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Relatos y Experiencias

Por fin, esa Boca es mía.

Por si aún no has leído la primera parte de esta historia, acá dejo el link https://www.guiacereza.com/experiencias/post/67806/caras-vemos-historias-no-sabemos-parte-1

Estoy sentado de copiloto en un carro que es manejando por una mujer divina que llevo admirando y morboseando hace aproximadamente 5 meses, me acaba de preguntar ¿tú que tan Open Mind Eres? y yo me encuentro bloqueado mentalmente…

Tengo mi cabeza indagando internamente la razón por la cual esta mamacita me está destapando sus cartas sin ser amigos o haber construido una relación con tal nivel de confianza, ¿qué quiere?, yo a ella la quiero toda pero ¿me estará tanteando?. Mi desconfianza sigue controlando mi instinto animal, controlo mis ganas, mantengo mi posición y mis pensamientos sobre ella en silencio. Nunca me había sentido tan idiota frente a una pregunta tan básica, no me la esperaba a pesar de haberme montando en el juego que Laura había empezado. Mi respuesta casi forzando las palabras de mi boca y gagueando fue un “no tengo problema”.

Laura continúa compartiendo información que se convierte en melodía para mis oídos y un abrebocas para mis pensamientos reprimidos: “Cami y yo tenemos una relación abierta, somos esposos, nos amamos, nos escogimos para acompañarnos, hacemos muy buen equipo, pero la monogamia no va con nosotros. Tenemos claro que ninguno es dueño del otro, eso de serte fiel hasta el último día de nuestras vidas es tan difícil , aunque hay unos que se lo creen”. 

No sé qué está transmitiendo mi cara en este momento, estoy sorprendido por la información que estoy recibiendo, tengo curiosidad de entender más este tipo de relación , siento que en mi cabeza están abriendo una puerta con pensamientos y creencias que tengo almacenados en el rincón más lejano y oscuro para nunca liberarlos,estoy excitado sintiendo que me están coqueteando, me siento en una fantasía porno donde al repartidor de la pizza se lo van a comer por sólo llevar el producto. A pesar de ya estar en mi casa, no quiero bajarme de su carro, el anzuelo que acaba de lanzar lo mordí completo y no pienso soltarlo. Sin embargo ,sigo desconfiando un poco, me dedico a preguntar y entender todo lo que me cuenta sin tomar iniciativa distinta a solo conversar. Pregunto por sus experiencias como pareja abierta, ¿hay reglas?, profundizo en el manejo de sentimientos ante cada situación, quiero contextualizarme más en cómo llegaron a ese nivel de confianza, que algún día quisiera tener con mi pareja. Tiene toda mi atención, estoy extasiado teniendo en cuenta que comparto sus pensamientos, a pesar de manejar una relación cerrada en mi hogar. Todo lo que en algún momento fue imaginación, lo estoy conversando con una mujer que lo vive en su realidad y adicional me atrae físicamente. Me cuenta cómo fue la primera vez que Cami beso a otra mujer en un a fiesta en la cual ella estaba presente, me cuenta el interés de Cami por otra mujer del gimnasio a la cual aún no sabe cómo acercarse, me da a entender que ella aún no ha dado ese paso adicional de estar con otra persona, comparte anécdotas de familiares que son más avanzados que ellos en su relación abierta, a tal punto que hay un “novio” en esa relación, me abre un mundo vivencias y teorías que me cautivan.

Desafortunadamente, se me hace tarde, en casa me esperan, me despido de Laura de la misma manera en que la salude esa mañana (una chocada de manos). Mientras camino a mi apartamento, me cuestiono el no haber aprovechado para expresar mis ganas por ella, por no haber intentado darle un beso, o haber concretado algo más. Simplemente sentí que no era el momento, ella estaba mostrando sus cartas y yo no debía mostrar el hombre, quería estar completamente seguro de sus intenciones. Ahora, la pelota está de mi lado, ella ya abrió sus cartas y yo ¿qué pienso hacer con esta información?, ¿Me quiere hacer la vuelta?, o ¿será que me quiere en un trio con Cami?, juepucha pero mi gusto es por ella, no por él, o simplemente ve tan normal las cosas que las habla abiertamente sin tener que ocultar nada.

