
Cómplices de nuestros Deseos
Aquella noche, el alcohol en el último bar nos había soltado la lengua. Sentados los tres en el salón de casa al regresar, la conversación se desvió hacia el sexo. Hablábamos de fantasías, de lo prohibido. Laura, con las meji...

Trio inesperado
Comenzamos a darnos besos apasionados con mi esposa, frente a Jenny



