo recordar la molestia tipica de una penetracion profunda. La dura y gruesa verga de mi amante se escondia aun mas en mis entrañas y la estrecha cavidad de mi sexo permitia con algo de incomodidad que su verga se acomodara y llegara a lo mas profundo de mi sexo. Algo que en los pasados 5 años nunca habia sentido con Rodrigo, mi ex-esposo.
Mauro, al ver que no podia contenerse mas, dejo que su cuerpo cayera sobre mi y su poblada cabeza quedara al lado de la mia. Al sentir como su cuerpo me aplastaba sin dejarme momento para reaccionar, estire mi brazo derecho y coloque mi mano sobre una de sus nalgas, mientras que mi brazo izquierdo abrazaba su espalda sudorosa.
Sabiendo que ese glorioso y especial momento habia llegado para los dos, cerre mis ojos y aprete mi vagina, mientras aun por mi cuerpo pasaban raudos y en todas direcciones, los espasmos musculares de ese fantastico orgasmo que Mauro me habia dado hacia solo unos segundos.
-"Marcela... Marcela... ayyy Marcela... jueputa.... jueputa....... me vengo.. me vengo... me veng......".
Su frase quedo incompleta y al parecer su mente, en ese preciso instante, no le permitio terminar de comunicar su mensaje. De todos modos, no era necesario hacerlo.
Mauricio empezo a gritar, gemir y morder la almohada con rabia y desesperacion, mostrando como su cuerpo finalmente sucumbia y perdia su batalla, reflejando el hecho de que 5 años de sana amistad terminaban en ese instante y nuestra relacion pasaba ahora a un plano mas personal e intimo. Despues de 5 años viendolo como el gran amigo de mi esposo, mi sexo era el perfecto regalo para su verga. Mientras el tenia las contracciones abdominales tipicas del orgasmo masculino, su verga sin condon reventaba como un volcan de pasion, alla oculta en mis dulces entrañas.
Con un poco de incomodidad por sus gritos desaforados, los cuales yo escuchaba ahi al lado de mi cabeza, senti inicialmente una sensacion de ardor, la cual luego de unos segundos cambio a una sensacion de intenso calor, que lentamente me empezaba a quemar las ya dilatadas paredes de mi oscuro sexo. En ese momento, la verga de Mauro explotaba sin limites alla enterrada en las produndidades de mi estrecho vagina mostrandome sin pena ni verguenza como espero pacientemente durante 5 años por ese momento de gloria.
Pasaron mas o menos 30 gloriosos segundos en que el cuerpo de Mauro seguia sacudiendose a la misma velocidad que las nalgas de su trasero se contraian. Increiblemente, su cuerpo solo tenia fuerzas para permitir que sus pesadas y gigantescas guevas bombearan durante ese tiempo su espesa, viscoza y blanca leche hirviente, la cual me imaginaba yo, salia a chorros de la cabeza de su pene, inundando sin piedad las profundidades de mi tesoro. Al cabo de esos 30 segundos, senti que mi vagina era virtualmente quemada por la hirviente lava blanca que vomitaba a cantaros la verga de mi afortunado amante.
Obviamente, Mauro no tenia condon esa noche, y yo, adolorida por el engaño de Rodrigo, mi ex, tome la decision de que mi sexo se comiera una buena verga a cambio. Y que mejor oportunidad de hacerlo con uno de sus mejores amigos. Alguien a quien yo apreciaba mucho como persona y con quien tendria la plena seguridad de que aceptarle una invitacion a salir a rumbear un viernes terminaria compartiendo con el esa noche la cama de mi apartamento de mujer separada.
Luego vinieron otros 30 segundos de absoluto silencio donde solo se escuchaban las alocadas pulsaciones del corazon de Mauro, el cual parecia no tener control y golpeaba mis operados senos con su interminable rugir. Tambien de forma esporadica, el cuerpo de Mauricio se sacudia, al permitir que las ultimas gotas de su leche caliente fueran vertidas en lo profundo de mi sedienta vagina.