No cuestiono los pensamientos de las personas en este campo, es respetable la manera en que cada cual quiere vivir su vida y su sexualidad. En lo personal, no ha sido fácil entenderlo y menos aplicarlo en una sociedad tan mojigata como la colombiana, donde nos han enseñado a vivir el sexo dentro de unas reglas que tildan “normales”, es decir, lo que sea distinto a la monogamia es considerado “anormal”.

He descubierto en la lectura enfocada al sexo un gusto importante que me ha ayudado a entender mis sensaciones, mis actitudes, relatos acompañados de análisis de un experto, relatos en esta misma página y algunos libros con unos buenos tips para mantener activa la chispa sexual. Me gusta que en la calle morboseen a mi pareja, me gusta que me cuente cuando alguien le hace propuestas indecentes y no estoy presente, no soy celoso, por el contrario lo disfruto, me excita y aumenta mi deseo por ella.

Todo el día estuve repitiendo las palabras de Laura en mi cabeza, cuestionando un poco mi reacción, ya quería verla de nuevo, morbosearla en el gimnasio, ahora sabiendo todo lo que sé de ella. Claro que sabe que la miro, si antes me tenia embobado sin cruzar palabras, ahora que conozco esa mujer libre, de mente abierta y segura de cómo le gusta vivir su vida, me tiene fascinado e intrigado. Por hoy la dejó descansar de mi, sin embargo lunes a primera hora estoy escribiendo por whatsapp con la excusa de preguntar cómo se sentía después del entrenamiento, confirmando si entrenaría a medio día, y de una vez continuando con mi avanzada de preguntas, queriendo entender qué está buscando. Laura muy prudentemente sigue el juego, sin embargo, aclara que estos temas son mejores acompañarlos de un café y hablarlos frente a frente. No veo problema a su respuesta sensata, sin embargo esta semana iniciaré un viaje de vacaciones por 2 semanas que me impedirá cumplir con esta cita, y las ganas que tengo por esta mujer no sé si aguanten tanto tiempo.

Nuestras conversaciones empiezan a fluir a diario, seguimos conociéndonos a la distancia sin presión pero si a una velocidad interesante, hay una mezcla de preguntas generales y medio picantes, seguimos abriendo cartas. Laura tiene claro mi gusto por ella, y ahora sé que ella quiere dar ese primer paso conmigo, hablamos de reglas donde dejamos claras las condiciones del juego, ella las tiene en su relación abierta, yo las tengo en mi relación cerrada para tapar mi infidelidad, las aceptamos, y seguimos adelante aprendiendo de este nuevo entorno. Comparto de manera jocosa encuestas sexuales, que nos dan tema para hablar todo un día, recuerdo una de 14 momentos sexuales con respuesta si/no y de acuerdo al puntaje vamos viendo en que un nivel estamos. ¿el resultado? Ambos merecemos cadena perpetua según el cuestionario. Estamos jugando con candela pura y ambos lo sabemos, hablamos de sexo en publico, sexo con juguetes, sexo anal, tríos, sexo con alguien de la oficina, sexo con conocidos, etc. Me siento más tranquilo, ahora hablamos con confianza, nuestras conversaciones parecen de un par de personas que se conocen hace mucho tiempo, hubo una conexión importante entre nosotros que facilitó nuestra interacción y aceleró las cosas, claramente no estábamos dispuestos a esperar tanto tiempo para tomarnos el café pendiente, las ganas, el deseo, la atracción, el disfrutar la manera de conocernos vía whatsapp, nos ganó! 

Finalmente estoy de regreso en la ciudad, es sábado, el día está finalizando. Mañana por fin me voy a ver con Laura, tenemos todo cuadrado para salir, aunque no tengo muy claro qué vamos a hacer. Si por mi fuera, la recogería, derecho al motel, sexo y chao, no debería dar papaya en lugares públicos, sin embargo no siento que estemos hablando el mismo idioma, por lo que le propongo ir a desayunar, siendo consiente que allí no podré desahogar mis ganas por disfrutar su boca, mi deseo de recorrer su cuerpo con mis manos, y llevarnos a un punto de excitación mutua.

