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Una Vez Estando Fuera de La Cafetería, él se subió en su moto, una moto negra muy llamativa propio de su personalidad, me paso un casco y me invito a subir en la moto; Me subí y sin tener idea alguna del rumbo pero 100% convencido de lo que pasaría. Mi mente dispersa con una infinidad de pensamientos y una adrenalina inigualable en ese momento, que me olvide por completo de lo que pudiera pasar con su hogar si nos descubrían, yo solo estaba cargado de deseo, lujuria y mucho morbo.
Lo que estaba sucediendo solo con el hecho de ir de parrillero en su motocicleta y que ya él supiera que era yo con quien hablaba de manera muy poco cohibida, me daba muchas vueltas en la cabeza y el sentir su olor y tener contacto con el mientras andábamos en la motocicleta era una sensación única que jamas pensé que se materializaría sinceramente. para el resto de la gente eramos simplemente dos hombres mas del común en una motocicleta, pero para nosotros era una fantasía única que estaría pronto a cumplirse.
Después de un rato rodando en la moto en busca del lugar al cual el me llevaría, llegamos a nuestro destino; una residencias a las afueras de la ciudad, una vez dentro del aparcadero, él se bajo y me tomo por la cintura y me ayudo a bajar de la moto, entramos al templo del deseo que en ese momento fue la habitación de aquel motel.
Estando dentro de la habitación, él me dijo por fin seras mio y solo mio, a lo que yo con muchos nervios asentí de forma casi que imperceptible, fue ahí donde él ya con la experiencia vivida a sus 52 años fue directo al grano y comenzó a desvestirme y mientras lo hacia metió su mano en mi interior y sintió mi pequeño y erecto pene en su mano derecha y me dijo al instante que bien se siente, me gusta que también estés deseoso de lo que va a pasar, luego me cogió las nalgas y me dio un par de palmadas. Fue entonces cuando me dijo empecemos.
Lo primero que hizo fue manda su boca a mi pequeño pene erectos y hacerme un oral muy delicioso, algo que yo no pensé que el quería hacer pero que lo disfrute mucho, después de un breve rato de estar chupándome mi pene me vine en una explosión muy deliciosa debido a toda la excitación y al morbo previo al encuentro que yo había montado en mi cabeza. una vez yo me vine él inmediatamente me dijo, es mi turno, dame el placer que tanto merezco y de una comenzó a quitarse la ropa quedando completamente desnudo con una pene hermoso de 19 cm aproximadamente y relativamente delgado; me dijo se te hace agua la boca verdad--- a lo que yo dije sin vergüenza alguna; si, lo deseo mucho, déjame tener en mi boca ese lindo y grande caramelo, aunque sea solo un rato, él en respuesta a mi comentario soltó una carcajada y procedió a darme a probar de su caramelo, lo tuve en mi boca como 5 minutos y luego el me dijo-- no creas que solo la vas a chupar, yo te la voy a meter por esa colita que tienes. Inmediatamente casi entro en pánico porque jamas me había metido nada por ahí y ver ese pene tan grande imagine que dolería muchismo y le dije entonces que no quería que me penetrara porque seria muy doloroso, entonces el me contesto lo haremos con calma la idea es que tu disfrutes y yo también, a lo que asentí.
procedió a sacar un preservativo y se lo coloco, luego saco un lubricante anal y me aplico un poco y en su preservativo también y comenzó a darme masajes con sus dedos al rededor de mi recto y luego empezó a introducir un dedo a la vez; mientras yo hacia ruidos de dolor y placer algo muy indescriptible. Así duramos al menos 15 minutos hasta que el dijo ya es hora de sellar el pacto, después de hoy seremos hermanitos de leche y fue así como tomo su pene y lentamente lo fue introduciendo en mi ser, mientras yo me retorcía entre el dolor y el placer, hasta que por fin entro todo y ya no sentía mucho dolor, sino mas bien un placer inconmensurable que se apodero de mi y yo pedía mas y mas y el me complacía, en ese ir y venir de movimientos pelvicos duramos alrededor de 7 minutos, fue entonces cuando puede sentir dentro de mi como se venia en el preservativo y daba por terminado y sellado nuestro pacto, sintiéndonos saciados ambos. estuvimos tumbados en la cama un buen rato charlando sobre política y sobre lo que había pasado y ambos confirmamos que lo disfrutamos al 100%, después de todo ese nos bañamos, nos vestimos y salimos de aquel templo como si nada hubiere pasado en la vida, pero con el deseo de repetirlo una vez mas.
Él me dejo en la cafetería donde nos encontramos al inicio y cada quien tomo su rumbo. Sigo manteniendo chat con él y me dice que quiere otro encuentro pero me da mucho miedo ser descubierto y ser señalado por esta sociedad de mierda que tenemos hoy en día y de paso acabar con su hogar, pero si me llego a decidir les compartiré la experiencia.






