La mayoría de hombres que hemos alcanzado el orgasmo mediante masaje o penetración tenemos una descripcion simple en mi caso particular un orgasmo prostatico es “la experiencia más intensa y satisfactoria que supera por mucho un orgasmo peniano”.
Es un orgasmo “de cuerpo entero”, que comienza con fuertes contracciones en la región genital y luego se expande como una ola de placer sexual que se siente profundamente y en todo el cuerpo, muy diferente al placer localizado de un “orgasmo masculino normal al eyacular”, aunque en ocasiones es tan intenso que sin que te toquen el miembro te vienes, porque es corporalmente envolvente, lo sientes hasta en el pelo.
Una de las cosas que más me gusta del orgasmo prostático vs el peniano. Es que se disfruta mucho y por mucho tiempo porque no existe el miedo a que una eyaculación te lleve a un período refractario y si pasa rápido se daña el momento. Un período refractario es la fase de recuperación tras la eyaculación masculina durante la cual es fisiológicamente imposible lograr una nueva erección u orgasmo. Con la estimulación de la próstata puede pasar, a mí me pasa me corro sin que me toquen el miembro, pero si me pasa puedo seguir siendo estimulado mucho más tiempo y sintiendo toda esa locura en el cuerpo una y otra vez en una misma faena.
Dicho en otras palabras, no hay “tiempo de descanso” puede tener un orgasmo detrás de otro, vibras te enloqueces una y otra vez. Esto es importante porque muchas personas que alcanzamos el clímax con la estimulación prostática podemos tener múltiples orgasmos, algo imposible para que solo gusten del coito. Y ahí viene lo adictivo y en mi caso el gusto por dar el culito, sentir placer una y otra vez es una locura, y como saben es mis relatos fue de lo primero que sentí desde joven y es el tipo de percepciones a las que se termina uno acostumbrando que es mucho más largo en el tiempo e impactante para los sentidos. Que termines tirado como un saco de papas, que no te puedes mover de la tremenda maraton sexual pero feliz,
Si se siente rico estimularlo desde afuera, sin que sea necesario entrar por la puerta trasera. A los largo de mis experiencias he tenido mujeres y hombres que me han dado muy buenos momentos con orales que recorren mi verga y pasan por el perineo (el área entre el escroto y el ano, a menudo llamada “taint”) o coloquielamente el nies (ni es culo ni es verga) y en la mujeres (nies el culo ni es chocho), pero en ambos casos igual de sabroso o con el uso de juguetes, algunas mujeres son bellas haciendolo.
La próstata es tan sensible que puede estimularse externamente. Sin embargo, el juego prostático que produce orgasmos estremecedores te hace sentir perra, excitada, que paga tu razón pero prende tus sentidos con esa descarga repentina de la tensión sexual acumulada en un acto sexual y que repite descargas eléctricas y sensoriales una y otra vez generalmente requiere de penetración anal. El sentir fisiológicamente las contracciones musculares rítmicas en la región pélvica desde al ano y como se expande en todo el cuerpo que te eriza, te pone a vibrar, temblores incontrolables esa intensa sensación de placer físico y emocional.
Eso no es de maricas, o homosexuales. Muchos hombres casados hetero, y aca si me da coraje porque nosotros los hombres que hemos probado este tipo de orgasmos no podemos expresarlo con facilidad porque las mujeres con esto creen que participar en este tipo de actos define nuestra orientación. rico una mujer con un arnés dándonos por el ano, pero si es tu pareja y lo toma a mal; resulta mejor incluir sexo con otros hombres (“bud-sex”), porque casi siempre el que prueba repite.
Y aunque anatómicamente no tenga nada que ver con la orientación sexual, muchas personas han aprendido ese prejuicio. Si una mujer descubre que su pareja disfruta de estimulación prostática, puede interpretarlo —consciente o inconscientemente— como una amenaza a la imagen de “hombre masculino” que tenía de él. La burla o degradación funciona entonces como castigo social: “esto no es de hombres”, eso es de maricas. Lo se lo viví y aun lo vivo. Por eso se da el culito muchas veces, si el macho esta bueno, y quiere pues dele y perdone lo poquito y lo mal repartido.