Salgo camino a su casa, mientras manejo estoy ansioso, la mujer que tanto he deseado por fin voy a tenerla cerca después de todo lo que hemos conversado, apenas se suba al carro, aprovechando los vidrios polarizados, voy a darle un beso que viene acumulándose intensamente las últimas semanas. Llego por Laura, la veo caminar desde su portería hasta mi carro, me disfruto cada paso que da, se ve espectacular, viene con una sonrisa sabiendo lo que pasará apenas se suba al carro, ambos estamos en ropa deportiva, es mi excusa para salir el domingo y ella lo hace por si sus suegros se encuentran en casa a su regreso. Por fin se sube, cierra la puerta y sin cruzar una sola palabra, nos damos ese beso tan esperado, su lengua sale a toda velocidad a encontrarse con la mía, ubico mi mano izquierda sobre su nuca y hago presión para no dejarla separar de mi. Que hijueputa beso tan esperado, tan delicioso, tan intenso, nuestra respiración aumenta, lo disfrutamos unos minutos hasta que nos miramos, nos reímos y nos saludamos con un “hola”, “casi que no”.

Laura me pregunta qué haremos, teniendo muy presente mi condición sugiere no ir a desayunar por ser una fecha especial y la probabilidad de encontrarnos a alguien es alta, propone hacernos en un parque a conversar a ver qué pasa. Sin embargo también me comparte la primera regla del día: “Si las cosas fluyen, podemos avanzar sin problema, pero hoy no podemos comernos”. No tengo problema con eso, es parte del proceso que cada uno está afrontando, Cami compartiendo por primera vez su esposa, Laura dando ese primer paso de abrirse después de su matrimonio y 2 hijos, y yo, viviendo una aventura tipo fantasía, siendo su conejillo de indias y reclamando el premio del baloto que no compré . 

Estamos en el parque, nos quedamos adentro del carro con buen aire acondicionado, mientras la temperatura sube rápidamente y a nuestro alrededor circulan personas haciendo deporte, paseando mascotas. Cada uno sentado en su silla, me abalanzó hacia su lado, no puedo dejar de besarla, de saborear sus labios , de jugar con su lengua, escuchar los cambios en su respiración, pero mis manos aún conservan su posición , no se atreven a explorar su cuerpo. Estoy en un momento clave para empezar a identificar sus gustos, no tengo afán de manosearla, de tocarla, quiero disfrutar cada beso, cada caricia que hago tímidamente sobre su piel, libero su boca y me enfoco en su cuello ,recibiendo una reacción más fuerte de su parte, escucho algunos leves gemidos, sus manos se aceleran y empiezan a coger mi pierna, acercándose a mi pene ya erecto. Es la señal que esperaba, ahora si doy rienda suelta a mis manos, suelto su cara mientras empiezo a bajar lentamente por su cuerpo, tomó sus senos sobre la ropa , los aprieto un poco en muestra de las ganas que les tengo, la miro y le digo: “no aguanto más, muero de ganas por conocerlos”, subo su blusa y su top……..uffffff me encuentro unos hermosos senos pequeños y naturales, unos pezones exquisitos que de manera inmediata empiezo a chupar, se ponen duritos,más me excito, mi verga palpita con cada pasada de mi lengua en estas tetas. Reacomodo su ropa, mis manos continúan su trayecto, hasta llegar a su culo, lo aprieto fuerte, quiero darle unas cuantas nalgadas pero me conformo con tratar de cogerlo con la palma de mi mano, cruzamos miradas, nos besamos nuevamente mientras sus manos frotan un poco mi pene. Ubico mi brazo en su entrepierna, como queriendo apoyarme para no poner todo mi peso sobre ella, pero asegurándome que quede lo suficientemente apretado a su zona íntima para que cada movimiento que haga sienta un roce. Lo disfruta, pues su pelvis empieza a moverse lentamente mientras mi excitación continúa aumentando. No aguanto más, ahora quiero palparla, la planta de mi mano se ubica en ese manjar que estoy empezando a saborearme, la siento caliente…mi mente vuela, quiero olerla, quiero probarla, se lo digo pero Laura ya tiene otra idea en mente, me empuja a mi silla y se ubica sobre mí . Los besos no faltan en ningún momento, mientras empieza a cabalgar moviendo su pelvis, mi verga sigue completamente erecta y su cabeza empieza a asomarse fuera de mi pantalonera, rozamos lentamente nuestras partes íntimas mientras aprieto constantemente su culo , vuelvo a liberar sus tetas para disfrutarlas nuevamente con mi boca. Los gemidos de ambas partes cada vez son más fuertes y menos tímidos, ella se acerca a mi oído y me dice :”yo también quiero probarte”.

