La mujer que quería un amante joven en El Ingenio
Relato de comunidad Hetero: Infidelidadschedule 2 min de lectura calendar_today Octubre de 2026

La mujer que quería un amante joven en El Ingenio

Hay mujeres que se cansan de lo conocido. Y hay hombres que deciden darles lo desconocido. Felipe me escribió un sábado por la mañana: "Mi esposa Carolina tiene cuarenta años y quiere probar con alguien más joven. Yo la amo,...

Alejandro-12

Soy hombre heterosexual·11seguidores

menu_book Más relatos
18_up_rating

Contenido adulto. Este relato fue escrito por un miembro de la comunidad. Léelo solo si tienes 18+ y mente abierta.

Hay mujeres que se cansan de lo conocido. Y hay hombres que deciden darles lo desconocido. Felipe me escribió un sábado por la mañana: "Mi esposa Carolina tiene cuarenta años y quiere probar con alguien más joven. Yo la amo, pero ya no tengo veinte. ¿Te animás?".

Carolina era una mujer que había decidido no envejecer. Cuarenta años, cabello rubio teñido, ojos azules, piel bronceada por el sol del gimnasio. Su cuerpo era de gimnasio: senos operados perfectamente simétricos, cintura pequeña, glúteos duros, piernas largas. Cuando abrió la puerta de su apartamento en El Ingenio, llevaba un vestido de verano que dejaba poco a la imaginación.

—Felipe —dijo—. Andá al balcón. Y no vuelvas hasta que te llame.

Felipe obedeció. Carolina me tomó de la mano y me llevó al dormitorio. Sin preámbulos, se quitó el vestido. Debajo llevaba un conjunto de encaje rojo que contrastaba con su piel. Su cuerpo era una obra de arte, y su sexo, depilado al ras, ya brillaba de humedad.

La besé con hambre, mis manos recorriendo sus curvas, apretando sus pechos operados, pellizcando sus pezones. La recosté en la cama y la lamí sin prisa, saboreando su sexo, sus labios vaginales, su clítoris. Carolina gemía, sus dedos enredados en mi cabello, sus caderas levantándose.

—Felipe —gritó ella—. ¡Esto es lo que necesitaba! ¡Un hombre joven!

La penetré con fuerza, sintiendo sus paredes apretarme, sus uñas clavarse en mi espalda. La embestí con ritmo, sintiendo sus glúteos duros chocar contra mí. Felipe, desde el balcón, nos miraba a través del ventanal, la mano en la boca.

Carolina se corrió tres veces esa noche. La primera con un grito, la segunda con un llanto, la tercera con un silencio sagrado. Cuando terminamos, Felipe entró con una botella de champagne. "Gracias", dijo. "No sabés lo que acabás de hacer por nosotros".

¿Quieres vivirlo? Escríbeme. Sin drogas, sin dinero. Solo placer.

— Alejandro-12

9 de octubre de 2026

visibility 23 lecturas chat_bubble0
Alejandro-12

Escrito por

11 seguidores ·Soy hombre heterosexual

Comentarios

0 comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

login Entrar
Sé el primero en comentar.

Sigue leyendo

Otros relatos hetero: infidelidad

La señora de Granada

Hetero: Infidelidad

La señora de Granada

Alejandro-12Alejandro-12·hace 5 horas
schedule 2 min
visibility 7favorite 0chat_bubble 0

Lo más reciente

Recién publicados por la comunidad

Suspiros que enamoran

Microrrelatos

Suspiros que enamoran

dulce-venenodulce-veneno·hace 5 horas
schedule 1 min
visibility 2favorite 0chat_bubble 0