El placer de sentir un squirt
Relato de comunidad Sexo oralschedule 7 min de lectura calendar_today Octubre de 2026

El placer de sentir un squirt

Al voltearse de nuevo y quitarle completamente su vestido, quedó ella con sus pechos expuestos y solo su panty cubriendo su excitado cuerpo. La humedad de su vagina ya había empapado la tela y sus labios se hacían bastante vi...

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No todos los encuentros son iguales, y me animé a escribir sobre este en especial por lo que significó para mi al final. Para un hombre de 46 años no es tan sencillo encontrar a alguien que desee tener un encuentro íntimo, aunque muchas mujeres jóvenes prefieren hombres maduros para relacionarse, la vigorosidad de un tipo joven muchas veces no se compara a los ojos de las damas.

Sin embargo allí estaba, en esa habitación del motel contra todo pronóstico y yo ya me había quitado la camisa para ponerme cómodo en un lado de la cama. Ella aun de pie, observaba el lugar, mientras entraba un poco más en confianza. Llevaba ese vestido largo que le cubría hasta los tobillos y sin embargo era completamente sexy. Su chaqueta de cuero café complementaba muy bien.

Busqué en la nevera del lugar y sacamos algo para beber, yo me tomé una Coronita y ella una botella de agua. Al entregarle la botella la miré de nuevo. Era pequeña, con una estatura apenas por encima del metro cincuenta y cinco y un peso alrededor de los 40 kilos. Sus pechos pequeños pero proporcionales y sus caderas también estrechas me tenían encantado y curioso. Habíamos hablado por chat y compartido algunas fotografías, la había visto en lencería negra y admirado sus senos y su trasero, pero como le dije en el momento que nos conocimos, las fotos no hacían honor a su belleza.

Cuando al fin se sentó en la cabecera de la cama, me acerqué para besar su cuello desnudo, su piel suave y con un aroma muy femenino me invitó a besarla y aún lamerla cada vez más lujuriosamente. Ella se dejó hacer, intercalando entre besos y caricias por su cuerpo unos profundos suspiros que denotaron su excitación. Descubrí poco a poco sus hombros, sus pechos y justo cuando comenzaba a embelesar con sus pezones, le pedí que se diera la vuelta.

Aproveché para quitarle el brasier y descubrir su espalda completamente. La fuí besando suavemente, regresando cada tanto a su cuello y su boca, allí descubrí su sensibilidad al acariciar sus orejas pues se estremecía al acercarme y susurrarle algunas palabras.

Su vestido a medio quitar de su torso contrastaba con la falda que aún cubría completamente sus piernas. Las fui descubriendo poco a poco, comenzando por sus calcetines y acariciando sus pies y pantorrillas. Ella al sentir las caricias, con un leve levantamiento de su trasero permitió que retirara la falda suavemente. Descubrí sus nalgas redondas y perfectas que de inmediato llamaron mi atención, enmarcando un coño apretado y voluptuoso protegido solo por su panty. Seguí besando sus muslos, sus nalgas y su espalda. A cada beso ella gemía y dejaba escapar suspiros de placer que me iban encendiendo cada vez más.

Al voltearse de nuevo y quitarle completamente su vestido, quedó ella con sus pechos expuestos y solo su panty cubriendo su excitado cuerpo. La humedad de su vagina ya había empapado la tela y sus labios se hacían bastante visibles y urgentes. Al notarlo, ella simplemente anotó - …yo te dije que me mojaba mucho. - junto con una sonrisa de picardía.

Le pedí que me dejara descubrirla. Asintió.

Levante suavemente su panty y de inmediato me invadió su aroma vaginal. Esa delicia me invitó a descubrirla completamente y disfrutar del espectáculo de sus labios. Se veían mojados y rojos, me acerque y al contacto con mi lengua se abrieron suavemente empapandola completamente con una babita sexual y caliente. La saboreé un instante y de inmediato quise compartir con ella esa delicia en nuestras bocas, así que me acerqué de nuevo a su rostro y lo compartimos en un beso apasionado y húmedo.

Lo disfrutamos ambos y bajé nuevamente lamiendo y chupando sus senos, su pecho, su abdomen y finalmente volviendo a encontrar su vagina. Esta vez ella me ayudó a quitarse sus pantys y me pidió que me quitara el jean. Para ese instante ya tenía mi verga bastante dura y al quitarme el jean, dirigí su mano hacia mi miembro, duro y dispuesto para que ella lo acariciara mientras yo disfrutaba de besar su cuerpo.

