
La viuda despierta su instinto anal. Capitulo I
Entonces ocurrió la transformación. La viuda, que momentos antes había protestado, soltó la almohada, apoyó la mejilla en la sábana húmeda y dejó escapar un sonoro pronunciamiento:—¡Oh, ¡qué rico, síi, dame, Gus, ¡dame duro!

Elizabeth, la madura venezolana: el sueño de todo hombre maduro
Nos desplomamos de costado, pegados por el sudor, mi polla aún latente dentro de ella, cada latido correspondido por un temblor suyo. El silencio que quedó fue un tumulto de respiraciones y gemidos casi guturales y salvajes....

Una inquilina muy especial
Los ojos se me clavaron en la escena antes de que pudiera pensar. Su mano izquierda sujetaba la base del juguete, mientras la derecha se perdía entre sus labios, húmedos y temblorosos, abriéndose con dos dedos para dejar pasa...

Secretaria Venezolana y caliente
Se giró lentamente bajo el pretexto de indicarme otra estantería. Sus pezones marcaban el blazer; debajo de la tela, sus pechos temblaban como queriendo liberarse. Me miró a los ojos con una provocación directa.—¿Le gustaría...

La hija de mi sirvienta
¿Qué está haciendo? —murmuró, pero su voz temblaba de excitación.—Lo que me inspira sentir tu piel —respondí, y mis dedos se deslizaron aún más, rozando la seda húmeda de su ropa interior. Un gemido ahogado escapó de sus labi...

Una viuda con urgencias
Antes de que pudiera responder, Susana se abalanzó sobre mí, sus labios buscando los míos en un beso apasionado. Su lengua invadió mi boca, y sentí cómo mi cuerpo respondía de inmediato. Sus manos se deslizaron por mi p...

Mi cuñada es muy puta conmigo
—¿Te gusta mi verga? —pregunté con voz ronca, sin pensarlo dos veces. La pregunta salió de mi como un susurro cargado de intención, y vi cómo sus mejillas se sonrojaban ligeramente. No dijo nada, pero su sonrisa tímida fue su...

Una sirvienta madura y muy caliente
¿Le gustan mis tetas, señor Gustavo ?, preguntó con una voz ronca y seductora. No había manera de negarlo, y tampoco quería hacerlo. "Sí, me encantan", respondí sin dudar, mi voz cargada de deseo.

La hermana de mi nuera
Después de desayunar se levantó a lavar los platos y yo me acerque a ella por detrás , su cuerpo se movió entonces pegándose al mío , no espere más y empecé a besar su cuello , mis manos se movieron hasta...

La nueva aseadora
Yanira se río, un sonido suave y seductor.—Sí, siempre fue muy celoso. Pero nunca había tenido un jefe tan maduro y guapo, que me haga sentir escalofrió con su voz. creo que si me pidiera algo no podría decirle qu...

Lencería de regalo recibe algo mejor de premio
—¿Te gusta la lencería, Angelita? —. Ella levantó la mirada, sus ojos castaños se encontraron con los míos, y un rubor instantáneo tiñó sus mejillas. Asintió tímidamente, sin decir una palabra. Su silencio me habló más que cu...

Una desvirgada inesperada
Ella se acercó más, sus ojos fijos en los míos, y sin decir una palabra, me tomó del cuello de la camisa y me atrajo hacia ella. Nuestros labios se encontraron en un beso apasionado, nuestras lenguas entrelazándose con una ur...