Nuestros cuerpos inmoviles y sudorosos reflejaban el hecho de que en los pasados 10 minutos, ambos habiamos dado rienda suelta a 5 años de ataduras, 5 años negandonos como amigos muchas cosas que hubiesemos hecho como amantes, pero que nunca nos atrevimos a hacerlo.
Finalmente, Mauricio rompio su silencio y me expreso lo que en ese momento mi vagina ya no podia negar:
-"erghh Diosito lindo que derramada tan hijueputa... ehhhh... Marcela, no me joda, que ricura... hacia mucho, pero mucho tiempo que no disfrutaba tanto venirmele en la cuquita a una hembra".
Haciendo una pausa, el me expreso lo que habia pasado en esos años de silencio entre los dos. Como si fuera una declaracion de amor, me dedique a escucharlo porque le salia bien adentro de su corazon, mientras que mi inundada vagina apresaba gloriosa esos 20 cm de verga, los cuales me negue durante estos 4 años de matrimonio con Rodrigo.
-"Recuerdo perfecto cuando Rodrigo me la presento un sabado que yo salia de trabajar",
-"Marcela tenia una falda verde que le llegaba bien arribita de la rodilla y una blusa gris escotada, se le notaba ese culo precioso y ese par de tetas tan ricas", dijo riendose Mauro.
-"Me acuerdo de la fiesta de Alejo, usted con ese pantalon azul apretadito, no joda como hablamos de Marcela esa noche, me imagino que tenias las orejas rojas... se le notaban esas nalgas paraditas... divinas".
-"Porque?", pregunte riendome mientras la pasaba mi mano lentamente por su espalda sudorosa.
-"Nos sentamos a hablar mierda con Federico y Alejo, y hablar de viejas, y llegamos a la sabia conclusion de que la hembra mas rica de todo el combo de la empresa era Marcela... esa noche entre cerveza y cerveza planeamos lo rico que seria pasar toda una noche contigo... y usted luciendo ese pantaloncito que le quedaba bien ajustado, se le veian ese par de nalguitas ricas, mamita siempre soñe con darle a usted en cuatro y clavarle por detras esa cuquita y hundirle la verga por entre ese culo de diosa",
-"Luego vino su matri y despues cuando el me conto que Marcela queria tener bebe pero que el no, ese Rodrigo es un man muy marica, recuerdo que pense lo delicioso que seria preñarla a usted, yo me hubiera ofrecido de voluntario.", dijo el riendose.
De pronto Mauricio dejo salir un respiro y volvio a tomar impulso.
-" Pero despues vino la mejor epoca... Marcela llegando a los 30 años, juiciosa cuidando ese cuerpecito de paisita, sin ningun rasgo de perder la forma, verla en faldas apretadas o en bluejan y luciendo estas teticas de diosa era un regalo para la vista".
-"Siempre pense que una noche de sexo con usted es para gozarsela al maximo, que afortunado fue Rodrigo por tenerla a usted todas las noches en la cama, increible que hayan pasado 5 años desde que la conoci y usted se haya conservado tan bien", finalizo Mauro su declaracion.
Mauricio acerco su boca a mis orejas y como en secreto, en voz baja me susurro, sin pena ni verguenza, lo que pasaba por su cabeza.
-"Cuando se decida a tener su bebe me avisa Marcelita, con tal de pasar toda una semana culiando de lo lindo contigo me ofrezco de voluntario para ese plan".
Los dos reimos a carcajadas por ese macabra propuesta y en medio de nuestas risas deje que Mauricio se acercara a mis labios y me regalara de nuevo ese apasionado y masculino beso que tanto estaba esperando esa noche, mientras mi vagina sentia como las hirvientes mieles de su masculina pasion seguian siendo vertidas en lo profundo de mi estrecho sexo.
En ese especial beso refleje el agradecimiento a Mauricio por sus palabras, ya que el se identificaba conmigo al tambien desear verme convertida en feliz madre, un deseo reprimido en los ultimos cinco años.







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