Regresé a lamer su vagina que ya estaba un poco más húmeda, nuevamente hundí mi lengua entre sus labios y estos se abrieron complacientes, permitiendome  disfrutar de tanta humedad y su suave textura. A cada lamida, a cada beso en sus labios vaginales y cada caricia a su clítoris, ella movía su pelvis como dirigiendo mis movimientos, describiendo círculos y aproximándose para sentir más y más mi lengua en medio de su vulva.

Yo la disfrutaba con un frenesí casi impaciente, y de tanto en tanto con mis manos y mis dedos, acariciaba sus empapados labios y los abría para tener acceso total a su vagina abierta y lujuriosa. En ese instante ella acercó su vagina a mi boca y mostró su ano palpitante, estrecho y rosado. En ese momento recordé las conversaciones previas que había tenido con ella, en las que me contaba que le gustaba mucho que le lamiera su culito.

De inmediato me puse a lamerlo y fue un disfrute para ambos. Ella de inmediato gimió y se mostró aún más arrecha de lo que estaba. yo estaba disfrutandola completa, lamiendo con mi lengua de arriba a abajo, con total placer y chupando ese clítoris que ya estaba duro y excitado. Tenía mi lengua bien adentro en su vagina cuando de repente sentí sus contracciones. Su vagina se abrió completa y sentí que chupaba, al mismo tiempo que sentí a borbotones un líquido caliente que dejó brotar en medio de un gemido fuerte. Ese chorro intermitente se dirigió completo a mi boca y garganta, para que yo lo disfrutara completamente.

Su squirt había sido bastante abundante, dejando mi cara completamente emparamada, mi boca y mi lengua con su sabor y la cama con un charco grande. Yo seguí lamiendo y chupando esa vagina ya completamente inundada mientras con mis manos acariciaba su cuerpo, su abdomen y senos, con el disfrute de quien ha recibido su recompensa. De repente otra oleada de squirt se hizo sentir y ella gimiendo apretó las piernas y dejó que sus chorros salieran fuertes para que yo los saboreara. Fueron 3 largos squirt que yo disfruté y por supuesto ella también, como antesala a la penetración que ambos esperábamos ya con ansias.

Por supuesto mi pene entró muy suavemente hasta la mitad, aunque su vagina ya estaba hinchada y se sintió apretado adentro, yo empujé y le entró completamente, mientras ella se complacía en sentirlo con un suave gemido. Se sentía como su vagina encharcada recibía las embestidas de mi pene duro y mojado. Se lo metí con gusto durante un buen rato a lo que alternaba sacándolo y acariciando su clítoris con la cabeza. Ella estaba encantada.

Segui dandole su ración de pene y a cada gemido yo respondía también gimiendo de placer al sentirla allí con sus piernas completamente abiertas recibiendome con su vagina complaciente. Ella se vino en un nuevo orgasmo del cual sentí las contracciones directamente en mi pene, masajeando mientras ella se agarraba fuerte de mi espalda y seguía recibiendo cada empuje con placer y gritos ahogados cuando lo sentía adentro. Con cierta duda me preguntó si ya me había venido a lo cual o le contesté que no, que aun no. 

Ella me miró pícara, y sintió en ese momento otro intento de penetrarla, pero me detuvo y quiso cambiar de posición. Esta vez me acostó y de inmediato abrió sus piernas sobre mi y agarró la verga firmemente, introduciendola en su vagina lento mientras ponía cara de placer. Disfruté cada centímetro mientras bajaba sobre mi y la sentía bien profunda en esa posición.

Al principio lo hizo suave, pero a medida que la acariciaba y besaba sus senos pequeños y duros, ella aumentaba la velocidad. Sus caderas chocaban con mi pelvis y jadeaba mientras se daba mas y mas gusto al penetrarse. Al final se vino de nuevo, gimió muy rico mientras sus piernas temblaban y yo sentía que entre mis huevos corría algo caliente y suave. En ese instante la agarré por las nalgas y levante con fuerza para que le entrara la verga bien profundo. ella gimió y vino una seguidilla de penetraciones fuertes y vigorosas ella gemía a casi gritar y eso me hizo excitar aun mas y me vine en una delicia de orgasmo dentro de ella… Los dos quedamos extasiados con ese primer polvo aquella tarde.

 

— jackhammer

27 de octubre de 2026

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