semaforo. Al llegar, uno de ellos pagó la habitación. Era de esas sencillas: cama grande, televisor viejo, baño con azulejos cuarteados y olor a ambientador barato intentando tapar otras cosas. Apenas cerramos la puerta, los dos primeros ya me estaban tocando. Me empujaron hacia la cama y empezaron a quitarme la ropa entre risas. Yo me dejé. Estaba caliente desde las rondas en el baño de la bolirrana y el alcohol no ayudaba a pensar mucho.
Fue entonces cuando el tercero se giró completamente hacia mí y se quitó la gorra.
Lo reconocí de inmediato.
Era el novio de mi amiga. El mismo que ella presentaba en las reuniones como “el serio”, el que según ella “sí sabía tratar a una mujer”. Nos miramos un segundo. Él abrió la boca como para decir algo, pero no salió nada. Yo tampoco hablé. Solo sostuve su mirada y, muy despacio, sonreí. Él apartó la vista, se pasó una mano por la cara y se quedó de pie junto a la puerta, como si todavía estuviera decidiendo si se quedaba o se iba.
Se quedó.
Los otros dos no parecían notar la tensión. O no les importó. Me tumbaron en la cama y uno se puso a chuparme las tetas mientras el otro me abría las piernas. Yo gemía lo suficiente para que se sintieran hombres, pero mi cabeza estaba en el tercero. Él se acercó al fin. Se sentó en el borde de la cama y me miró mientras los otros me tocaban. Yo extendí una mano, le agarré el pantalón y se lo bajé sin pedir permiso. Su verga ya estaba dura. Me la metí a la boca ahí mismo, todavía con uno de los otros entre mis piernas.
El ambiente se volvió extraño y espeso. Había algo bizarro en la forma en que los tres se turnaban sin hablar mucho, como si todos supieran que estaban cruzando una línea y por eso mismo no podían parar.
En un momento, mientras yo chupaba al novio de mi amiga, uno de los otros se arrodilló detrás de él y le bajó más el pantalón. Le lamió el culo sin aviso. El tipo se tensó, soltó un sonido raro… y no se apartó. Yo lo vi todo desde abajo, con la verga en la boca y una risa muda atrapada en la garganta. Esa imagen se me quedó grabada: el novio “serio” de mi amiga, de pie, dejándose lamer el culo por un parcero mientras yo se la mamaba. parece que experiencia ya tenian en ello, lo hicieron como si fuera de lo más familiar,. YO sin escandalo lo vi, y fue raro, no rico, solo raro, pero pues sin problemas, habia exitacion y ganas entonces todo impórta poco. Vale vergha para mi significa es muy importante
La habitación olía a sexo, a sudor y a decisión mal tomada. Nadie mencionó el nombre de ella. Nadie dijo “esto está mal”. Solo seguimos.








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