La doble moral sexual de este asunto es que a muchos hombres se les permite explorar, tener deseos o buscar placer; a las mujeres se las juzga más, si todo pasa en el ambito hertero. Pero en el caso masculino, el tabú es distinto: se castiga al hombre que “pierde” masculinidad, dejarse clavar o tener un plug anal o un estimulador protatico. Es una doble moral: el placer prostático es anatómico, pero se le carga de significado moral.
Y cuando algunas mujeres que se enteran y no les gusta pues una cosa es sentirse herida, confundida o enojada por una mentira o por un conflicto de pareja. Otra es humillar, degradar o usar la sexualidad del otro como arma. Eso es violencia emocional y no se justifica. Una pareja puede decir “esto me duele” o “necesito hablarlo”, pero no convertir el placer del otro en motivo de escarnio.
Esos escenarios los he vivido y son terriblemente humillantes. Aunque tambien he sentido que hay un fenómeno real y es el gusto de algunas mujeres, cada vez más por el pegging, el femdom y el crossdressing. No sé exactamente las razones detrás del gusto por estas dinámicas complejas y fascinantes. Esa mezcla de búsqueda de poder, una nueva forma de intimidad y una auténtica revolución en los guiones sexuales tradicionales. Acá hago una pausa, estas líneas nacieron porque una mujer de guía me inspiro a hacerlas su no digo su perfil por respeto casada de 44 años de Antioquia es lo más que dire. a mí en lo personal el acto que una mujer me penetre que use y disfrute del rol de activo con un arnes me pone a mil; sentir qué me controla, sentir esa dinamica de poder de parte de ella y vulnerabilidad de parte mia. o que ellas me pidan el uso de lenceria sensual sea masculina o femenina. Como le decia a la mujer de las que le comento en nuestras charlas y yo le decia que en muchas especies, sobre todo aves, existe selección sexual: los machos compiten y se exhiben, y las hembras eligen. La cultura moderna ha cargado mucho más la exigencia estética sobre las mujeres, y que hoy hay un cambio: la mirada femenina tiene más espacio, y el hombre puede ser objeto de deseo, no solo sujeto que desea.
“No creo que sea un retorno a la naturaleza, sino una ampliación cultural del repertorio: la mujer también mira, elige y desea; el hombre también puede exhibirse y ser objeto de deseo. La biología no dicta tangas ni minifaldas; lo que me gusta es el juego de la mirada, la complicidad y que ambos podamos salir de los roles rígidos.”
Algunas mujeres de frente me han dicho me lo quiero comer, asi y eso es chevere, una una vez me dijo amiga de años y me dijo tengo un arnes con una verga de goma regruesa que conbina con ese culo. Caray es romper demasiadas cosas.
Si más mujeres se abren a la diversidad sexual puede facilitar que los hombres exploren el placer prostático sin tanto estigma. Pero no conviene poner toda la responsabilidad sobre las mujeres ni convertir “abrirse” en una obligación. Si una pareja puede hablar de esto sin burla, sin degradación y sin asociarlo automáticamente a homosexualidad, es mucho más fácil que el hombre lo explore sin vergüenza. Tomando el placer prostático como anatómico y normal y que no define la orientación sexual ni la masculinidad rompiendo asi el tabú. Con confianza, consentimiento y comunicación, muchas parejas podrian incorporar estimulación prostática, juguetes, pegging o juegos de rol como algo erótico y compartido, no como una rareza oculta. Evitando asi alimentar la vergüenza. Lo liberador que seria para los hombres decir —“esto me gusta, esto quiero probar, estos son mis límites”— mejoraría la intimidad.








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3 comentarios
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login EntrarCompletamente de acuerdo contigo, mi ex exploro, pero lo hizo para burlarse con otras mujeres y amigos de ella, que solo me deje acariciar las nalgas, termino dejandome y un mal ambiente a todo mi circulo de amistad y trabajo, y aun padezco de todo lo que hizo, es demasiado doloroso
si se lo que se siente a mi me pasaron varias veces
es tenaz dar confianza y ventilen esas cosas, yo lo se también me paso.