La devuelvo a su silla, ahora mi mano se abre camino debajo de su licra , siento la manera tan deliciosa en que se encuentra, caliente, húmeda toda una exquisitez, empiezo a masturbarla, acaricio un poco su clitoris mientras lo intercalo metiendo uno de mis dedos en su vagina, saco mi mano y chupo mis dedos. Quiero probarla ya! Le pido ayuda con su licra, ella sin dudarlo la baja hasta sus rodillas mientras voy tomando posición para poner mi boca en ese manjar. Mientras me voy acercando, veo una zona completamente despejada , sin vellos, unos labios MUY provocativos que delatan un poco la excitación del momento y atraen mi lengua a disfrutar cada fluido que allí se encuentra. Por parte de Laura, escucho unos gemidos exquisitos, veo en sus gestos una muestra de placer que motivan a mi lengua ya cansada a no parar. Sus senos siguen siendo blanco de apretadas, al parecer lo disfruta, y yo respondo a sus reacciones físicas.

Retomamos posiciones, mi tiempo de escape está finalizando, Laura reacomoda su licra. Su mano entra debajo de mi pantaloneta, se encuentra un pene aún erecto con ganas de penetrarla, de regar toda su leche y mandarla sucia a casa, sin embargo el objetivo del juego es que ambos disfrutemos sin presionar las cosas, finalmente aún seguimos conociéndonos. Toma posición y tímidamente la introduce en su boca, la chupa sin afanes, pasa su lengua al rededor de mi glande mientras yo me limito a disfrutar y liberar también algunos gemidos. El tiempo se nos acaba, la dejo en su casa, sin antes besarla de nuevo y recordarle lo rica que está. Hoy no podremos hablar más por ser fin de semana, pero mis pensamientos son todos de ella este día.

Siendo Lunes, iniciamos nuestra conversación de manera habitual cómo lo hemos hecho últimamente, queremos estar conectados hablando de todo un poco, yo intento subir de tono la conversación pero recibo de su parte un “oye tenemos que hablar, ¿llegamos 15 minutos antes del entreno?”. Uy que paso pensé, pero confirmé su invitación. Llego al gimnasio y nos sentamos afuera a conversar, la escucho atentamente “lo que paso ayer me encantó, lo disfrute muchísimo, aunque Cami no esperaba que avanzáramos tan rápido. Ya sabe que podemos cuadrar hoy mismo y comernos, pues las cosas así fluyeron. No me está pidiendo que dejemos de vernos, ni hablarnos, pero si quiere un poco de tiempo mientras digiere lo que está pasando”. 

Lo tengo clarísimo, si una de las partes no está cómoda, es mejor replantear las cosas, respeto y apoyo el mensaje de Cami, me pongo en sus zapatos y no debe ser fácil asimilar lo que está pasando, una cosa es pensarlo y otra muy diferente es vivirlo. Le doy tranquilidad a Lau, no me incomoda para nada lo que me dice, sin embargo en ese momento llega Cami al gimnasio, me tensiono un poco, se dirige a nosotros, saluda a Laura con un beso bastante imponente, como queriendo dejar claro que es su esposa, y luego me saluda a mi: “¿Que más, como estuvo todo, pasaron rico?…

Por mas claridad que tengo de este juego, que Cami sabe todo, no deja de ser raro relacionarme con él. Yo espontáneamente respondí: “delicioso, pasamos buenísimo “, pensando que estaba preguntando por mis recientes vacaciones. Obviamente, hacia allá no iba la pregunta, pero así quedaron las cosas por el momento. Más adelante durante el entreno le cuento a Laura, y de su rostro veo salir una bella sonrisa de chiste que nos alegra todo el día. Finalizando la tarde, me escribe y me dice: “A Cami le sirvió mucho encontrarse contigo, acaba de darme luz verde”

¿Queeeeee?, ¿Enserio?, ¿Qué pasó? , no me cuenta mucho detalle pero ahora sabemos que podemos dar un paso más y liberar todas nuestras ganas. Solo hay un pequeño problema, y es un nuevo viaje laboral que me tendrá fuera de la ciudad toda la semana.


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