Pasa y siéntate...es una orden
Relato de comunidad Sadomasoquismoschedule 5 min de lectura calendar_today Noviembre de 2026

Pasa y siéntate...es una orden

El encuentro en ese hotel no era para conversar, era para someterte y llevarte a un lugar que no creías que podía existir.

ab-pretoriaNO
ab-pretoriaNO verified

Soy hombre heterosexual·1seguidores

menu_book Más relatos
18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Nos conocimos en un encuentro grupal. Había mucha gente y en ese ir y venir de saludos, presentaciones, bromas, vi a alguien que me miraba. Se había despertado mí curiosidad. Ya llevaba un tiempo solo, pero tus ojos oscuros despetaron mí necesidad de conocerte. Es extraño, los que vivimos el BDSM, de alguna forma al vernos sabemos que nos gusta este mundo y que queremos explorar.

Ya tengo más de 20 años de experiencia en el BDSM, siempre como Amo, aunque la Domina que me presentó este mundo quería someterme, vaya que teníamos uans faenas muy interesantes.

Me acerqué, te saludé, lógicamente conversamos de lo normal: qué haces? dónde trabajas? con quién viniste? Nuestra conversación pasó por poítica, deportes, globalización, redes sociales, pero en medio de la misma, tú mirada dejaba entrever tú picardía, un deseo que no lograba descifrar bien. Pero con la conversación fui entendiendo tu necesidad de atención, de alguien que no sabe muy bien lo que quiere y necesita la guía.

No concretamos nada ese día, solo fue exploración. Los siguientes dís conversamos más, nos fuimos conociendo mucho más y en una charla surgió el tema obligado: Sexo. Hablamos de experiencias y dejaste ver que el sexo vainilla no te complementaba. Ahí vi una ventana donde podría entrar con el BDSM. Te expliqué bien lo que era esa filosofía y cuando te dije que tenía la experiencia y el conocimiento, tú deseo de saber más te hizo preguntarme sobre las diferentes técnicas: Spank, Fisting, Bondage, Shibari, cera, agujas, sadismo, masoquismo, dominación sicológica, electrcidad...mientras más te contaba más curiosa estabas.

Entender que el BDSM es lka búsqueda del placer mucho más allá del sexo te despertó la necesidad de aprender mucho más.Te expliqué bien lo que era el entrenamiento de perritas y cómo se puede llegar a firmar un contrato entre Amo-sumisa. Entender este mundo y descubrirlo te maravilló.

Lo más importante es que establecimos un nivel de confianza que nos abrió la posibilidad de experimentar y entre las técnicas donde nos sentimos compatibles fue el bondage y la dominación sicológica. Para nuestro primer encuentro BDSM pasamos primero por la experimientación y conocimieto de las técnicas para saber dónde éramos más compatibles.

Y te cité a un hotel, previamente te compré tanto la ropa interior como el vestido y los tacones que llevabas puestos. Nos encontramos en el bar del hotel, me acerqué a tí (era un juego de roles), te invité a una copa de vino, conversamos de cosas mundanas como si fuéramos extraños. Al tiempo me paro y me retiro a la habitación no sin antes dejarte una llave de la habitación para que subieras. Cuando entras al cuarto, la habitación está oscura, solo hay una lámpara encendida detrás del sillón donde estoy sentado, así que solo ves mí figura.

Te invito a ingresar, lentamente, tus tacones resuenan mezclados con la música suave que tengo puesta. Tus tacones, uno de mis fetiches, mientras más altos, más me excita. Hago que te detengas a 2 metros de mí. Te ordeno que te quedes quieta...me paro del sillón, ahora te reviso sin tocarte, huelo tu cabello, huelo tu cuello (tienes orden de no moverte), tus ojos cerrados y voy retirando lentamente cada una de las tiras de tu vestido y este cae a tus pies, dejando ver tu figura y la ropa interior roja (que previsamente te había comprado), el corsé rojo con negro y los ligueros te hacen ver muy comestible, pero sabes que te lo tienes que ganar.

Todavía parada, con tus ojos cerrados, puedo sentir como tu respiración se acelera y más cuando inicio a pasar mis dedos lentamente por tu cuerpo, empezando por tu cabello, tus orejas, tus labios, tu cuello, acaricio lentamente todo lo que está descubierto de tu cuerpo...la espalda, tus piernas, sentir tu piel suave y ese olor natural de tu cuerpo (no hay necesidad de perfumes, tú hueles a lujuría, deseo...y es el mejor olor que existe).

Tu respiración se agita aún más cuando decido retiratrte lentamente el coré y el sostén, solo para ver tus pezones erguidos, a punto de gritar que sean tocados o saboreados, pero solo paso mis manos por el contorno de tus senos sin llegar a los pezones (aún no te lo has ganado), luego recorrro todo tu abdomen, suave, delicioso.

Y así te dejo parada con los ojos cerrados, sin sostén, con tus pantys, ligueros y tacones y eres una visión maravillosa. Me siento de nuevo en el sillón y saco lentamente mí verga que está dura, parada y lista para ti. Te digo que abras los ojos, pero todavía no te puedes mover, te muestro cómo me toco para que sepas lo que puedes obtener si obedeces. Vuelvo y me lo guardo. Ahora saco unos lazos rojos y te hago una atadura en los brazos en tu espalda (previamente establecimos la palabra de seguridad para detener todo) y ahora retiro tu panty. Como ha sido una buena perrita obediente ahora voy a repasar tu cuerpo lentamente pero con mí lengua. Tienes prohibido gemir, hablar y menos tener un orgasmo.

Exploro tu cuerpo con mí larga lengua y cuando digo explorar es todo...tu cara, tu cuello, tu pecho (sin los pezones) tu espalda, tu abdomen, tú culo y finalmente tú vagina y simplemente por donde pasé todo sabe delicioso, tú sabes delicioso. Tu respiración está mucho más agitada. Esta exploración me dejó muy claro en qué puntos te estremeciste mucho más.

Vuelvo y me siento y te ordeno que te recuestes en la cama boca arriba. Te dejo ahí quieta, te vendo los ojos y doy una espera de 5 minutos....en ese período me acerco a tí para que sientas mí respiración, pero no te toco. Es hermoso ver como tú pecho sube y baja por la respiración agitada que tienes. Pasados los 5 minutos, como has sido obediente bajo y me como tu vagina con mí boca y te permito tener un orgasmo, pero no puedes gritar, ni gemir. Siento como baja el líquido de tu orgasmo y me doy cuenta que te muerdes los labios...exquisito.

Ahora me desnudo, me acuesto boca arriba y te ordeno que te sientes encima de mí. Seguimos con la búsueda del placer...

Si tengo más de 10 me gusta escribo la segunda parte y el final de la historia. Una historia más de mí experiencia como Amo del BDSM.

— ab-pretoriaNO

5 de noviembre de 2026

visibility 26 lecturas chat_bubble0
ab-pretoriaNO

Escrito por

ab-pretoriaNO verified

1 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

0 comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
Sé el primero en comentar.

Sigue leyendo

Otros relatos sadomasoquismo

El bautizo de la carne

Sadomasoquismo

El bautizo de la carne

Rouge242Rouge242·hace 2 semanas
schedule 3 min
visibility 376favorite 13chat_bubble 0
tio y sobrino dirty

Sadomasoquismo

tio y sobrino dirty

lorenaloricalorenalorica·hace 3 semanas
schedule 4 min
visibility 380favorite 1chat_bubble 4

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad