
Mi vecina de setenta años quiere probarme
—¿Qué es lo que ha escuchado exactamente Vecina? —pregunté, y mi propia voz me sonó demasiado calmada para lo que sentía. El corazón me latía muy de prisa.Ella no bajó la mirada. Al contrario, se acercó otro paso, tan cerca q...

Mensaje de texto y sexo con madura
—¿Y qué es exactamente lo que buscas, Yolanda? —pregunté, dejando que mi voz se volviera más grave, más íntima.Oí cómo tragaba aire al otro lado de la línea.—Lo que sea —susurró—. Lo que tú quieras darme. Solo… no me trates c...

Con Sofia , tercer encuentro (primer sexo en público)
—¡Ah, mierda! —siseó, mordiéndose el labio inferior hasta casi dibujar sangre—. Más fuerte, Gustavo. Si me vas a culiar, no me trates como a una niña.Sonreí. Ahí estaba. La Sofia que me excitaba , la que se escondía tras esa...

SOFIA, MADURA E INEXPERTA
—¿qué me vas a hacer? recuerda que soy una mujer madura, pero me prometiste no penetrarme ——murmura, y sus caderas se levantan un poco, buscando más presión.—No te preocupes, lo disfrutaras —le respondo, bajando la...

Gloryhole en España
Me acomodé frente al orificio y aguardé. Del otro lado se escuchó un susurro pausado, casi un ronquido contenido:—Hola, papi, méteme tu cosa, espero que sea grande … se me antojan gruesas y gordas …woowww , que verg...

LA TIA DE MI MUJER
Me arrimé a la pared, fingiendo mirar hacia el comedor donde sonaba música. seguramente a ella le notaría la calentura entre las piernas. Deslicé la mano bajo su falda; encontré la tela de la tanga, apenas un hilo que se perd...

Una viuda pudorosa y ardiente
Ella se derrumbó, respirando, gimiendo todavía. Me tendí a su lado, rodeándola por la cintura, notando su corazón contra mi antebrazo. «Tres años sin culear, ya era suficiente», murmuró al fin, como si la frase explicara el...

La viuda despierta su instinto anal. Capitulo I
Entonces ocurrió la transformación. La viuda, que momentos antes había protestado, soltó la almohada, apoyó la mejilla en la sábana húmeda y dejó escapar un sonoro pronunciamiento:—¡Oh, ¡qué rico, síi, dame, Gus, ¡dame duro!

Elizabeth, la madura venezolana: el sueño de todo hombre maduro
Nos desplomamos de costado, pegados por el sudor, mi polla aún latente dentro de ella, cada latido correspondido por un temblor suyo. El silencio que quedó fue un tumulto de respiraciones y gemidos casi guturales y salvajes....

Una inquilina muy especial
Los ojos se me clavaron en la escena antes de que pudiera pensar. Su mano izquierda sujetaba la base del juguete, mientras la derecha se perdía entre sus labios, húmedos y temblorosos, abriéndose con dos dedos para dejar pasa...

Secretaria Venezolana y caliente
Se giró lentamente bajo el pretexto de indicarme otra estantería. Sus pezones marcaban el blazer; debajo de la tela, sus pechos temblaban como queriendo liberarse. Me miró a los ojos con una provocación directa.—¿Le gustaría...

La hija de mi sirvienta
¿Qué está haciendo? —murmuró, pero su voz temblaba de excitación.—Lo que me inspira sentir tu piel —respondí, y mis dedos se deslizaron aún más, rozando la seda húmeda de su ropa interior. Un gemido ahogado escapó de sus labi...



